¿Qué hacemos con el problema de la contaminación?

Dicen que “nadie aprende en cabeza ajena” pero también es cierto el dicho “cuando las barbas de tu vecino veas pelar, pon las tuyas a remojar” y en lo que a contaminación se refiere nadie puede mantenerse al margen, porque a él aún no le haya afectado. Cuando hace poco reflexionamos sobre los problemas del agua, para muchos pudo parecer un problema poco relevante, pero en lo que a contaminación se refiere, la situación es digna de empezar a tomarlo como una de nuestras grandes prioridades en la vida. Especialmente tenemos que tenerlo en cuenta en lo que se refiere a contaminación atmosférica, que a su vez parece ser la principal causa del calentamiento global de la Tierra, debido al efecto invernadero. Sin despreciar desde luego el efecto directo que tiene sobre la salud de las personas y la influencia sobre otros tipos de contaminación, como son el del agua, la tierra y los propios seres vivos.

Aunque la Tierra en general y la humanidad en particular, se enfrentan a múltiples amenazas, algunas de ellas son muy poco controlables, como puede ser el caso de la explosión de supervolcanes, que nos comentaba Santiago Bilinkis en la entrevista que le realizamos hace poco en Futurizable. Igualmente resulta muy difícil de afrontar la amenaza que suponen los asteroides que podrían estrellarse contra nuestro planeta, una situación contra la cual en la NASA ya han comenzado a prepararse con iniciativas recientes como el lanzamiento en 2016 de la sonda espacial OSIRIS-REx que tiene el cometido de perseguir y analizar un asteroide oscuro y potencialmente peligroso, llamado Bennu. Tanto en el caso de la explosión de un supervolcán o el impacto de un asteroide, la consecuencia en la Tierra sería un cambio climático que podría provocar la desaparición de muchas especies e incluso hacer peligrar la supervivencia de la especie humana, como ocurrió hace sesenta y cinco millones de años con los dinosaurios. Pero no es necesario ponerse en una situación excepcional, como estas mencionadas, para empezar a preocuparse por el futuro de la vida en nuestro planeta, ya que la contaminación atmosférica y una de sus consecuencias, el calentamiento global, son suficientemente relevantes como para comenzar a tomar medidas de manera urgente. Medidas que se sabía que se debían tomar al menos desde 1972 cuando comenzaron a realizarse las cumbres de las Naciones Unidas sobre el Cambio Climático, pero que como hemos comprobado no han sido suficientes como para atajar el problema, llegando cada año a una situación más preocupante, por ejemplo en lo que a contaminación atmosférica se refiere.

A continuación vamos a conocer con detalle la problemática a la que nos enfrentamos para posteriormente intentar descubrir las formas de solucionar estos grandes problemas, porque lo que está claro es que no podemos continuar en una situación pasiva el respecto y ha llegado el momento aplicar toda nuestra inteligencia para solucionar el grave problema que supone el cambio climático.

El problema de la contaminación atmosférica y la preocupante situación de la atmósfera en las ciudades

madrid

Siguiendo con los “dichos” el famoso “no hay mal que por bien no venga” nos sirve para ilustrar la situación con el ejemplo de la contaminación en Madrid, teniendo a las administraciones y habitantes de la capital de España bastante preocupados con el aire que respiran, por lo cual se han empezado a desarrollar todo tipo de iniciativas que buscan solucionar esta situación y que por lo tanto ayudarán a que podamos tener en un futuro una atmósfera menos contaminada.

El problema de la contaminación de la atmósfera en datos:

La contaminación del aire es la causa de la muerte de 5,5 millones de personas al año en todo el mundo, de las cuales el 55 % se producen en China e India. Son datos de un estudio presentado en la reunión anual de la American Association for the Advancement of Science y que ha sido realizado por investigadores de University of British Columbia en Canadá, Tsinghua University en China e Indian Institute of Technology Bombay en India.

