Las ICO’s como una nueva forma de financiar empresas gracias a Blockchain

A menos de 10 años de la aparición del crowdfunding como una nueva forma de financiación de proyectos emprendedores, ya sea a través de la modalidad de preventa, donde un emprendedor podía lograr que los propios clientes aportasen el dinero necesario para producir un producto, o a través de la modalidad de inversión, en la que el emprendedor podía conseguir que muchos pequeños inversores confiasen en su idea aportando el dinero necesario para financiarla, nos encontramos con el surgimiento de un nuevo tipo de financiación de proyectos, las llamadas ICO’s o Initial Coin Offering.

Las ICO’s podrían considerarse como una evolución del crowdfunding, con la particularidad de que en una única campaña, gracias a las características que ofrecen los smart contracts, basados en la cadena de bloques de Ethereum, se junta la preventa e inversión, ya que las monedas virtuales que se ponen a la venta, los llamados tokens, servirán para utilizar el servicio que desarrolla la empresa y a su vez permitirán que la empresa se esté financiando gracias a la venta de esos tokens de los cuales es propietaria. A diferencia del crowdfunding convencional, cuando la gente está comprando los tokens a través de una ICO, lo está haciendo con la expectativa de que esos tokens pueden tener una revalorización en el futuro y por lo tanto lo consideran como una inversión.

En este punto es importante recordar que un token es una especie de “ficha” necesaria para el funcionamiento de un software que funciona sobre la cadena de bloques, por ejemplo sobre Bitcoin o Ethereum. Un token no tiene por qué ser considerado dinero en sí mismo, como son los bitcoins o los ethers, pero sí que aporta una utilidad concreta para el uso de ese software y por lo tanto aquellas personas que quieran usar el software tendrán que disponer de los tokens correspondientes. Para entenderlo mejor pensemos en que, por ejemplo, cuando nació Dropbox, nos hubiesen dicho que para usarlo teníamos que comprar unas fichas, llamadas tokens, que permiten que podamos almacenar nuestros archivos en sus servidores en la nube. Nosotros podíamos comprar esos tokens con euros y a partir de ese momento teníamos la capacidad de utilizar el servicio desarrollado por la empresa. Pero dónde está la gran diferencia es que, en el caso del software desarrollado sobre blockchain, se ofrece la posibilidad de que el precio de esos tokens pueda revalorizarse en base a la demanda que haya en el mercado por usar el servicio correspondiente. Por lo tanto si Dropbox se hace muy popular y mucha gente quiere usarlo, el precio del token subirá y los que compraron el token, pensando que eso iba a ocurrir podrán tener un beneficio por dicha revalorización. De esta forma las nuevas startups, que desarrollan un servicio sobre blockchain, tienen la posibilidad de prevender sus tokens a través de una ICO, porque saben que la gente comprará esos tokens para en el futuro poder ser usuarios del servicio en cuestión y porque además esto puede convertirse en un negocio interesante con la correspondiente revalorización del token.

Lo que está ocurriendo entonces es que las ICO’s se convierten en una nueva forma de financiar startups en las que no es necesario que la empresa entregue a los inversores una parte de su equity, sino que lo que está ofreciendo directamente es el beneficio que reportará el propio negocio. Y además se está vinculando a los inversores con el propio servicio que ofrece la empresa, es decir, que los inversores a su vez son clientes de la empresa o más bien que se busca que sean los propios clientes que se conviertan en inversores, al estar financiando el proyecto por medio de la compra de los tokens. Por lo tanto nos encontramos con un nuevo modelo de financiación de empresas, que tiene una potencia enorme, lo cual se está demostrando con las grandes cifras de recaudación de las ICO’s que se están produciendo en las últimas semanas, hasta el punto de que están superando con creces las cifras de recaudación de las campañas de crowdfunding e incluso de muchas de las rondas de inversión tradicionales que realiza el Venture Capital. Esto es así porque las ICO’s también ofrecen una ventaja muy interesante para los inversores, que es la posibilidad de poder participar en fases muy iniciales y con pequeñas aportaciones de capital, en proyectos que pueden llegar a tener un gran impacto en el futuro, algo que antes estaba restringido únicamente a los Venture Capital mejor posicionados o con mejor dealflow.

Para entender mejor cómo las ICO’s van a influir en la forma en la que se financian las startups vale la pena leer el siguiente hilo de mensajes en Twitter publicado por el emprendedor e inversor David Sacks, fundador de Yammer y considerado como uno de los inversores más relevantes en Silicon Valley.

