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Liderazgo estoico

En los cursos de OKR Champion pedimos a los participantes que se presenten y nos digan una frase que les motiva o con la que se sienten identificados. Curiosamente en la última edición que hemos realizado dos de las participantes coincidieron en el enfoque de sus frases que nos hablan de la filosofía estoica:

«No te quejes de las cartas que te tocaron, más bien juégalas de la mejor manera posible»
«No es lo que te ocurre, sino lo que tu haces con lo que ocurre»

Estas dos frases son dos formas diferentes de expresar lo que en el estoicismo se llama la dicotomía de control, que el filósofo Epicteto expresó de la siguiente forma:

«En cuanto a todas las cosas que existen en el mundo, unas dependen de nosotros, otras no dependen de nosotros. De nosotros dependen; nuestras opiniones, nuestros movimientos, nuestros deseos, nuestras inclinaciones, nuestras aversiones; en una palabra, todas nuestras acciones. Las cosas que no dependen de nosotros son: el cuerpo, los bienes, la reputación, la honra; en una palabra, todo lo que no es nuestra propia acción. Las cosas que dependen de nosotros son por naturaleza libres, nada puede detenerlas, ni obstaculizarlas; las que no dependen de nosotros son débiles, esclavas, dependientes, sujetas a mil obstáculos y a mil inconvenientes, y enteramente ajenas. Recuerda pues que, si tú crees libres, a las cosas por naturaleza esclavas, y propias, a las que dependen de otro; encontrarás obstáculos a cada paso, estarás afligido, alterado, e increparas a Dios y a los Hombres. En cambio si tu tienes, a lo que te pertenece, como propio y, a lo ajeno como de otro; nunca, nadie, te forzará a hacer lo que no quieres ni te impedirá hacer lo que quieres. No increparás a nadie, ni acusarás a persona alguna; no harás ni la más pequeña cosa, que no desees; nadie, entonces, te hará mal alguno, y no tendrás enemigos, pues nada aceptarás que te sea perjudicial».

La dicotomía de control es uno de los muchos modelos mentales que promueve el estoicismo para vivir una vida mejor, más plena y satisfactoria, lo cual también puede aplicarse perfectamente en el ámbito del liderazgo, porque lo que le ocurre a la persona claramente tendrá un impacto importante en lo que se refiere al trabajador y a la inversa.

Aclaración: un estoico no es una persona impasible e insensible, más bien, es alguien que  es capaz de discernir que aquello malo que le sucede, si no se encuentra dentro de su control, no debe hacerle caer en el desánimo o la desesperación, lo cual no quiere decir que no le afecte, pero sin duda hace lo posible para que eso no le acabe hundiendo.

Por lo tanto, ahora que sabemos que uno de los principios más importantes del estoicismo es saber diferenciar lo que está bajo nuestro control de lo que no lo está, veamos a continuación otros de los modelos mentales o formas de actuar que propone la filosofía estoica y que nos pueden servir para mejorar aquello que sí que podemos cambiar en el marco de nuestro desempeño como líderes de un equipo o al frente un proyecto:

  1. Visualización negativa: ponerse en lo peor es un ejercicio muy recomendable para prepararnos frente a las posibles adversidades que podamos encontrar por el camino. No se trata de ser negativos hasta el punto de llegar a deprimirnos, sino que se nos invita a imaginar qué podría salir mal para poder anticipar determinadas soluciones o simplemente para que si esto ocurra no nos encuentre si preparar.
  2. Amor al destino: relacionado con la dicotomía de control y la visualización negativa, nos encontramos con la recomendación de aceptar aquello que nos va sucediendo como parte de un camino de aprendizaje. En este caso tampoco consiste en dejarse llevar y no hacer nada para remediar las cosas negativas que puedan sucedernos pero sí ser capaces de sacar la energía para avanzar y no hundirnos en el desánimo si no salen las cosas como nos gustaría.
  3. Todo fluye: la idea de que la única constante en la vida es el cambio debería ayudarnos a aceptar mejor los imprevistos y a no acomodarnos en nuestra situación, porque en cualquier momento pueden cambiar las circunstancias y no ser capaces de adaptarnos a la nueva situación. Si a esto le sumamos que en ocasiones los cambios pueden ser muy radicales, lo mejor es estar mentalizados para ello.
  4. Distanciamiento cognitivo: la capacidad de no dejar que los problemas nos sobrepasen está muy relacionada con ser capaces de ver el problema como algo externo y no como parte de nosotros mismos. No se trata de evitar la responsabilidad que suponga pero sí de ser consientes de que nosotros somos mucho más que algo concreto que sucede en un momento determinado y que al verlo desde fuera tendremos más posibilidades de resolver la situación correspondiente.
  5. Dividir los problemas: cuando nos encontramos con un problema, ya sea a nivel personal o profesional, además de aplicar las recomendaciones anteriores, también es muy recomendable analizar el problema en cuestión y ver de qué forma puede descomponerse en partes más pequeñas para poder afrontarlo con más facilitad. Entender el problema y dividirlo en partes más asequibles nos ayudará además a restarle importancia de cara a que nos afecte menos anímicamente.
  6. El obstáculo es el camino: entender que el problema puede ser parte de la solución, o más bien, que afrontar el problema en lugar de evitarlo, es parte de todo proceso de aprendizaje y que es lo que va a permitir que nos fortalezcamos en la vida. Sobre todo porque la mayoría de la gente cuando encuentra un obstáculo lo que va hacer es evitarlo, pero si nosotros lo afrontamos, lo que estamos haciendo es posicionarnos por delante de los que se han rendido.
  7. Aceptar el error: dicen que equivocarse es de humanos y rectificar es de sabios, pero no puedes rectificar si antes no te has equivocado, por lo tanto el error forma parte de todo proceso de aprendizaje basado en la vida real y no en la teoría. Esto resulta fundamental en el momento en el que eres consciente de que para aprender hay que enfrentarse a situaciones reales y que como no tenemos experiencia al respecto, lo normal será equivocarse.
  8. Autoprivación: la escasez es una gran maestra, porque te ayuda a encontrar formas de hacer las cosas que otros no van a intentar porque solo van a actuar cuando tienen los recursos necesarios para hacerlo. A nivel personal los estoicos nos invitan a exponernos de vez en cuando a estresores como el frío, el hambre y el ejercicio, lo cual nos ayudará a fortalecernos frente a la adversidad e incluso a volvernos antifrágiles.
  9. Atención plena: la capacidad de estar concentrado se está volviendo en un superpoder. En un mundo donde cada vez hay más distracciones y muchos luchan por captar nuestra atención, incluso utilizando técnicas psicológicas para aprovecharse de nuestras debilidades, resulta fundamental entrenarse para ser capaces de enfocarnos en el trabajo o en una actividad concreta el tiempo suficiente como para que realmente se produzca un avance significativo.
  10. Buenas compañías: rodearse de gente mejor que nosotros, de los que podamos aprender, es una de las cosas que más nos puede ayudar a mejorar como personas y crecer como profesionales. Esto es algo que poca gente hace de manera premeditada, porque lo normal es pasar más tiempo con la gente que tienes más cerca, ya sean amigos o familiares, pero siempre es muy recomendable tener un grupo de personas de referencia con las que juntarse para aprender.
  11. Contemplación del sabio: los estoicos nos animaban a tener referentes a los que querer parecernos y sobre todo en los que pensar cuando estemos pasando por alguna dificultad o tengamos que tomar una decisión importante. De lo que se trata es de imaginar cómo lo haría aquella persona a la que admiramos, cómo pensaría al respecto, qué decisiones tomaría, de forma que nosotros también podamos actuar como supuestamente esa persona que nosotros hemos idealizado.
  12. Gratitud: conscientes de que nada da el que nada tiene, muchas veces no tenemos nada que ofrecer, sobre todo cuando estamos aprendiendo, pero siempre podemos dar las gracias, mostrarnos agradecidos con aquellos que nos están ayudando o de los que estamos aprendiendo. Esta actitud nos ayudará a ser más humildes e incluso a sentirnos mejor cuando somos conscientes de todo lo bueno que hemos recibido, lo cual además nos pondrá en actitud de servicio a los demás.