Según los datos publicados por la Agencia Europea de Medio Ambiente (AEMA), cerca de 467.000 muertes prematuras están siendo causadas por la contaminación del aire en Europa cada año. Siendo las personas que viven en zonas urbanas las que están bajo más riesgos, ya que el 85% de ellas están expuestas a partículas finas (PM2.5) niveles considerados nocivos por la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Igualmente según datos de AEMA en 2016 el dióxido de nitrógeno (NO2), emitido por vehículos y calderas de calefacción central, puede haber causado unas 71 mil muertes prematuras al año y el ozono a nivel del suelo (O3) también está matando a unas 17 mil personas anualmente.

Investigaciones realizadas por el Instituto de Salud Global de Barcelona y de la Universidad de Leeds confirman la relación entre contaminación y riesgo de asma infantil, donde se estima que el asma afecta a 334 millones de personas en todo el mundo y que la prevalencia del asma infantil ha aumentado significativamente desde los años 50. Los investigadores creen que es esto debido a los cambios en las exposiciones ambientales incluyendo la contaminación del aire.

Un estudio realizado por el Public Health Ontario y del Institute for Clinical Evaluative Sciences de Canadá ha revelado que las personas que viven a menos de 50 metros de carreteras con mucho tráfico presentan una probabilidad un 7% mayor de desarrollar demencia que las que viven a más de 300 metros. El estudio se ha realizado con más de 6,5 millones de residentes de la provincia de Ontario.

Así podríamos continuar mencionando un montón de estudios y datos, pero con estos que acabamos de citar es posible hacerse una idea clara de la situación.

Soluciones al problema de contaminación producida por los coches en las ciudades

Encontrar alternativas viables a los coches con motor de combustión puede ser la medida más urgente que se debe tomar en las grandes ciudades, si no se quiere llegar a situaciones que pongan en grave peligro a los ciudadanos, por lo tanto a continuación vamos a ver cuáles son estas posibles soluciones y su estado de desarrollo a nivel global.

bikes

Las bicicletas serían la solución ideal para reducir la contaminación que producen los coches en las ciudades, pero por desgracia no vivimos en un mundo ideal, por lo que va a ser prácticamente imposible que se conviertan en la opción principal para el transporte en las ciudades. Aunque existan algunas excepciones que vale la pena destacar, como Amsterdam, donde un 75% de sus 750.000 habitantes tiene una bicicleta y un 50% la usa a diario, otras muchas ciudades presentan obstáculos importantes para que se produzca una implantación tan grande, debido a la orografía de la ciudad, el clima y sobre todo la dificultad de convivencia con los coches y otros vehículos motorizados. Otras ciudades que presentan un gran uso de la bicicleta, habiendo sido capaces de resolver los problemas que acabamos de mencionar son: Copenhage donde el 35% de su población utiliza la bicicleta como transporte habitual y se dice que en la ciudad hay más bicis que habitantes, disponiendo de 350 kilómetros de carril bici; Utrecht, Burdeos, Nantes, Amberes, Malmo, Berlin, Dublin y Tokio, también figuran en los rankings de ciudades donde se hace un mayor uso de la bicicleta para desplazarse. Merece mención especial entre todas estas ciudades Sevilla que en tan solo cuatro años ha logrado multiplicar por diez el uso de la bicicleta, convirtiéndose en un referente español de la promoción urbana de este medio de transporte. El sistema público de bicicletas Sevici, cuenta con 25 estaciones y 2.500 bicicletas, gracias a las cuales se realizan más de 25.000 desplazamientos al día. El rápido aumento del uso de la bicicleta en Sevilla ha permitido que se posicione en los primeros puestos de uso de bicicleta en las ciudades, superando incluso a Barcelona, que ya lleva más tiempo promoviendo este medio de transporte. Otras ciudades españolas en las que está proliferando significativamente el uso de la bicicleta como medio de transporte son Valencia y Zaragoza. La publicación de rankings como The Copenhagenize sin duda ayuda a promover el uso de este medio de transporte que además de no contaminante, es claramente más beneficioso para la salud de las personas  ya que al tiempo que se desplazan por la ciudad están haciendo ejercicio físico.