A todo esto hay que añadir otro aspecto muy importante que es la creación de efecto red o la construcción de comunidad, que se genera cuando las personas que participan en las ICO’s no solo lo hacen con un afán especulativo, sino que también quieren contribuir a construir esa red para que cada vez sea más potente. Esto está sucediendo en el caso de las startups que desarrollan aplicaciones sobre blockchain porque muchos de los inversores que participan en las ICO’s son a su vez desarrolladores que llevan tiempo involucrados en el ecosistema Bitcoin, por lo que han tenido importantes beneficios y quieren contribuir a que este ecosistema sea cada vez más grande con el surgimiento de todo tipo de proyectos que enriquezcan la experiencia del usuario aprovechando las características que ofrece blockchain a nivel de descentralización, confianza y seguridad, entre otras cosas.

Para entender mejor este punto de la creación de red recomendamos leer este hilo de mensajes escrito en Twitter por Luis Iván Cuende, fundador de la startup de blockchain Aragon que es la que ha realizado la ICO más importante en España hasta el momento.

De esta forma nos encontramos que gracias a Blockchain, las criptodivisas, los tokens, los smart contracts y las ICO’s se está produciendo una verdadera democratización de la economía, llegando a un punto en el que ahora quizás sí podamos hablar la nueva economía que vaticinaron algunas personas a finales de los años 90, pero que se frenó bruscamente en el año 2.000, al darnos cuenta de que los proyectos digitales carecían de modelos de negocio sostenibles. Desde entonces hemos sido testigos de cómo gracias a las tecnologías digitales, representadas por la Ley de Moore, se han desarrollado negocios con crecimientos exponenciales, como son los basados en economía colaborativa, que también se aprovechan del efecto red que describe la Ley de Metcalfe, para llevarnos a un nuevo escenario que comienza a denominarse como criptoeconomía. En este escenario, la confianza que antes depositábamos en los gobiernos y en los bancos centrales, para asegurar el valor del dinero, ahora la depositamos en el software y en la criptografía, de forma que si en los últimos años hemos confiado en Internet para organizar nuestras comunicaciones, en lo que se ha denominado como la Internet de la Información, ahora empezamos a hablar de la Internet del Valor, que se construye sobre Blockchain y los tokens para organizar todo aquello que puede ser valioso para nosotros como es el dinero, la propiedad intelectual, la identidad digital y muchas otras cosas.

Y entre toda esta perspectiva de futuro tan prometedora, aparecen los tokens como un invento que puede cambiar muchas cosas a nivel de negocios digitales y de la economía en general. Un token es un trozo de software, un código de programación, que representa la propiedad sobre algo, de forma que podemos virtualizar muchas cosas, que hasta ahora era complicado manejar de forma digital.  Un token en sí mismo no representa acciones de una empresa, ni derechos de voto, ni nada parecido a cómo hemos considerado la propiedad sobre una empresa o un bien hasta el momento, sin embargo ofrece multitud de posibilidades de cara a desarrollar nuevas formas de interacción con distintos tipos de bienes, como hemos mencionado en relación con el dinero, la identidad digital, la propiedad intelectual sobre todo tipo de creaciones o cualquier tipo de objeto que pueda ser identificado y gestionado de manera digital, como puede ser una casa, un coche o un ordenador. Los tokens no son directamente una criptomoneda o altcoin, como lo son por ejemplo bitcoin o ether, que en sí mismos pueden ser utilizados como depósito de valor o para pagar por todo tipo de productos y servicios, pero sí que cuentan con características que permiten su intercambio, su revalorización en función de la demanda que existe de ellos y sobre todo la posibilidad de ser usados como medio para poder utilizar determinados servicios que desarrollan las empresas, a través de lo que por ejemplo en Ethereum se denomina como “gas”, que es la unidad fundamental de computación necesaria para que se ejecute el código que permite a la criptomoneda funcionar.

Aspectos legales y de funcionamiento de las ICO’s

Llegados a este punto vale la pena pensar en cómo todas estas novedades sobre cómo se desarrollan y financian negocios digitales, encajan dentro del modelo económico y legal en el que nos encontramos. Y lo primero que llama la atención es que los reguladores de todo el mundo lo tienen realmente complicado si quieren acomodar este tema de las ICO’s  y los tokens al marco regulatorio actual, ya que para la mayoría de las personas entenderlo resulta muy complejo y además se encuentra en contínuo proceso de cambio, por lo que cualquier esfuerzo regulatorio puede quedar baldío en muy poco tiempo. Sirva como ejemplo lo complicado que ha resultado en España la regulación del equity crowdfunding y el crowdlending, donde se han tardado años en sacar una ley para la cual las instituciones apenas tienen los recursos necesarios de cara a asegurar que se cumpla.