Pero el estoicismo no es solo un compendio de recomendaciones o buenas prácticas al respecto de cómo desenvolvernos en la vida, de hecho puede considerarse como toda una filosofía de vida que debería ayudarnos a vivir mejor, a ser mejores personas y sobre todo a ser felices o más bien a autorrealizarnos. Esto es así porque la autorrealización es uno de los principales fines del estoicismo, de hecho quizás sea el más importante o el resultado final si lo combinamos adecuadamente con los otros fines, que son la virtud y la tranquilidad.

Y entonces, ¿cómo podemos llegar a ese estado de autorrealización, que además pueda venir acompañado de la virtud y la tranquilidad? muy sencillo, a través de la búsqueda o del desarrollo de las virtudes estoicas. Y digo búsqueda porque al final, igual que ocurre con todo buen proceso de aprendizaje, que no termina nunca, porque cuanto más sabes más consciente eres de todo lo que te queda aún por aprender, en lo que se refiere a la virtud es un camino que nunca acaba, pero en el que cada paso que damos nos volvemos alguien mejor, lo cual nos lleva poco a lograr una mayor tranquilidad de ánimo y a alcanzar la autorrealización a través de lo que hacemos.

Así que para alcanzar la autorrealización ya sabemos que debemos trabajar en las siguientes virtudes, tanto a nivel personal, como profesional, sobre todo si queremos convertirnos en unos buenos líderes al servicio de los demás:

  • Sabiduría: conscientes de que nos encontramos siempre en proceso de aprendizaje, nunca podremos decir que nos hemos convertido en unos verdaderos sabios, pero sin duda el hecho de querer lograrlo y trabajar para conseguirlo es la mejor receta para el éxito.
  • Disciplina: esa palabra tan poco de moda en un mundo donde prima la comodidad frente el esfuerzo y al sacrificio, pero donde tenemos que ser conscientes de que es a través del desarrollo de estos hábitos como lograremos salir de la apatía que muchas veces puede afectarnos.
  • Justicia: porque un líder que no priorice la justicia por encima de todo será un fracasado, al menos en lograr que las personas que forman parte de su equipo se realicen con su trabajo y aporten lo mejor de si mismas para alcanzar el éxito de la organización de la que forman parte.
  • Coraje: curiosamente nos encontramos aquí con uno de los valores de Agile en forma de una de las virtudes estoicas, al igual que el superpoder de OKR que es la exigencia, porque este mundo no es para los cobardes que se retiran cuando aparece la dificultad sino para los que se atreven a ir contracorriente.

¿Cómo te suena todo esto? quizás te parezca un poco utópico, y puede que tengas razón porque realmente el estoicismo es un ideal, algo que nunca acaba de alcanzarse. O quizás te suene anticuado, aunque aquí es bueno saber que es una filosofía de vida que practican muchos deportistas y emprendedores, además de que coincide en muchas ideas con una rama de la psicología llamada cognitivo conductual.

Así que si no conocías la filosofía estoica ya tienes una idea introductoria al respecto y si quieres seguir aprendiendo sobre ello te recomendamos leer el libro Invicto, o cualquiera de los escritos de los principales filósofos estoicos: Epicteto, Séneca y Marco Aurelio.

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