Otra iniciativa que ayuda a promover el uso de la bicicleta y que vale la pena dar a conocer desde aquí es la startup Donkey Republic que ha creado una plataforma de alquiler de bicicletas. Se trata de un proyecto nacido en Dinamarca en 2015 que ofrece la posibilidad de alquilar una bicicleta durante 24 horas por un precio de 15 euros. La empresa dispone actualmente de 1.000 bicicletas y espera llegar a 6.000 antes de que acabe el año. El servicio está comenzando en estos momentos a ponerse en marcha en Madrid y Barcelona. De realizar una buena implantación en distintas ciudades de Europa, la startup podría replicar el éxito conseguido por Mobike en Asia, lo que le ha permitido realizar importantes rondas de inversión que han llevado a la empresa a una valoración de 500 millones de dólares.

Los coches eléctricos son la solución a la contaminación producida en las ciudades por los coches con motor de combustión, pero no parece sencillo librarse de los millones de coches que ahora están en circulación y que aún se siguen vendiendo. Por suerte en el último año se han producido dos circunstancias que van a servir como punto de inflexión para que la situación cambie y en unos años podamos encontrarnos en una situación mucho mejor en lo que se refiere a la contaminación en las ciudades. Estas circunstancias que se han producido a lo largo de 2016 son el gran éxito en la preventa del Tesla Model 3, que ha servido como revulsivo para que toda la industria del automóvil se ponga a trabajar a marchas forzadas para disponer de coches eléctricos que respondan a la demanda creciente que se va a producir en los próximos años; y por otro lado las noticias que han ido surgiendo por parte de gobiernos de diferentes ciudades y países de todo el mundo en las que se avisa que a lo largo de la próxima década tienen previsto prohibir la circulación o incluso la venta de vehículos con motores de combustión. De esta forma por ejemplo a finales de 2016 con motivo de la celebración de la cumbre de alcaldes C40: Ciudades liderando acciones climáticas, los alcaldes de París, Madrid y Ciudad de México acordaron prohibir la circulación de los vehículos diésel en sus urbes a partir de 2025.

Por otro lado encontramos que países como Finlandia están dispuestos a acabar con la contaminación que produce el uso de Carbón como fuente de energía y para ello se ha comprometido a eliminar por completo su utilización para la producción de electricidad a partir de 2030, potenciando a su vez el uso de fuentes de energías renovables, hasta lograr que el 50% de la energía consumida en el país en el año 2030 sea renovable y el 100% en 2050. La misma situación encontramos en Canadá donde el ministro de Medio Ambiente y Cambio Climático anunció el año pasado un plan par eliminar, de forma taxativa, todas las centrales eléctricas de carbón antes del año 2030. Igualmente en Francia han decidido renegar del carbón y aseguran que dejará de usarlo para producir energía antes de 2023, siendo el propio presidente francés, François Hollande, el que ha dado la noticia en la reunión anual del cambio climático de la ONU, que se ha celebrado en Marrakech. Ahora lo que falta son iniciativas para fomentar la sustitución de las calderas de calefacción basadas en combustibles contaminantes.

El alquiler de coches eléctricos a través de empresas como Car2go y Emov es una gran novedad en lo se refiere a transporte no contaminante y demuestra que realmente estamos mejorando en la búsqueda de un mejor modelo de ciudad. Se trata de encontrar un modelo que no dependa de que cada persona tenga su propio vehículo y lo utilice de forma independiente, lo cual es enormemente ineficiente y causa de los grandes atascos que se producen en la ciudad, además de una parte importante de la contaminación de la atmósfera. Sobre estas empresas vale la pena conocer que Car2go pertenece a Daimler AG, propietarios de Mercedez-Benz y Smart. Desde su puesta en marcha en 2008 ha llegado a operar en más de 30 ciudades, contando en España con más de 500 vehículos eléctricos de la marca Smart. En Madrid comenzó a operar en noviembre de 2015 y en verano de 2016 ya contaba con 63.000 usuarios sobre los que se ha realizado un estudio del que se desprende la siguiente información: el 36% pertenecen a la Generación Y, también conocida como la los nativos digitales, que tienen entre 26 y 35 años. Las personas de entre 36 y 49 años representan el 31% de los usuarios, mientras que un 16% tienen entre 18 y 25 años. El 17% restante está por encima de los 50 años. El usuario medio tiene 37 años, mientras que el heavy user, aquel que usa un vehículo de Car2go más de cuatro veces por semana, tiene 34 años. En general, los conductores son predominantemente hombres, representando casi el 70%.  Por otro lado tenemos a Emov que es una iniciativa de Grupo PSA Peugeot-Citroën y Eysa, compañía de servicios de movilidad y estacionamiento, que opera su servicio de coche compartido en Madrid desde diciembre de 2016, con 500 vehículos eléctricos modelo Citroën C-Zero y ha logrado atraer a más de 50.000 usuarios a su servicio en tan solo un mes de actividad. Finalmente encontramos la iniciativa de motos eléctricas de la empresa Cooltra que cuenta con 8.000 motos disponibles en las principales ciudades turísticas de Europa, de las cuales 20 están en España. La empresa ha logrado hasta el momento más de 100.000 clientes gracias a un crecimiento en su actividad del 300% semanal. Gracias a estos datos la empresa tiene previsto invertir 20 millones de euros para su expansión por Europa. Para hacernos una idea de cómo ayudan este tipo de iniciativas a mejorar la situación del medio ambiente, por ejemplo tenemos el datos de que la flota actual de 250 motos eléctricas de Barcelona conseguirá evitar entre 500 y 1.000 toneladas de emisiones de CO2 al año