En lo que se refiere a criterios a nivel jurídico sobre las criptomonedas vale la pena saber que están consideradas como una representación digital de valor, en el marco de lo que se ha denominado como Internet del Valor y que actualmente no tienen la condición de moneda de curso legal, no son consideradas como dinero electrónico, ni son un título de valor. Por otro lado encontramos situaciones concretas como que el tribunal de justicia de la Unión Europea que ha ha considerado Bitcoin como un medio de pago. Bitcoin también es considerado como un un activo intangible, por lo que puede ser utilizado en la constitución de una empresa, como ocurrió por ejemplo en España hace unos años cuando se constituyó la startup Coinffeine a través de una aportación en forma de bitcoins. Además las criptomonedas son susceptibles de múltiples negocios jurídicos, como la compraventa, la permuta, o la donación; y tienen una transmisibilidad similar a los valores anotados en cuenta, como pueden ser las acciones de una empresa.

En este contexto encontramos las emisiones de tokens o ICO’s como un nuevo mecanismo de financiación de proyectos, especialmente aquellos que se basan en blockchain o en software open source. En ellas los fondos se aportan en forma de criptomonedas, principalmente bitcoin o ether, aunque ahora se empieza a poder participar también a través de dinero oficial. Cuando los inversores participan en una ICO reciben un activo digital, que puede funcionar como una commodity, como son los metales preciosos o las materias primas en cuanto a reserva de valor, por lo que tienen algunas características de valor y pueden funcionar como una moneda virtual. Estos tokens pueden ofrecer a sus propietarios, por ejemplo, la participación en la propiedad de la entidad legal, participación en los beneficios/pérdidas o activos/pasivos, la remuneración de intereses, el derecho a realizar desarrollos en el sistema, el acceso a la toma de decisiones y el derecho a la utilización de los desarrollos realizados.

Debido al auge que están logrando las ICO’s y las criptomonedas en general, en algunos países como Suiza, han decidido posicionarse como referente para atraer la creación de startups de Blockchain que realicen sus ICO’s, considerando además que se trata de un país con mucha seguridad jurídica y con una tributación interesante para las empresas. El formato que se suele utilizar es la creación una fundación, como una entidad sin ánimo de lucro, por lo que los tokens se estructuran como una donación, a fondo perdido sin esperar nada a cambio. La fundación se combina con una empresa que se encarga del desarrollo del software y que retribuye a los desarrolladores. De esta forma es como por ejemplo se puso en marcha en su momento Ethereum. Otras jurisdicciones que están consideradas como “ICO-friendly” son Singapur, Estonia y Gibraltar.

Para aquellos emprendedores que estén desarrollando proyectos sobre Blockchain y tengan pensado realizar una ICO para financiar su desarrollo, resulta fundamental seguir una serie de buenas prácticas para la realización de la ICO de cara a lograr la confianza de los inversores y asegurar al máximo las posibilidades de lograr la financiación buscada. A este respecto los expertos recomiendan tener en cuenta estas recomendaciones:

  1. Realizar una explicación detallada del funcionamiento de la tecnología, ya que estamos hablando de proyectos basados en blockchain y por lo tanto es fundamental que tengan una base tecnológica sólida, que asegure el funcionamiento futuro de la aplicación que se quiere desarrollar, en aspectos tan importantes como la fiabilidad y la seguridad.
  2. Descripción de la finalidad de los fondos recaudados en la ICO, donde principalmente tiene que destacar el trabajo a desarrollar a nivel técnico, sin olvidar las acciones de marketing, porque en estos momentos claramente el foco está puesto en el desarrollo de tecnología, pero pronto será necesario llevar todas esas invenciones al mercado.
  3. Explicación de la utilidad del token, ya que resulta muy recomendable que el token tenga una utilidad en sí mismo, relacionada con el servicio que va a prestar la startup. Esto es importante porque al ponerse las ICO’s de moda como fuente de financiación, encontramos proyectos que únicamente utilizan el token como una forma de obtener fondos pero no aprovechan el gran potencial que tienen para vincular a los inversores con el desarrollo futuro del proyecto.
  4. Describir cómo se tiene previsto realizar la gobernanza de la empresa o fundación que emite los tokens en la ICO, en qué forma se tiene previsto administrar los fondos captados o cómo se va a realizar la toma de decisiones, entre otras cosas.
  5. Definición de la titularidad de la propiedad intelectual desarrollada, ya que estamos hablando de desarrollos informáticos de una complejidad importante y porque para la evolución del proyecto como negocio es uno de los aspectos que van a considerar los inversores de cara a la percepción de valor sobre la empresa.
  6. Realización de una due diligence previa de seguridad y código para la realización de la ICO. Teniendo en cuenta de que en algunas ICO’s se han producido robos de las criptomonedas, y en general en todo este mundo blockchain hay que redoblar los esfuerzos a nivel de seguridad. Para la realización de estas auditorías es recomendable contar con profesionales especializados y con experiencia, como puede ser el caso de las empresas Zeppelin Solutions y Coinfabrik.
  7. Finalmente además de contratar una due diligence a una empresa especializada otra buena práctica puede ser dejar que los desarrolladores revisen el código de la ICO y recompensarles con tokens si encuentran algún fallo a nivel de seguridad. Se trata de un práctica común en el mundo del software, llamada “bug bounty program” que puede tener bastante utilidad también para el caso de las ICO’s.