Las cooperativas para compartir coches eléctricos son otra opción interesante para mejorar la situación respecto a la contaminación de la atmósfera en las ciudades ocasionada por los coches. Aquí es donde encontramos el caso de Som Mobilitat, surgida en Mataró, que persigue el objetivo de conseguir ciudades con menos coches, menos ruido y con un aire más limpio. Para ello apuestan por desarrollar un servicio de movilidad eléctrica compartida y con renovables, donde a través del móvil se pueda alquilar y compartir vehículos eléctricos de la cooperativa o de los socios, desarrollando un modelo P2P. De esta forma se busca reducir los efectos que la contaminación de los coches tiene sobre nuestra salud y el cambio climático. Otra iniciativa con características similares es Ecotxe Som Moviment, centrada en Mallorca y que también ha recurrido al crowdfunding para su puesta en marcha y financiación inicial.

El transporte público no contaminante ha sido durante mucho tiempo la principal baza que han jugado las administraciones locales para intentar paliar la contaminación en las grandes ciudades, pero todo apunta a que no es suficiente o las soluciones que se han aportado no son realmente eficientes. Autobuses, tranvías, metros y trenes de cercanías, impulsados por electricidad, pueden ser parte de la solución en aquellas ciudades que puedan tejer una red de transporte que realmente resulte cómoda para los ciudadanos, de forma que les compense dejar el coche en el garaje para evitar los atascos y la contaminación correspondiente. Si las ciudades establecen estas infraestructuras y facilitan su uso, con precios asequibles y horarios competitivos, el ciudadano se acabará decantando por su uso y estaremos ante una situación mucho mejor, para hacer frente al gran problema de la contaminación atmosférica de las grandes ciudades. Un ejemplo de las iniciativas que se deben abordar por parte de ciudades y países para hacer frente a los problemas de la contaminación, es el que está ofreciendo Holanda al convertirse en el primer país a nivel mundial que alimenta sus trenes con electricidad generada exclusivamente con energía renovable producida por aerogeneradores.

Startups que trabajan para reducir la problemática de la contaminación

Mientras los gobiernos de las grandes ciudades trabajan en encontrar soluciones para el corto plazo al problema de la contaminación atmosférica, aunque esto suponga un perjuicio concreto para muchas personas que ven reducidas sus opciones para desplazarse al lugar de trabajo, por otro lado son muchas las empresas e investigadores que trabajan para encontrar soluciones para el largo plazo, de forma que se puedan ofrecer mejores opciones que la simple restricción del tráfico de vehículos particulares en la ciudad. Veamos a continuación cuáles son estas propuestas y el estado de desarrollo en el que se encuentran.

Recientemente Climate-KIC Accelerator la aceleradora de startups que trabajan para luchar contra el cambio climático de la Unión Europea ha finalizado su programa en España con 6 empresas finalistas, que son referentes de nuestro país en materia innovación para la mitigación del cambio climático.  Las seis startups que han participado en el programa han recibido premios de 90.000 euros en la tercera fase del programa, y formación por valor de  50.000 euros. A continuación puedes conocer la actividad que desarrollan estas startups:

Auara comercializa botellas de agua mineral de material reciclado y destina sus beneficios a proyectos de cooperación para llevar agua potable a países en desarrollo. Balamis desarrolla tecnologías dirigidas a optimizar el uso de agua mediante un innovador sensor de humedad, con considerables ahorros respecto a soluciones similares en el mercado. Ciclogreen es una plataforma online que incentiva la movilidad sostenible para evitar las emisiones de CO2Fairchanges es un marketplace verde que incentiva la compra de productos sostenibles de marcas eco-friendly sin intermediarios. Microbiotech se dedicada a la implementación de nuevas soluciones industriales, para mejorar de forma sustancial la eficiencia energética de productos y procesos reduciendo a su vez la huella de CO2. Tech4+ basa su negocio en ayudar a mitigar el calentamiento global aplicando su tecnología patentada de hidrólisis térmica.

carbon engineering

Carbon Engineering es una startup que está basada en Canadá y que ha creado un método original para retirar CO2 de la atmósfera, a través de de un sistema que es capaz de procesar el gas contaminante y concentrarlo, convirtiéndolo en unas esferas de pequeño tamaño, que pueden utilizarse como combustible. El método que han desarrollado utiliza una serie de ventiladores de gran tamaño y una solución de hidróxidos, que reacciona con el dióxido de carbono contenido el aire para finalmente dar lugar a pequeñas esferas de carbonato de calcio. Posteriormente el producto resultante se calienta hasta temperaturas de 800 a 900 grados para obtener carbono puro. Este compuesto obtenido se puede almacenar o procesar para convertirlo en hidrocarburos. Desde su puesta en marcha hace un año la empresa ha retirado de la atmósfera diez toneladas de dióxido de carbono y se plantea como objetivo construir una planta de tratamiento que podrá extraer un millón de toneladas diarias.

Caia es es un robot creado por la emprendedora Diva Tommei y financiado a través de una exitosa campaña de crowdfunding. Se trata de una esfera de 40 centímetros de diámetro y unos 3,5 kilos de peso, que está diseñada para seguir el movimiento del Sol y reflejar sus rayos sobre una habitación, para que no sea necesario utilizar la electricidad para iluminarla y calentarla. El funcionamiento del robot es autónomo ya que se alimenta de la propia energía solar y es capaz de seguir el movimiento del sol durante todo el día.

Bound4Blue es una startup española que busca luchar contra la contaminación que producen los barcos, reduciendo la dependencia en los combustibles fósiles y las emisiones de CO2. Para conseguirlo han diseñado una vela rígida aplicable al transporte marítimo que permite reducir el consumo de combustible y los niveles de emisiones. Además trabajan en una aplicación alternativa a la tecnología de velas rígidas, que consiste su instalación en embarcaciones que se emplearán para la producción de hidrógeno y oxígeno mediante la electrólisis del agua del mar, de manera 100% renovable y competitiva en coste.

Trenza Metal Área es una empresa española basada en Zamora que ha desarrollado un proyecto de investigación en colaboración con la Universidad de Granada y que ha tenido como resultado la patente de un nuevo material de construcción denominado Geosilex, que consiste una cal con una elevada capacidad de absorción de CO2 ambiental. La materia prima de este producto innovador son desechos industriales. En la producción del acetileno se genera un residuo cuyo componente fundamental es el hidróxido cálcico, que habitualmente se desecha, pero esta empresa lo recoge y lo trata para quitarle impurezas y prepararlo para una nueva función. El material resultante se seca y se suministra en polvo, siendo compatible para realizar mezclas con las cenizas de centrales térmicas de carbón. Estas cenizas son silicatos solubles que le dan la posibilidad de fraguarlo, de forma que puede convertirse en un material que sustituya al cemento. La huella de carbono de la producción de este nuevo material equivale a cero, debido a que procede de residuos de otro proceso industrial. Además, puede emplearse como absorbente de CO2 en chimeneas de industrias como las propias cementeras, de forma que no registra emisiones y además incrementa la actividad captadora de CO2.