Precisamente para ayudar a los emprendedores en la realización de las ICO’s es por lo que se están poniendo en marcha plataformas específicas, como en su momento surgieron las plataformas de crowdfunding, y donde ahora encontramos iniciativas como Icofunding en España, que tiene previsto comenzar sus operaciones en septiembre y Coinlist a nivel internacional, en la que se está desarrollando en estos momentos una de las ICO con más fondos recaudados, que es Filecoin, la criptodivisa que se ha desarrollado como complemento al proyecto IPFS, que promueve un protocolo para el desarrollo de una nueva internet distribuida. Todas estas iniciativas lo que están haciendo es generar transparencia en un escenario en el que por desgracia se están produciendo algunas estafas, al igual que ocurre en el crowdfunding, pero por suerte a una escala muy pequeña.

Las ICO’s más relevantes hasta la fecha

Una vez que hemos conocido la utilidad y funcionamiento de las ICO’s veamos algunos ejemplos de ICOs que muestran sus posibilidades como forma de financiación de proyectos y el funcionamiento que se ha pensado para los tokens como forma de interacción con el software, los usuarios y la red.

  1. Ethereum: además de ser la iniciativa más relevante desde la invención de Blockchain con Bitcoin, es el proyecto que ha impulsado la realización de las ICO’s, gracias al uso de los smart contracts. Realizó su ICO en verano de 2014 con la recaudación de 15 millones de dólares, en forma de 31.500 bitcoins. Se trata de un buen ejemplo de uso de los tokens, ya que si Ethereum desarrolló el uso de Smart Contracts, para poder utilizarlos es necesario usar el token llamado Ether.
  2. Brave: es un navegador que busca ofrecer una navegación web más rápida y segura, eliminando componentes que perjudican la experiencia de navegación (scripts, componentes de seguimiento, publicidad invasiva, …) además de desarrollar un sistema para la remuneración de los creadores de contenido en Internet. Brave, a través de la criptomoneda BAT, recaudó 35 millones de dólares en los primeros 30 segundos de realización de su ICO a través de su token llamado Basic Attention Token.
  3. Bancor: es una iniciativa de la fundación sin ánimo de lucro Bprotocol que está desarrollando una variación de la plataforma Ethereum, a través de la creación de un tipo de criptomoneda denominada Smart Token. Su ICO estuvo apoyada por el famoso inversor estadounidense Tim Draper y en junio del 2017 ha recaudado 153 millones de dólares en Ethers.
  4. Aragon: es la startup de blockchain promovida por españoles que más reconocimiento ha tenido hasta el momento. Sus fundadores Jorge Izquierdo y Luis Iván Cuende lograron recaudar 25 millones de dólares en 30 minutos a través de una ICO. El objetivo de este proyecto es desarrollar una plataforma sobre la que crear empresas de forma descentralizada.
  5. EOS: es una iniciativa de la startup Block.one que ha logrado que en los cinco días de venta de su token, llamado EOS, recaudar 185 millones de dólares. Esta plataforma quiere ofrecer un nivel de escalabilidad sin precedentes en el mundo de las blockchains, aspirando a ser capaz de procesar millones de operaciones por segundo sin comisiones de transacción.
  6. Tezos: es una nueva plataforma de blockchain que se gobierna de forma autónoma, por medio de establecer una comunidad digital. Para ello trabaja en aumentar la seguridad de los contratos inteligentes y está desarrollado para soportar todo tipo de innovaciones. La ICO ha sido realizada en julio de 2017, con una recaudación de 232 millones de dólares
  7. Status: es un navegador y aplicación de mensajería para móviles de código abierto construido sobre Ethereum, que en su ICO ha recaudado 270 millones en menos de 3 horas.
  8. Kik: es una aplicación de mensajería que cuenta con 15 millones de usuarios y que ha creado su propio token llamado Kin, que puede ser utilizado tanto para el chat de la aplicación como para la realización de transacciones en las redes sociales. Se trata de uno de los mejores ejemplos sobre cómo utilizar tokens e iCO’s en startups que no se han originado sobre Blockchain. Su ICO aún no ha sido realizada pero es un buen ejemplo de cómo comunicar una iniciativa de este tipo.
  9. Civic: es una startup que trabaja en el desarrollo de un sistema de verificación de la identidad digital, con la clara idea de que en el futuro tendrá que haber mejores soluciones a las actuales por toda la problemática que suponen los aspectos de privacidad, por ejemplo a nivel de redes sociales. En su ICO se han recaudado 32 millones de dólares siguiendo un modelo de recaudación limitada.