Elegant Embellishments es un estudio de arquitectura que ha desarrollado un nuevo sistema constructivo para el recubrimiento de fachadas que mejora calidad del aire en el entorno de los edificios. Para ello utiliza como material de construcción el dióxido de titanio, que al recibir rayos ultravioletas del sol produce una reacción química que transforma los óxidos de nitrógeno del aire en otras sustancias menos nocivas o más manejables, como nitrato cálcico, agua o dióxido de carbono. La empresa lo ha utilizado para recubrir la fachada exterior de la Torre de Especialidades, un hospital en Ciudad de México, para ello ha instalando una falsa pared con estructura de panel de abeja que ha impregnado de este compuesto. Su estructura hace circular el aire por las celdas y el compuesto químico hace su efecto. De esta forma se ayuda a contrarrestar el impacto a nivel de contaminación que producen unos 1.000 coches.

BCQ es el estudio de arquitectura responsable de la remodelación del Puente de Sarajevo de Barcelona, en el que cual se ha realizado inclusión de nuevos materiales como las de enredaderas, el hierro, el hormigón y la luz. También se ha incorporado la captación de energía solar que utiliza para la iluminación nocturna y el nuevo hormigón fotocatalítico que reduce la contaminación y limpia el aire de CO2. Con esta remodelación se pretende que el puente se convierta en un nuevo espacio cívico ajardinado dotado de tecnología contemporánea para mejorar las condiciones de habitabilidad del entorno y minimizar o anular consumos, emisiones y gastos de mantenimiento.

Proyectos de investigación que proponen soluciones a la problemática de la contaminación

Científicos del departamento de Química de la Universidad de Copenhague han desarrollado un sistema que permite atrapar los gases presentes en la atmósfera contaminada y convertirlos en un polvo para que resulte más fácil de eliminar. Tras diseñar el invento han procedido a su patente y trabajan para convertirlo en un producto comercialmente viable. Para ello los químicos daneses se han inspirado en procesos presentes en la atmósfera de la Tierra y utilizan el ozono y la radiación ultravioleta para magnetizar las partículas contaminantes. Posteriormente estas partículas se atraen entre ellas, por lo que se hacen más grandes y pesadas, para posteriormente, ser atraídas por una superficie, que resulta mucho más sencilla de limpiar que el aire.

CarbFix es un proyecto que reúne a científicos de la Universidad de Columbia, la Universidad de Copenhague, la Universidad de Islandia, Reykjavik Energy y la central eléctrica Hellisheidi de Islandia, con el objetivo de capturar las emisiones de carbono y convertirlas en piedra para su almacenamiento. Para ello han diseñado un proceso en el que se mezcla con agua el dióxido de carbono y el sulfuro de hidrógeno liberado por la central eléctrica, y el líquido es inyectado en capas subterráneas de basalto. En pocos meses, la mezcla se convierte en carbonato duro como una piedra, consiguiendo de este modo almacenar de forma segura el carbono y de esta forma se evita que llegue a la atmósfera.

Científicos de la Universidad Politécnica de Cataluña han creado un hormigón biológico que hace crecer microorganismos pigmentados de forma acelerada, que recubren el hormigón y absorben el CO2 de la atmósfera. Se trata de un material aislante y regulador térmico gracias a la captación de la radiación solar. En concreto, regula la conductividad térmica hacia el interior del edificio según sea la temperatura lograda. Su fabricación evita buena parte de los impactos negativos de la industria de la construcción, por lo que además de purificar el aire mejora la biodiversidad. Igualmente, es decorativo, ya que permite decorar la fachada de edificios en distintos colores o usar en zonas ajardinadas como elemento de integración paisajística y sostenible.

AIRbezen es un proyecto liderado por el profesor Roeland Samson y el doctorando Jelle Hofman, de la Universidad de Amberes, con el objetivo de utilizar plantas de fresas para conocer el estado de la contaminación de la atmósfera. El estudio lo han realizado en Amberes, Amsterdam y Rotterdam, para continuar ahora en Zaragoza donde han entregado 1.000 plantas de fresas a voluntarios para que las coloquen en las ventanas de sus casas. Las plantas de fresa actúan como termómetros de polución gracias a sus hojas pilosas a las que se adhieren perfectamente todas aquellas partículas magnetizables liberadas por la quema de combustibles fósiles, así como del desgaste en raíles de trenes y tranvías, discos de freno, y otros elementos relacionados con el transporte. Gracias a estos estudios se podrá tener un mejor conocimiento del estado de la contaminación en las ciudades para posteriormente emprender acciones de mejora.

Investigadores del Laboratorio Nacional Oak Ridge del Departamento de Energía de Estados Unidos han descubierto un método para convertir el dióxido de carbono en etanol, un combustible líquido que ya es utilizado como un aditivo de la gasolina. Para ello se ha desarrollado un catalizador a partir de carbono, cobre y nitrógeno con una superficie texturizada, que concentra las reacciones electroquímicas en sus extremos. Al aplicar un voltaje, el dispositivo convierte una solución de dióxido de carbono en etanol a un alto nivel de eficiencia. Los materiales para su construcción resultan relativamente baratos y el proceso funciona a temperatura ambiente, lo cual son ventajas cruciales para una futura puesta en el mercado el sistema.

Urban Bees es un proyecto de alumnos de la Escuela de Aeronáutica y del Espacio de la Universidad Politécnica de Madrid, con el que se han presentado a la competición mundial Tsinghua-Santander World Challenges of the 21st Century Program que organizan la Universidad de Tsinghua y el Banco Santander. Su objetivo es desarrollar drones con forma de abejas que pretenden promover el desarrollo sostenible de las ciudades al tiempo que disminuyen los efectos de la contaminación. A través de los enjambres de drones se seleccionarán residuos presentes en la ciudad para ser reciclados, estableciendo una base central a la que todos los integrantes del proyecto trasladen lo recolectado, y de esta forma ayudar limpiar las calles de las grandes ciudades de China y generar con los objetos reciclados nuevos elementos de utilidad para la vida diaria.

Cómo trabajan las grandes empresas para solucionar los problemas de la contaminación

IBM Research utiliza la fotónica de silicio, una tecnología que transfiere datos a través de la luz, permitiendo la utilización de la computación literalmente a la velocidad de la luz. Estos chips podrían estar incorporados en una red de sensores en el suelo, en infraestructura, o hasta volar en drones autónomos, generando datos que, cuando se combinan con datos del viento en tiempo real, información satelital, y otras fuentes históricas, pueden ser utilizados para crear modelos ambientales complejos para detectar el origen y cantidad de contaminadores a medida que ocurren. De esta forma a través de sensores inteligentes se puede detectar la contaminación medioambiental a la velocidad de la luz. Gracias a esto en cinco años estarán disponibles nuevas y asequibles tecnologías sensoriales que podrán ser utilizadas por ejemplo en los pozos de extracción de gas natural, las instalaciones de almacenamiento, y a lo largo de las tuberías de distribución, para ayudar a determinar con precisión y en tiempo real las pérdidas invisibles, reduciendo la contaminación, los residuos y la probabilidad de eventos catastróficos.

2017 es el año elegido por Google para solucionar en parte el gran problema que le supone haberse convertido en una de las empresas que más energía consume en todo el mundo, con el consiguiente impacto que esto ejerce a nivel de la contaminación que genera la producción de dicha energía. Para paliar esta situación la empresa se ha comprometido a operar exclusivamente con energía que haya sido producida por fuentes no contaminantes y renovables. El primer paso para cumplir este objetivo lo dieron en 2015 cuando lograron abastecer con energía procedente de fuentes renovables todas sus instalaciones de Reino Unido, ahora la empresa tiene un año para demostrar que es capaz de conseguir este gran objetivo y convertirse en un ejemplo a seguir para otras muchas corporaciones.

La empresa cosmética Shiseido, la más antigua del mundo, ha decidido instalar en el centro de Madrid una lona publicitaria que tiene la capacidad de absorber hasta un 85 por ciento los gases del efecto invernadero, como el metano y el óxido de nitrógeno (NOX), logrando el equivalente a la absorción que se conseguiría con un millar de árboles durante un año. La lona tiene una dimensión de mil metros cuadrados y está impregnada de dióxido de titanio (TIO2), que es capaz de purificar el aire gracias a la fotocatálisis, una reacción de descomposición formada cuando el TIO2 actúa de catalizador utilizando la energía luminosa.