Como habéis podido comprobar la mayoría de ICO’s realizadas hasta momento están destinadas al desarrollo de tecnologías o protocolos para el desarrollo de nuevas utilidades sobre blockchain, pero apenas se han realizado aún ICO’s para proyectos destinados a particulares, lo que se conoce como B2C, con la excepción de que hemos comentado de Kik o con otras que están en proceso de realización como el caso del dispositivo monitorización de salud Bowhead health, que tiene su ICO en marcha para la financiación del proyecto y busca la forma de vincular a los usuarios con todo lo que tiene que ver con el negocio de big data relacionado con los datos de salud de las personas.

Al igual que en 2013 algunas empresas tradicionales y fondos de Venture Capital se interesaron por participar en startups que trabajaban con Bitcoin y Blockchain, como pueden ser Coinbase, Bitpay, Ripple y Xapo, ahora vemos nuevamente cómo las empresas tradicionales y los fondos de inversión se posicionan en los nuevos proyectos participando a través de las ICO’s, es el caso por ejemplo de la ICO de Filecoin en la que han participado Sequoia Capital, Andreessen Horowitz y Union Square Ventures, con una inversión de más de 50 millones de dólares, o las inversiones de BBVA a través del fondo Propel en las ICO’s del navegador Brave y del servicio de identidad digital Civic.

De cara a conocer más ICO’s y su desarrollo podemos recurrir a webs como ICOrating e ICO Countdown, donde seremos conscientes del gran auge que tiene en estos momentos esta nueva forma de financiación de startups.

Conclusión

La invención de la Blockchain está generando en los últimos años una cantidad ingente de nuevas ideas que vienen a mejorar muchos problemas que Internet no había sido capaz de resolver adecuadamente. La combinación de la Blockchain con el auge de las criptomonedas ha permitido que todos estos desarrollos tecnológicos cuenten con una fuente de financiación de la que no dispusieron los creadores de los primeros protocolos de Internet en los años 80 y 90, de forma que ahora existe mucho dinero disponible para invertir en nuevas aplicaciones basadas en Blockchain, las denominadas dApps. Si algo caracteriza a este nuevo movimiento tecnológico, que se está desarrollando desde la aparición de Bitcoin, es que evoluciona a una velocidad vertiginosa. Cada día se producen multitud de novedades y cada muy poco tiempo surgen iniciativas con un potencial transformación tremendo. Los tokens, los smart contracts, las ICO’s, son conceptos que hace 5 años no existían y que ahora están en primera línea de la innovación tecnológica, aprovechando todo el potencial del open source, las redes peer to peer y la criptografía. Otra característica que está condicionando el desarrollo de este ecosistema es que muchos de los que en él trabajan han conseguido cantidades muy importantes de dinero como mineros de Bitcoin, comprando bitcoins o desarrollando nuevas aplicaciones, son estas personas las que a su vez están impulsando la inversión en las nuevas ICO’s que se están realizando para el desarrollo de nuevas aplicaciones, de forma que se está tejiendo una red muy sólida, que es la que va a sustentar el nacimiento de una nueva Internet descentralizada y en la que los usuarios tengan un mayor control sobre su privacidad, además de la propiedad del contenido que generan. Esta nueva Internet traerá a su vez el nacimiento de una nueva economía, la denominada criptoeconomía, que gracias a los sistemas descentralizados permitan crear un mundo más equitativo y mejor distribuido.

Bonus

Si quieres profundizar sobre cómo Blockchain va a cambiar el mundo recomendamos leer el Manifiesto Blockchain de Naval Ravikant.

4 comentarios sobre “Las ICO’s como una nueva forma de financiar empresas gracias a Blockchain

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