La empresa energética española Repsol, a través de su fundación promueve una iniciativa llamada Fondo de Emprendedores que nace con el objetivo de impulsar el desarrollo de proyectos empresariales innovadores en el ámbito de la energía y la eficiencia energética, acelerando el desarrollo e implementación de las mejores soluciones tecnológicas para que lleguen al mercado en el periodo de tiempo más corto posible. A lo largo de las cinco ediciones celebradas hasta el momento se han recibido más de 2.000 proyectos de los cuales 37 startups han recibido apoyo económico, formación, asesoramiento y acceso a posibles inversores. Entre los proyectos que han sido apoyados por esta iniciativa vale la pena destacar:

Biogas+ es un proyecto liderado por Eudald Casals Mercadal y Ariadna Peral con el objetivo de aplicar la nanotecnología para optimizar la producción de biogás. Gracias a la introducción controlada de nanopartículas de óxido de hierro en los procesos de tratamiento de residuos orgánicos se permite triplicar la producción de biogás al mejorar la eficacia biológica. Otros beneficios del producto son la reducción de la cantidad de materia residual y la mejora de su estabilidad, optimizando el proceso de tratamiento y transporte.

Thers ha diseñado y fabricado dispositivos termoeléctricos para la recuperación de calor en el sector de la automoción, logrando una reducción de emisiones y ahorro de combustible. Estos dispositivos se instalan en el tubo de escape de los vehículos, con el objetivo de aprovechar el calor de los gases de combustión, transformándolo en energía eléctrica para alimentar la batería del vehículo. El sistema está idealmente concebido para su instalación en vehículos pesados o incluso ligeros, siempre que mantengan un régimen de funcionamiento constante y permite ahorrar hasta un 3% de combustible y reducir las emisiones en un 3% adicional.

Conclusión

Por todo lo que hemos visto a lo largo de este artículo no debemos esperar a que los gobiernos acaben con los problemas de la contaminación y mucho menos sabiendo que algunos de estos gobiernos ni siquiera están interesados en afrontar las medidas necesarias para solucionar el problema. Si en 1992 se prohibieron los CFC’s y gracias a ello ahora podemos presenciar cómo se está recuperando la capa de ozono, es el momento de hacer lo mismo con los vehículos impulsados por motor de combustión, que está demostrado son una de las principales causas de la contaminación atmosférica y a su vez del efecto invernadero que está provocando el calentamiento global. Cada uno de nosotros tenemos que hacernos responsables sobre cómo nuestros actos contribuyen a empeorar la situación, por lo tanto debemos adquirir hábitos que vayan encaminados a reducir el consumo, por ejemplo reutilizando y reciclando todo lo que sea posible, para evitar la contaminación derivada de los procesos de producción en la industria. Además debemos considerar seriamente utilizar en el corto plazo nuevos medios de transporte no contaminante y que nuestro próximo coche sea eléctrico. Del mismo modo podemos colaborar a nivel profesional ayudando a potenciar nuevos modelos de transporte que resulten menos contaminantes, por ejemplo con el desarrollo del Big Data en las ciudades, que apoyado por todo tipo de sensores de medición IoT y la Inteligencia Artificial pueda ayudar a reducir los atascos y por lo tanto uno de los puntos negros en cuanto a contaminación atmosférica se refiere. Del mismo modo, pero a más largo plazo, el desarrollo de Coches Autónomos, gobernados por la Inteligencia Artificial, permitirá mejorar enormemente la situación respecto al tráfico en las ciudades, introduciendo formas de conducción más eficientes y por lo tanto menos contaminantes, hasta llegar a un punto en el que este gran problema pueda estar casi completamente resuelto. Pero para que esto ocurra es necesario empezar a tomar decisiones valientes y que todos nos pongamos a trabajar en ello. Ha llegado el momento de actuar.

Para terminar os recomendamos escuchar este podcast que describe perfectamente las consecuencias que puede tener para el planeta el calentamiento global.

 

Un comentario sobre “¿Qué hacemos con el problema de la contaminación?

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *