sostenibilidad archivos - Futurizable | Sngular
Enlaces rápidos
  • Blockchain
  • Big Data
  • Educación
  • Robótica
  • Espacio

Currently Viewing Posts Tagged sostenibilidad

El momento que estábamos esperando para transformar la educación

Publicado el 16 abril, 2020

Richard Buckminster Fuller fue uno de los mayores genios del siglo XX. Entre sus ideas podemos encontrar grandes inventos como la cúpula geodésica y propuestas tan radicales como la necesidad de cerrar las universidades durante 10 años para repensar su modelo educativos.

Cuando escuché por primera vez esa idea de Fuller a través del podcast Curiosidad Radical, me pareció que sería algo que valdría la pena probar, por la necesidad de transformación y renovación del sistema educativo actual, pero también pensé que sería imposible que ocurriese algo así, considerando la gran inercia que llevan las instituciones educativas, lo cual hace inviable que se planteen parar para repensar su forma de trabajo.

No han tenido que pasar muchos días desde que escuché ese podcast, para encontrarnos en una situación completamente diferente, en la que un cisne negro ha obligado a prácticamente todo el sistema educativo mundial a frenar en seco y sobre todo le ha dejado con la gran incertidumbre de no saber cuándo podrá volver a reanudar la marcha.

Precisamente ha sido a través de otro podcast donde he conocido una idea que me hace pensar que el cierre de las escuelas y las universidades puede demorarse mucho más en el tiempo de lo que podrías pensar, ya que parece ser que como los niños y jóvenes no se ven tan afectados por virus como el de la gripe y el COVID-19, al seguir con su vida normal se convierten en grandes transmisores de los virus hacia personas mayores, padres y abuelos, que sí que se ven mucho más afectados cuando son infectados por los virus. De esta forma podría ocurrir que de cara a frenar la expansión futura de los virus, una vez se haya superado esta primera oleada de la pandemia, se tenga que optar por minimizar aquellas actividades que suponen una alta concentración de niños y jóvenes, como son las aulas de los colegios y universidades.

Esta situación podría llevarnos a un escenario en el que cada cierto tiempo y de manera más o menos prolongada, sea necesario cerrar las aulas, para evitar o minimizar los contagios por virus y de esta forma evitar que se saturen los sistemas sanitarios, por el gran perjuicio que esto conlleva para la sociedad en general.

En este contexto se hace absolutamente necesario repensar el sistema educativo, no solo cambiar el modelo en el que se imparten las clases, que es en lo que se está trabajando ahora, sino también lo relativo a los sistemas de evaluación y, lo que es más importante, los modelos de aprendizaje, porque lo que no puede ocurrir, sobre todo en lo relativo a educación primaria y secundaria, es que los niños y jóvenes pierdan el valor, mucho o poco, que hasta ahora han estado recibiendo en el colegio.

Un nuevo y mejor sistema educativo

Me gustaría proponer que aprovechemos el momento que estamos viendo para construir un nuevo modelo educativo, que no solo solucione los problemas que tiene el actual, sino que además ayude a resolver algunos de los grandes retos actuales a los que se enfrenta la humanidad y a los que se tendrá que enfrentar en el futuro.

La propuesta es la siguiente:

Construyamos un sistema educativo que se asiente en los valores de la sostenibilidad y la innovación.

Sostenibilidad encaminada a educar a personas que vean como una prioridad el respecto al medio ambiente y la búsqueda de soluciones al que hasta hace tan solo 3 meses se consideraba el mayor problema de la humanidad: el calentamiento global.

Innovación que fomentará que las próximas generaciones vean como una prioridad estar preparadas para afrontar los nuevos retos a los que se tenga que enfrentar la humanidad y para ello recurra a la mejor herramienta que tenemos para ello: la ciencia.

Para ayudar a que esta idea se convierta en una realidad podemos recurrir de nuevo a la genialidad de Richard Buckminster Fuller quien en 1968 propuso la idea de Nave Espacial Tierra, lo cual puede servir como hilo conductor para armar este nuevo modelo educativo basado en la Sostenibilidad y la Innovación.

La Tierra es una nave espacial, el Sol es su fuente de energía y todos somos astronautas. También somos responsables de mantenerla en perfecto estado de funcionamiento, porque si deja de hacerlo, perderá su función. Podemos garantizar el éxito de toda la humanidad a través de una evolución industrial planetaria dado que no somos tan estúpidos como para continuar agotando en una fracción de segundo de la historia astronómica las reservas de energía que han sido depositadas en el depósito bancario que garantiza la regeneración de la vida de nuestra Nave Espacial para usarlas sólo en funciones de auto-arranque.

Si enseñamos a los niños que la Tierra es una nave espacial y que las personas somos los tripulantes que la manejamos y mantenemos en funcionamiento, su visión al respecto de la importancia de respetar el medio ambiente cambiará por completo. Sin duda es muy diferente la visión del mundo que una persona puede tener cuando se cría viendo «El Hombre y La Tierra» de Félix Rodriguez de La Fuente o «Cosmos» de Carl Sagan, frente a la persona que crece viendo «Guardianes de la Galaxia» de Marvel o jugando a «Fortnite» de Epic Games, sin tener nada en contra de estas dos cosas, creo que es momento de equilibrar la balanza y mostrar a los niños que hay un mundo apasionante por descubrir en la Naturaleza que tenemos a nuestro alrededor y en el Universo que nos enseña la ciencia.

Enseñar a los niños que vivimos en una nave espacial y que viajamos en ella a lo largo del Universo (lo cual podríamos decir que es verdad), puede ser además una buena forma de que entiendan y lleven mejor el confinamiento que tenemos que mantener para evitar los contagios por el virus. Al igual que los astronautas saben cómo comportarse y entrenan para ello, antes de pasar una temporada aislados del mundo en la Estación Espacial Internacional, parece que si la ciencia no encuentra pronto una forma de parar el Coronavirus en seco, el aislamiento social tendrá que repetirse a lo largo de los próximos meses y años en varias ocasiones.

Por lo tanto tenemos una oportunidad de oro para enseñar a los niños que son protagonistas de la situación que estamos viviendo en la actualidad y que el cómo se enfrenten a ello tendrá una gran importancia en el futuro de la humanidad.

Dejemos de pensar en los niños como pasajeros y empecemos a considerarlos como tripulación

En la serie de televisión «Perdidos en el Espacio» se muestra cómo los niños de la familia que explora el Universo en busca de una alternativa a la Tierra para vivir, también tienen una función como tripulantes de la nave en la que viajan, no se limitan a ser meros pasajeros, sino que, por ejemplo, una de las niñas realiza las funciones de médico y ha sido entrenada correspondientemente para ello.

Imaginad qué diferente sería el mundo de la educación si en lugar de dedicarnos a obligar a los niños a aprender cosas que no les van a ofrecer ninguna utilidad en el futuro, les ayudemos a aprender aquellas habilidades que les pueden resultar valiosas cuando se enfrenten a retos como el que ahora está afrontando la humanidad. Y no digo que no sea importante conocer la historia, la lengua o la geografía, creo que son cosas que hay que saber, por ejemplo leyendo muchos libros sobre ello, pero de ningún modo me parece necesario memorizarlo y que eso suponga que los alumnos y profesores dediquen la mayor parte de su tiempo a actividades que realmente no aportan valor para su futuro.

Debemos dejar de ver a los niños como receptores de conocimiento para ayudarles a que se conviertan en protagonistas de su propia educación

Es una verdadera pena que el sistema educativo actual marque sus estándares de calidad en la capacidad de los niños para memorizar contenidos. Como explican algunos expertos en educación: tragarse durante meses lo que el profesor les cuenta y lo que aparece en los libros, para regurgitarlo tal cual el día del examen.

Es cierto que cada vez existen más alternativas a ese modelo inventado en la revolución industrial para adiestrar a personas para que trabajasen como máquinas. Por ejemplo se están desarrollando nuevos modelos educativos, como el aprendizaje basado en proyectos, que a mi me parece de lo más interesante entre todos los modelos que he conocido hasta ahora, pero la realidad es que en la mayoría de las escuelas se sigue funcionando con el modelo tradicional, el profesor explica la lección a los alumnos y cuando acaba la clase el niños se va a casa con un montón de deberes que tiene que entregar al día siguiente y posteriormente enfrentarse a un examen para demostrar lo que ha aprendido al respecto.

Debemos dejar de enseñar a los niños lo que queremos que sepan y que aprendan por ellos mismos lo que es importante

El mejor trabajo que podría hacer un profesor en estos momentos es ayudar a los niños a descubrir su vocación y cómo a través de ella pueden servir a la humanidad. Los profesores deberían convertirse en mentores.

No cabe duda de que la crisis sanitaria por la que estamos atravesando va despertar muchas vocaciones en niños que quieran convertirse en profesionales de la sanidad. Cuando por fin la sociedad empieza a valorar la importancia que tienen los profesionales de la salud, hasta el punto de considerarlos héroes, como está ocurriendo ahora, esto es una oportunidad fantástica para darle la vuelta al sistema de valores que ha predominado últimamente en la sociedad y para que volvamos a poner la salud como primera prioridad en nuestras vidas.

Pero no debemos quedarnos aquí, porque la primera línea de batalla en esta guerra contra el virus la están librando los profesionales de la salud, pero hay otra línea de batalla que es igual de importante y que se encuentra en los laboratorios, con miles de científicos que trabajan a marchas forzadas para encontrar una vacuna contra el virus o tratamientos que ayuden a mitigar sus efectos. Con más de 24.000 papers sobre el COVID-19 publicados en los últimos meses por científicos de todo el mundo, se está generando una gran ola que deberíamos aprovechar para poner a los científicos en el lugar social que se merecen, porque también son héroes en esta guerra y esto lo tienen que ver los niños como un ejemplo a seguir.

Aprovecho aquí para hacer un inciso e insistir en la precaria situación por la que tienen que pasar nuestros científicos, que tienen todas las ganas del mundo de ayudar en esta lucha, pero no pueden hacerlo por falta de recursos: Las tijeras que sobran. Sin ciencia no hay futuro.

Próximos pasos

  1. Mostremos a los niños cómo estamos luchando contra el virus, lo que se está haciendo desde los ámbitos de la sanidad, la ciencia y la tecnología para contener su propagación y minimizar su impacto en la salud de las personas. Por ejemplo, que vean cómo los científicos de datos trabajan en modelos que ayudan a tomar decisiones al respecto de cómo debe desarrollarse la estrategia para evitar las infecciones y al mismo tiempo cómo lograr que esta situación provoque el menor impacto posible en la economía.
  2. Hablemos a los niños de La Nave Espacial Tierra. Que sepan que lo que está ocurriendo con el virus es solo uno de los muchos problemas que hay en nuestro planeta y que ellos pueden contribuir a resolverlos. Porque seguimos amenazados por el calentamiento global, en muchos países sigue habiendo escasez de alimentos y de agua potable, además los océanos siguen estando enormemente contaminados por los plásticos.
  3. Ayudemos a los niños a desarrollar la capacidad de pensar a largo plazo y a desarrollar las habilidades necesarias para ponerse a trabajar en resolver los problemas que se van a encontrar en su futuro. Dejemos de llenar su mente de contenidos que no van a poder utilizar, hablémosles de valores, consigamos que lean mucho, que viajen, fomentemos su creatividad y que cuanto antes tengan capacidad para tomar su propio camino, tanto en lo personal como en lo profesional.
  4. Enseñemos a los niños a entender cómo funciona la información, a desarrollar un espíritu crítico, a diferenciar los bulos de las noticias reales, a huir del populismo, a tener su propio criterio. Que lean a los clásicos, que se suban a hombros de gigantes, que minimicen su exposición a las fake news, a la dopamina de los likes que nos tiene enganchados y que dediquen más tiempo a pensar por si mismos que a estar expuestos a lo que piensan aquellos que les quieren controlar.
  5. Cambiemos la manera de enseñar, dejemos de dar clase y pasemos a trabajar por proyectos. Que los alumnos decidan qué problemas quieren resolver y descubran que necesitan recurrir a las matemáticas, a la física, a la lengua, a los idiomas, a la historia … y en general a las materias que ahora se estudian de manera inconexa, pero que tan necesarias resultan cuando realmente existe una motivación por aprender para resolver un problema y no una obligación por aprobar un examen.
  6. Construyamos una plataforma educativa, una comunidad de aprendizaje, un mundo virtual, lo que sea que permita que los niños y jóvenes se conecten, interactúen con el conocimiento, compartan lo que aprenden, discutan sobre sus problemas, expongan sus ideas, critiquen lo que no les parece bien, expliquen sus propias solucionen, pidan ayuda, se ofrezcan para ayudar y valoren lo que es importante para ellos. Todo ello dinamizado por los mentores que ahora llamamos profesores.
  7. Demos a los profesores el protagonismo que se merecen, tratémosles como héroes, al igual que hacemos con los profesionales sanitarios y deberíamos hacer con los científicos, veamos a los educadores como los responsables de que las próximas generaciones afronten con garantías de éxito los nuevos retos de la humanidad. Depositamos en ellos la educación de nuestros hijos, confiemos también en ellos para crear un nuevo modelo educativo que realmente cumpla su función.
  8. Invirtamos en ello. Esto no va a surgir por generación espontánea, alguien tendrá que impulsarlo y quien decida hacerlo va a necesitar ayuda. Muchos han cambiado el mundo con sus ideas, muchos han salvado a millones de personas solo con proponérselo, pero siempre se puede colaborar para que las buenas ideas se expandan más rápido y lleguen antes a más gente. Es el momento de invertir en lo que realmente importa, lo que puede mejorar el mundo, como es la educación.
  9. Formemos parte de ello. No dejemos que las autoridades e instituciones educativas asuman todo el control en este proceso, nosotros también podemos formar parte de ello, desde nuestras casas, nuestros trabajos, nuestras empresas, las organizaciones de toda índole de las que formamos parte, podemos aportar mucho, podemos aportar nuestra visión sobre cómo funciona el mundo, no nos mantengamos al margen porque tenemos mucho que aportar y mucho que perder si no lo hacemos.

Vivimos un momento único en la historia y tenemos que aprovecharlo para mejorar significativamente el sistema educativo. Si nos limitamos a pasar las clases a Internet, habremos cambiado solo la forma pero no el fondo. Tenemos que darle la vuelta a la jerarquía en el aula, tenemos que traspasar al control de su educación a los propios alumnos. Es una decisión difícil de tomar ya que muchos alumnos no estarán preparados para tener ese control sin que eso suponga un perjuicio para ellos, pero podemos hacerlo de manera progresiva, hasta que cada alumno vaya asumiendo la responsabilidad sobre su propio aprendizaje.

¿Cómo aprendía la gente cuando la educación no era obligatoria? tenemos que despertar en los niños y jóvenes el interés por aprender y cuando esa chispa se haya encendido, dejar que sean ellos los que mantengan viva su propia hoguera del conocimiento.

Etiquetas: , ,

Educación para la sostenibilidad

Publicado el 30 enero, 2020

En Futurizable hemos hablado en anteriores ocasiones sobre educación, especialmente sobre el papel de la tecnología para mejorarla, por ejemplo cuando explicamos por qué es importante que los niños aprendan a programar y cómo el Big Data nos puede ayudar a mejorar la educación a través de la personalización. Hoy queremos ir un paso más allá y exponer una serie de razones al respecto de cómo la educación puede ser la solución que buscamos al grave problema ambiental en el que nos encontramos, especialmente en lo relativo al calentamiento global.

Porque aunque sea cierto que estamos en un momento crítico en lo que a contaminación del planeta se refiere, también es cierto que de un día para otro no va a sucumbir el planeta y que estamos a tiempo de poder hacer muchísimas cosas que mejoren la situación, desde el corto plazo, con los protocolos de reducción de las emisiones y las actuaciones que se puedan llevar a cabo a través de la geoingeniería, hasta el largo plazo, donde podemos trabajar para instaurar modelos de funcionamiento que contrarresten la situación problemática a la que hemos llegado, o incluso podamos llegar a una situación mucho mejor en cuanto a cómo nos relacionamos los seres humanos con nuestro entorno.

Y es en este punto donde debe entrar en juego la educación, porque es una fantástica herramienta a través de la cual concienciar a las personas de la importancia que tienen sus acciones cotidianas y la capacidad que tenemos todos para mejorar la situación a través de todo tipo de iniciativas que podamos desarrollar o con las que podamos colaborar.

En la semana en la que se celebra el Día Internacional de la Educación, vamos a exponer una serie de ideas que pueden hacer que la educación se convierta en la mejor herramienta para la sostenibilidad.

  1. La sostenibilidad es mucho más que el respeto al medio ambiente. Esto implica también el respeto a las personas, a los otros seres vivos, a la cultura, a las tradiciones, al arte, a las opiniones de las personas y a su forma de pensar. En general debemos desarrollar una actitud de respecto hacia todo lo que nos rodea, siendo conscientes de que formamos parte de un sistema conformado por millones de seres e interacciones entre ellos, por lo tanto nuestras acciones, por pequeñas que sean, no pasan desapercibidas, sino que forman parte de un todo que tiene una gran influencia sobre cada una de sus partes.
  2. Es necesario educar para el bien común. En la línea del punto anterior, es importante que se popularice el concepto de bien común y que sobre todo los más jóvenes, entiendan que muchos de los problemas que ha tenido la humanidad a lo largo de la historia se han debido a la búsqueda del bien particular, pero que si ahora vivimos el mejor momento de la historia, especialmente en los aspectos relacionados con la reducción de la pobreza, la esperanza de vida de las personas y las mejoras en la educación, es porque mucha gente ha decidido trabajar para mejorar el mundo en lugar de mejorar sus condiciones particulares.
  3. Es fundamental educar en valores. Si nos proponemos inculcar en los más jóvenes ideas como la sostenibilidad y el bien común, es necesario que esto vaya acompañado de la transmisión de una serie de valores que reforzarán el mensaje y motivarán a las personas a trabajar en esta dirección. El respeto, la solidaridad, la empatía, la generosidad, el coraje, la resiliencia, la determinación, la ecuanimidad y la alegría, son valores sobre los que se debe trabajar activamente en el ámbito educativo, si queremos construir una sociedad mejor que se desarrolle en un mundo más natural.
  4. Tenemos que desarrollar el pensamiento crítico. En un mundo tan cambiante como en el que nos movemos y donde se genera en segundos la información que antes tardaba años en producirse, el pensamiento crítico se convierte cada vez en una habilidad fundamental para las personas que quieran vivir de manera autónoma y tomar sus propias decisiones. El auge de las fakenews que hemos vivido en los últimos años es una representación de una realidad que no es tal y como aquellos que buscan su interés particular intentan hacernos creer, lo cual no debemos verlo exclusivamente como algo nuevo, porque la manipulación mediática ha existido siempre, pero aún es más palpable que nunca.
  5. Desarrollar el pensamiento computacional, comenzando por los más jóvenes, como una habilidad tan importante como ha sido el idioma inglés en las últimas décadas. Y no solo en los jóvenes, porque todos nos vamos a enfrentar pronto a esa situación en la que tendremos que competir con una máquina, con un robot o una inteligencia artificial, que funciona gracias a un código informático del cual nosotros deberíamos tener, al menos, unas nociones básicas que nos permitan entender las connotaciones que eso tiene para nuestro futuro.
  6. Trabajar las habilidades que nos distinguen de las máquinas como la comunicación, la creatividad y entender cómo funcionan los sistemas complejos, es lo que nos ayudará a seguir siendo relevantes en el futuro. Porque, en el futuro al que nos encaminamos, las máquinas tomarán cada vez más protagonismo, al menos en los ámbitos de la vida a los que ahora damos relevancia. Lo bueno es que esas máquinas se encargarán de hacer lo que nos resulta pesado, tedioso o difícil, dejando para nosotros aquello que resulta complejo, por su nivel de abstracción, (como por ejemplo es el caso de las relaciones humanas, donde resulta más valiosa la habilidad empática que la capacidad de cálculo).
  7. Aprender a gestionar las emociones será otro de esos superpoderes que nos abrirán muchas puertas en el futuro. Frente a las nuevas problemáticas a las que se enfrenta la sociedad, como el aislamiento social en el que viven muchas personas, o la adicción a la satisfacción inmediata que están generando las redes sociales, desarrollar esa capacidad de autocontrol y autoconocimiento resultará muy valioso para nosotros y redundará en beneficios de todos los que nos rodean.
  8. Aprender a fallar. Fallar rápido, de manera experimental y aprender de los errores cometidos para mejorar, es la manera de hacer las cosas que se ha desarrollado en el mundo científico y que ahora comienza a aplicarse también en el ámbito empresarial, gracias a metodologías como el Design Thinking y Lean Startup. Lo cual nos indica que deberíamos aplicarlo también en lo relativo a la educación, pero no solo en lo que a educación formal se refiere, sino también en nuestros propios procesos de aprendizaje a nivel particular.
  9. Crear un futuro mejor para todos debería ser el fin último de todo este proceso de mejora de la educación porque, claramente, es posible conseguirlo, pero va a ser necesaria la colaboración de todos, no solo de los que participan en el foro de Davos, (es más, mejor si no nos confiamos en que lo que allí se decida vaya resolver los problemas de la humanidad), porque ya sabes que si queremos mejorar el mundo tendremos que empezar por mejorarnos a nosotros mismos y sobre todo por mejorar la manera en la que nos relacionamos con todo lo que nos rodea.

La importancia de las nuevas metodologías educativas

La típica imagen del profesor escribiendo la lección en la pizarra, al tiempo que hace un esfuerzo ímprobo por mantener la atención de sus alumnos, se sigue viendo por desgracia en muchos centros educativos, con las fatídicas consecuencias que esto conlleva, desde la pérdida de la motivación por parte de los alumnos, hasta el estado de depresión al que llegan muchos profesores que achacan a la mala actitud de los alumnos la falta de atención y los malos resultados académicos de estos.

Ante esta situación podemos apostar por el sorprendizaje que propone el maestro Ramón Barrera o utilizar algunas nuevas metodologías educativas como el aprendizaje basado en proyectos, que está pensado para mejorar el proceso de enseñanza, convirtiendo a los alumnos en protagonistas de su propio aprendizaje y lograr que aprendan haciendo (learning by doing). Para ello, se deben definir bien los objetivos que se busca conseguir con los proyectos de cara a lograr que la metodología sirva a los alumnos a desarrollar el pensamiento crítico, mejorar las habilidades sociales, desarrollar la creatividad, desarrollar un espíritu autocrítico y estar más motivados. Al contar con una herramienta como esta podemos pensar en aplicarlo en nuestro objetivo para la búsqueda de la sostenibilidad, planteando una serie de retos ambientales y sociales, como la base para el desarrollo de los proyectos que los alumnos tienen que realizar.

Otras metodologías de aprendizaje que se pueden usar para mejorar los sistemas educativos, pensando especialmente en educar para la sostenibilidad:

Aprendizaje cooperativo: promueve el desarrollo de comportamientos sociales a la vez que se aprenden contenidos especializados mediante estructuras cooperativas. De esta forma los estudiantes con diferentes capacidades trabajan juntos, desarrollando el respeto por las diferencias, la comunicación asertiva, la interdependencia positiva y la responsabilidad compartida.

Microaprendizaje: los estudiantes reciben píldoras formativas de corta duración sobre un tema específico en forma de juegos, vídeos, infografías, … Sus beneficios se relacionan con una mayor motivación y facilidad para retener los conocimientos adquiridos, acceso a los contenidos desde distintos dispositivos en cualquier momento y lugar, logrando resultados de aprendizajes inmediatos.

Neuroeducación: los expertos en el tema exponen que el cerebro sólo aprende si hay emoción, por ello resulta clave educar en las emociones para favorecer el aprendizaje. Y aunque, aún queda mucho por saber al respecto de cómo funciona el cerebro, es importante que los educadores entiendan que su trabajo va mucho más allá que la de ser meros transmisores de información o conocimientos.

Visual Thinking: aprovecha las posibilidades comunicativas que ofrecen las imágenes para expresar ideas y pensamientos, lo cual ayuda a los estudiantes a retener mejor la información relacionada con un tema concreto. Los mapas mentales y esquemas visuales son recursos de Visual Thinking que pueden ofrecer una gran utilidad para mejorar los procesos de aprendizaje.

Gamificación: está enfocada a desarrollar estrategias didácticas a través del juego, para lo cual se traslada la mecánica de los juegos al ámbito educativo con el fin de conseguir mejores resultados. Esto ayuda a los alumnos a adquirir conocimientos, a mejorar sus habilidades y a recompensar acciones concretas en su proceso educativo.

Para aprender más sobre metodologías educativas os recomendamos consultar el blog Educación 3.0

Uso de la tecnología para mejorar la educación

Tecnologías inmersivas como la Realidad Virtual y Realidad Aumentada, la combinación del Big Data con la Inteligencia Artificial y otras tecnologías como Blockchain, forman parte de las herramientas tecnológicas que se están utilizando en todo tipo de empresas en su estrategia de transformación digital. Y en el caso de la educación, donde las instituciones educativas siguen teniendo un papel predominante, se puede hacer un buen aprovechamiento de estas tecnologías a la hora de mejorar el trabajo que se realiza tanto a nivel interno para optimizar los procesos de gestión, como en la labor de enseñanza donde estas tecnologías pueden resultar complementarias a la actividad de los profesores.

Por lo tanto son estos profesores los primeros que deben explorar las posibilidades que les ofrece la tecnología para mejorar en su trabajo, especialmente aquellas herramientas encaminadas a empoderar a los alumnos, para que tengan un mayor control de la tecnología y no sea la tecnología la que les controle a ellos, es decir, que tengan capacidad para decidir qué es lo que pueden hacer con estas herramientas y no se dejen llevar por ejemplo, por el incentivo hedonista de los likes en las redes sociales. Del mismo modo las familias pueden tener una gran influencia en cómo enfocan el uso de la tecnología, especialmente si ayudan a los jóvenes a ver la gran oportunidad que supone conocer bien las herramientas tecnológicas y dedicarse profesionalmente a un sector en el que son necesarias muchas personas para que se siga desarrollando. Sin descuidar desde luego la gran oportunidad que supone para cualquier profesional de cualquier ámbito tener un buen conocimiento de las herramientas tecnológicas de cara a lograr que su actividad resulte más eficiente y tenga un mayor impacto.

La utilización de OKR para mejorar el trabajo que realizan las organizaciones educativas

Al igual que vimos que el sistema OKR se podía usar para mejorar la problemática ambiental, vamos a ver aquí que esta metodología nos puede ayudar también a mejorar la forma en la que se realiza el trabajo de las organizaciones educativas, especialmente colegios y universidades, que son las que han tenido mayor influencia a la hora de educar y formar a las personas. Instituciones que ahora han perdido algo de su influencia pero que aún siguen teniendo una gran relevancia en muchos casos.

Aquí es donde podemos plantear que los OKR nos ayuden a introducir algunas de las mejoras que hemos ido comentando en este artículo, desde la promoción de los valores relacionados con la sostenibilidad, el uso de las nuevas metodologías educativas y el mayor aprovechamiento de la tecnología. Como parte de la estrategia de transformación digital de las organizaciones educativas, se puede plantear este sistema para establecer procesos de mejora que puedan ser analizados correctamente a través de métricas y donde se pueda trabajar de manera colaborativa, involucrando no solo a la dirección de la organización, sino también a los profesores, o incluso a los alumnos, con los que se podrían plantear objetivos relacionados con los temas de sostenibilidad, tanto en lo que al tema ambiental se refiere, como a las relaciones sociales e incluso en lo relativo a los hábitos personales.

Nunca pares de aprender

Retomamos aquí la idea de la que hablamos a final de año al respecto de la importancia de la formación continua y la educación en valores a lo largo de toda nuestra vida. Porque si algo está claro es que el mundo ha cambiado enormemente respecto al siglo pasado y ahora todo aquello que en los países desarrollados era «seguro» se ha desmoronado. En el siglo XX estudiar te aseguraba prácticamente tener un trabajo y trabajar te aseguraba prácticamente tener una casa en propiedad. Ahora todo es diferente, porque dicen que vivimos en un entorno VUCA, un entorno caracterizado por la volatilidad, la incertidumbre, la complejidad y la ambigüedad, lo cual se refleja en la famosa frase de que lo único constante es el cambio, para lo cual más que nunca tenemos que ser nosotros los que estemos dispuestos a cambiar. Cambiar para mejorar y mejorar a través del desarrollo de la capacidad de aprender de manera continua y nunca parar de aprender.

Espacios más humanos para una educación más humana

Para terminar con este artículo dedicado a hablar sobre la importancia de introducir la sostenibilidad en el sistema educativo, os dejamos con la visión de un especialista en el tema, el arquitecto de experiencias José Picó

Estamos viviendo tiempos apasionantes.

Inmersos en una época de transcendentales y acelerados cambios sociales, la educación se dirige hacia una fascinante transformación. La actual desestructuración pedagógica se refleja en la compleja adaptación de las organizaciones educativas a dichos cambios, dado al incesante bombardeo de enormes cantidades de propuestas, metodologías, avances neuroeducativos o nuevas tecnologías exponenciales.

Lamentablemente, a medida que la globalización y los rápidos avances tecnológicos continúan transformando el espacio cívico y el mundo del trabajo, los sistemas educativos se están desconectando cada vez más de las realidades y necesidades de las economías y sociedades globales. Urge adaptar dichos modelos para equipar a los niños y adolescentes con las habilidades necesarias para crear un mundo más inclusivo, sostenible y coherente.

Muchas organizaciones educativas no están siendo capaces de responder adecuadamente a tantos y tan acelerados cambios, aun siendo conscientes de la necesidad y urgencia de adaptarse para poder sobrevivir; intentando proponer ofertas adecuadas a unas familias cada vez más exigentes, una población con un importante descenso de la natalidad, unas administraciones contrarias a determinados tipos de centros o una sociedad con acceso virtual a todo el conocimiento a través de internet y sus dispositivos móviles.

En un mundo donde los robots y otras maquinas “inteligentes” van a copar más del 70% de los puestos de trabajo que actualmente desarrollan las personas, alumnos y maestros requieren la urgente transformación de unos entornos de aprendizaje acordes a propuestas pedagógicas basadas no solo en contenidos específicos, sino en habilidades humanas tales como la flexibilidad, colaboración, capacidad de comunicación, gestión emocional, empatía, resiliencia, perseverancia, creatividad, visión estratégica y espíritu crítico.

Requerimos espacios más humanos que favorezcan esta metamorfosis, pues como bien decía Loris Malaguzzi, el espacio es “el tercer maestro” de cualquier alumno: el primero, los adultos, sus profesores, padres y familiares; el segundo, sus iguales, sus compañeros y amigos; y el tercero, el espacio, su colegio, su casa, su ciudad. El entorno representa un claro factor didáctico que se debe amoldar y facilitar con flexibilidad la implementación las nuevas metodologías de aprendizaje, favoreciendo los procesos de enseñanza-aprendizaje, permitiendo crear ambientes confortables y estimulantes para el desarrollo de todas las capacidades del alumnado, así como promoviendo la autonomía, interés y motivación del equipo docente y la dirección de los centro educativos.

Sin embargo, la mayoría de nuestras actuales escuelas siguen manteniendo diseños propios de principios del siglo XIX, adecuados a los propósitos para lo cual se habían concebido aquellas escuelas de Pedagogía Prusiana o Lancasteriana: educar, disciplinar y estandarizar a una población rural que llegaba en avalanchas a las nuevas y atractivas ciudades industriales.

Si ha llegado el momento de la inteligencia artificial y la automatización, ahora más que nunca hemos de volver la mirada hacia las personas y su bienestar, creer en el cambio y en las increíbles oportunidades que nos ofrece.

La singularidad ha llegado dispuesta a quedarse. Solo nos queda poner al SER HUMANO, sus emociones y capacidades en el centro de esta nueva era.

Etiquetas: ,

¿Se pueden usar los OKR para salvar el planeta?

Publicado el 09 diciembre, 2019

Estamos viviendo una época en la que la conversación al respecto del cambio climático y la problemática ambiental, por ejemplo en relación la contaminación por plásticos, se está radicalizando y politizando tanto, que me parece preocupante que esto pueda producir un efecto contrario al deseado, provocando que la sociedad se acabe hartando de tanta polémica y abandonando el proceso de mejora que se había producido en muchos países en los últimos años. Con esto no quiero quitarle relevancia al problema del calentamiento global, solo digo que comienza a ser difícil diferenciar las noticias reales sobre el problema al que nos enfrentamos, de aquellas interesadas por generar alarma social y manipular la opinión pública.

Pero volviendo al mensaje constructivo que siempre hemos buscado en Futurizable, tenemos que ver cómo realmente en muchos países, especialmente en Europa, se están produciendo importantes avances para mejorar en los aspectos relacionados con el medio ambiente, por ejemplo en lo relativo a la transición energética hacia las fuentes de energía renovables o en el tema de los vehículos eléctricos que no para de crecer. En todo caso esto no quita para que debamos seguir mejorando cada vez más y sobre todo buscando la forma en la que los países menos desarrollados, o los menos concienciados con esta problemática, también inicien este proceso de mejora en lo relativo al respeto a la naturaleza y la reducción de la contaminación.

A este respecto todos podemos colaborar, ya sea a nivel particular en relación con el consumo de productos y las fuentes de energía que utilizamos, como en las empresas, especialmente aquellas que realizan actividades que tienen un mayor impacto sobre el entorno. Pero lo que ocurre es que muchas veces no sabemos realmente cómo proceder al respecto y por eso es importante que exista información de calidad, suficientemente contrastada y libre de intereses particulares.

Y aquí es donde OKR puede resultar de gran ayuda, especialmente si se apuesta por compartir de manera pública los Objetivos que las empresas se proponen y los Resultados Clave que indican cómo lo están logrando, algo a lo que va encaminada la iniciativa Objective.earth liderada por el emprendedor Hector Pérez, de la cual os vamos a hablar a continuación.

Objective.earth es un repositorio global de Objetivos relacionados con la sostenibilidad y el respeto al medio ambiente, que ofrece a organizaciones e individuos compartir sus OKR y encontrar sinergias al respecto. Por ejemplo, muchas organizaciones e individuos involucrados en la protección de los bosques podrían encontrar nuevas formas de colaborar y ayudarse mutuamente.

No solo las grandes organizaciones como Google tienen OKR corporativos, sino que cada departamento, equipo y empleado tiene sus propios OKR. Algunos de ellos se proponen de arriba hacia abajo, pero otros pueden ser también de abajo hacia arriba y horizontalmente. Esto significa que un empleado puede decidir, o proponer, establecer un OKR para ayudar a cualquier otro OKR de la organización. Algo similar podría ocurrir ahora gracias a esta iniciativa entre varias organizaciones, de forma que una persona de una organización podría establecer un OKR para ayudar a lograr un OKR de cualquier otra organización o persona, que esté relacionado con temas de sostenibilidad.

Objective.earth es una iniciativa dirigida a las personas preocupadas por el cambio climático, que además están dispuestas a hacer su aportación estableciendo sus propios objetivos. También a organizaciones que luchan contra el cambio climático y que no dependen en gran medida de las donaciones de sus seguidores. De esta manera, no solo compartirían algunos de sus objetivos, sino que también podrían promover la iniciativa entre sus audiencias, sin temor a que estos encuentren otras organizaciones para apoyar. Estas organizaciones pueden ser como las iniciadas por filántropos como la fundación de Bill y Melinda Gates, que ya usan OKR internamente, la fundación de DiCaprio o la de Al Gore.

También organizaciones como las Naciones Unidas podrían sacar un gran provecho de esta iniciativa de cara a lograr el Objetivo 13 de los Objetivos de Desarrollo Sostenible, se podría establecer como el principal OKR de la Tierra:

Objetivo: detener el cambio climático

Resultados clave 1: Limitar el aumento de la temperatura media global a 2°C por encima de los niveles preindustriales para 2050.
Resultado Clave 2: Las emisiones globales netas de CO2 deben caer en un 45% entre 2010 y 2030, y llegar a cero neto alrededor de 2050.
Resultado Clave 3: Movilizar 100 mil millones de dólares anuales globalmente para mitigar los efectos del cambio climático para el 2020.

De esta forma si más de nosotros usáramos OKR for Earth y los hiciéramos públicos, podríamos lograr que la Tierra fuese un lugar mejor. Como dijo el profesor del MIT Alex Pentland «El mayor problema del mundo no es el calentamiento global, no es la guerra, sino cómo podemos organizarnos entre nosotros para tomar buenas decisiones y llevarlas a cabo». Y creo que OKR for Earth podría ayudar a coordinarnos a todos.

A continuación compartimos algunos de los objetivos recopilados en el Listado colaborativo de Objective.earth para que puedan servirnos como ejemplo de cara a crear los OKR en el ámbito de la sostenibilidad en nuestras empresas:

  • La iniciativa Trillion Trees promovida por WCS, WWF y BirdLife se propone el objetivo de plantar o proteger 1 billón de árboles (trillón americano) para el 2050.
  • El gobierno de Alemania quiere reducir las emisiones de CO2 a un 55% de los niveles de 1990 para el 2030 y alcanzar la neutralidad en cuanto a emisiones de carbono para el año 2050.
  • La empresa Amazon se propone que el 80% de la energía que consume proceda de fuentes renovables para el 2024 y el 100% para el 2030.
  • Telefónica quiere reducir sus emisiones de CO2 que produce en un 30% para el 2020 y un 50% para el 2030 respecto a 2015.
  • La empresa Melia Hoteles busca reducir sus emisiones un 13% para el 2023 y un 51% para el 2035 respecto a 2018.
  • Ferrovial quiere reducir sus emisiones un 32% para el 2030 respecto a 2009.
  • Más ejemplos de empresas que se han propuesto reducir sus emisiones aquí.

Google como ejemplo de empresa comprometida con los objetivos ambientales y la sostenibilidad

Podemos estar más o menos de acuerdo con la forma en la que Google enfoca determinados aspectos en relación con su posición de dominancia en el mercado de los buscadores, navegadores, sistemas operativos móviles, correo electrónico, … (de lo cual no vamos a hablar aquí, aunque siempre pensaremos que es bueno que en una situación así, una mayor apertura y colaboración con otras empresas siempre puede resultar positiva) pero lo que está claro es que en lo relativo a aspectos ambientales en Google siempre han sido un referente al respecto de la preocupación por minimizar el impacto de su actividad. De hecho muchas veces he pensado que la empresa lo hace incluso con un fin egoísta, ya que debido a su gran crecimiento y las posibles problemáticas en relación con la generación de energía a través de combustibles fósiles, se podría llegar a un punto donde la actividad de la empresa se viese seriamente afectada.

Más allá de eso es bueno reconocer el esfuerzo que la empresa hace a la hora de basar su actividad en energías renovables, especialmente a la hora de alimentar sus centros de datos, pero también en otros aspectos que están muy bien reflejados a través de la web sustainability.google

En 2018 igualamos el 100% del consumo de electricidad de nuestras operaciones con compras de energía renovable por segundo año consecutivo.

De esta forma si nos fijamos en los informes publicados por la empresa en relación con los aspectos de sostenibilidad, observaremos cómo la obsesión que siempre ha tenido por todo lo relativo a las métricas, se refleja también en este ámbito, lo cual sin duda tiene también mucho que ver con los OKR en relación con la manera que se enfoca el tema de los Resultados Clave.

Para verlo mejor compartimos a continuación un ejemplo específico de OKR de Google relacionado con la sostenibilidad:

Objetivo: Diseñar productos y servicios en base a la economía circular, y reutilizar materiales que tengan un mayor valor ambiental y social.

Resultado Clave: el 100% de los productos Made by Google que se lancen en 2022, y cada año posterior, incluirán materiales reciclados, maximizando el contenido reciclado siempre que sea posible.

Que cunda el ejemplo

Sería fantástico ver que todas las empresas tienen entre sus prioridades el tema de la sostenibilidad, reduciendo el máximo posible impacto ambiental que produce su actividad y promoviendo entre sus trabajadores y clientes los hábitos adecuados que ayuden a mejorar la problemática ambiental.

En este sentido, y aunque no sea a través de los OKR, sí que comenzamos a ver algunos ejemplos de empresas que deciden asumir un compromiso en aspectos de sostenibilidad y respeto al medio ambiente. Uno de los casos más recientes a este respecto es MásMóvil, que expresa así sus prioridades en este ámbito:

Objetivo: eficiencia energética a través de la reducción del consumo eléctrico y de diferentes mejoras en su red fija y móvil, con infraestructuras eficientes que reducen las emisiones de CO2.

Objetivo: fomentar el consumo responsable y el reciclaje, incrementando la accesibilidad al reciclaje tanto en sus sedes como en sus puntos de venta.

Objetivo: concienciación social colaborando y llamando a la acción con causas para la integración de la diversidad, la reducción de las desigualdades y generando alianzas para la consecución de sus objetivos. Como cuarta área, y una de las grandes prioridades

Objetivo: compromiso con el bienestar del empleado, cuidando su salud física y mental e incorporando medidas de desarrollo sostenible y responsable que aumente su orgullo de pertenencia y el bienestar común en la empresa.

Cómo usar OKR para salvar el planeta

Aunque los OKR en sí mismos no tienen nada que ver con el tema de la sostenibilidad, el respeto al medio ambiente o la reversión del cambio climático, lo cierto es que puede ser una buena herramienta que nos ayude a conseguir los objetivos que nos podamos proponer al respecto. Aquí la clave estará en ver OKR como un sistema que facilita la consecución de los objetivos porque establece una serie de recomendaciones y procesos destinados a evitar los errores más habituales a la hora de ponernos a trabajar para conseguir nuestros objetivos. También el sistema OKR articula a través de los CFR un modelo de ayuda por parte de la organización para que los profesionales y los equipos tengan el apoyo necesario de cara a conseguir los objetivos que se hayan propuesto. De esta forma es a través de la colaboración y la transparencia, por lo que la gente trabajará más motivada y tendrá más facilidad para conseguir sus objetivos, lo cual redundará en beneficio de todo la organización y correspondientemente en este caso también a favor del medio ambiente.

Veamos a continuación algunas de las características que hacen que los OKR puedan resultar valiosos a la hora de afrontar el reto que tiene la humanidad de revertir la situación de deterioro del medio ambiente.

  1. Pasar de los Objetivos a Resultados Clave o pasar de las buenas intenciones a la acción. Por los ejemplos que hemos visto de empresas e instituciones que se han propuesto objetivos relacionados con la reducción del impacto que produce su actividad en el medio ambiente, parece claro que hace falta concretar mucho más la forma en la que se va a intervenir en el problema y la manera en la que se va a comprobar si el resultado de esa actuación les ha llevado al resultado esperado. Por esto en el sistema OKR se insiste en la necesidad de que los Objetivos sean accionables y medibles a través de los Resultados Clave, lo cual nos muestra realmente el trabajo necesario para lograr lo que nos proponemos. Esto quiere decir que gracias a este sistema se concretiza mucho mejor el plan que se quiere desarrollar y se evita el pensamiento difuso que suele imperar cuando se quieren lograr objetivos relevantes sobre los que no se tiene experiencia o en los que es difícil empezar a trabajar en el corto plazo.
  2. El corto plazo que propone OKR evita demorar más pasar a la acción frente a esta situación crítica, porque realmente se llevan mucho tiempo hablando del problema que podía suponer el calentamiento global y los distintos tipos de contaminación que hemos ido realizando en el medio ambiente, pero parece que hasta ahora no se ha comenzado a ver esto como un peligro sobre el que haya que intervenir de manera inmediata y certera. Por lo tanto la recomendación que se hace en el sistema OKR al ponernos objetivos en el corto plazo, hace que evitemos la parte mala de pensar a largo plazo, porque nadie realmente se pone a trabajar al verlo demasiado lejano y además los responsables de realizarlo no consideran que les pueda llegar a afectar. Pensemos por ejemplo en los cargos públicos que saben que solo estarán 4 u 8 años asumiendo determinada responsabilidad, poco les importa el resultado en el largo plazo si lo único que les puede mantener en su cargo son las acciones sobre las cuales haya una visibilidad en el corto plazo.
  3. La medición de los Resultados Clave en el corto plazo toma un papel muy importante frente a esa manera de pensar cortoplacista que pueden tener muchos gobernantes y directivos, que no ven cómo les puede afectar personalmente el poco interés o incluso la oposición que puedan tener a desarrollar políticas de reducción del impacto ambiental en sus organizaciones. Pero con los OKR se puede solucionar en parte esta problemática si realmente apostamos por un proceso de mejora continua en busca de la excelencia, lo cual no solo ayudará a reducir el impacto ambiental sino que también puede mejorar el negocio de las empresas y el servicio que ofrecen las instituciones a la sociedad. Esta buena costumbre que propone OKR de basar la estrategia en datos, podría resultar de gran valor si se convierte en un nuevo modelo frente al existente en el que las decisiones se toman, la mayoría de la veces, basadas en intuiciones, suposiciones o intereses particulares.
  4. Entonces en este nuevo modelo donde la toma decisiones se basa en los datos, si lo complementamos con la transparencia que propone OKR donde todos los Objetivos y Resultados Clave deben ser públicos podríamos obtener un sistema mucho mejor engrasado, donde toda la maquinaria que trabaja para resolver esta problemática funcionaría mucho mejor y reportaría mejores resultados. Por un lado las empresas e instituciones que se han puesto esos objetivos tendrían el respaldo de los datos que reflejan el progreso que están realizando y esto a su vez sería algo público que la sociedad podría contrastar, lo cual le serviría para apoyar a aquellos que realmente están obteniendo los resultados adecuados. Por ejemplo, si yo como ciudadano puedo saber qué empresas son las que mejores resultados están obteniendo a la hora de reducir sus emisiones, podría tomar decisiones de compra basadas en esos datos y no como ahora donde la decisión pasa por lo mucho o poco que me crea los eslóganes que ponen en su publicidad.
  5. Para afrontar una problemática tan delicada como la actual puede resultar muy valiosa la posibilidad propone OKR donde el sistema funciona en modo Bottom-Up, es decir que las iniciativas no tienen que surgir de los niveles más altos dentro de la organización, sino que cualquier persona pueda ponerse objetivos y que esto pueda ser considerados posteriormente por la organización dentro de su estrategia. Así en lo que se refiere a la problemática ambiental hemos visto a lo largo del tiempo cómo surgen iniciativas por parte de personas o pequeños colectivos, que gracias a una buena labor de comunicación acaban llegando a una parte importante de la sociedad. Lo que ocurriría en este caso es que se potenciaría esta situación al conocerse mucho mejor las estrategias que propone cada persona de cara a que otras muchas, o incluso las organizaciones en su conjunto puedan comenzar a utilizarlas.
  6. Si sumamos todas estas aportaciones que puede realizar el sistema OKR para resolver esta problemática lo que obtendremos es una nueva dinámica trabajo donde el componente de colaboración tomará una mayor relevancia, ya que al final lo que se acabará generando es una inercia que irá encaminada a reducir las actividades que resultan negativas para el medio ambiente y potenciar las que resulten positivas. Será una nueva forma de enfocar el problema, donde predominará una visión positiva basada en los datos que arrojan los buenos resultados y potenciada por la ilusión de todas aquellas personas que ven que sus acciones conllevan una recompensa, en este caso para salvar la naturaleza. Así podemos fijarnos por ejemplo en el resultado obtenido con el Protocolo de Montreal en el que gracias a la colaboración internacional y el esfuerzo de todos nosotros al reducir las emisiones contaminantes a la atmósfera, se logró revertir el deterioro de la capa de ozono, lo cual deberíamos replicar ahora por ejemplo en relación con la contaminación de los plásticos en el océano y por el exceso de C02 en la atmósfera.
  7. OKR es ideal para ayudarnos cuando nos proponemos grandes objetivos, porque tal y como ha sido diseñado, de forma que nos propone que los objetivos sean significativos y aspiracionales, organiza nuestra manera de enfocar el trabajo para conseguir nuestros objetivos de una forma más ambiciosa que otros sistemas de gestión de objetivos. De esta forma la experiencia de cómo OKR ha ayudado a Google a su crecimiento, como expone el propio Larry Page: Los OKR nos han ayudado a decuplicar nuestro crecimiento, y mucho más que eso; nos han ayudado a conseguir que aquella atrevidísima misión de empresa de «organizar toda la información del mundo» sea alcanzable, podríamos pensar en extrapolarla también al gran reto que supone revertir la situación de deterioro del medio ambiente y emprender un nuevo modelo de relación de la humanidad con el planeta.

Sería fantástico ver que gracias a iniciativas como Objective.earth y la aplicación de los OKR, entre todos podemos trabajar de manera colaborativa para mejorar la problemática ambiental en la que nos encontramos, lo cual sería un indicativo de que la mentalidad de la sociedad va mejorando en ese proceso de búsqueda del bien común, frente al modelo búsqueda de los intereses particulares, en unos casos, y de despreocupación por el impacto de nuestras acciones, en otros casos, que nos ha traído a esta situación tan preocupante.

 

 

Etiquetas: , ,

¿Tiene futuro la Economía Circular?

Publicado el 08 noviembre, 2018

Cada vez resulta más habitual hablar de iniciativas empresariales que buscan algo más allá del beneficio económico. Comenzamos hablando de Responsabilidad Social Corporativa (RSC), para ir inventando poco a poco conceptos como Inversión Socialmente Responsable, Inversión de Alto Impacto, Benefit Corporation (Bcorp), Economía Circular y Economía del Bien Común, que parece que es una de las últimas tendencias en este campo.

En todos los casos subyace la idea de que la rentabilidad económica no puede ser el único aspecto que influya en la toma de decisiones a la hora de definir las estrategia que debe tener una empresa, sino que debe haber otros aspectos relacionados con el entorno de la empresa que también se tengan en cuenta, como puede ser el impacto de su actividad en el medio ambiente, en la sociedad o en las personas que forman parte de la empresa.

Como os podéis imaginar puede haber dos formas de enfocar este tipo de iniciativas. Aquellas que se plantean con una función estética, porque está de moda, porque permite salir en los medios, porque la empresa tiene beneficios y quedaría mal que todo fuese a los accionistas, o incluso porque desgrava impuestos. La otra opción es enfocarlo como una función estratégica, donde la empresa ha entendido que no se trata de un ente aislado en el universo, sino que forma parte de un ecosistema en el que influyen miles de factores y que cuanto más pueda aportar a ese ecosistema más beneficio podrá obtener, o incluso más posibilidades tendrá de seguir sobreviviendo ante un escenario tremendamente cambiante como el que ahora vivimos.

Si lo planteamos como una función estratégica, la Economía Circular puede introducirse como un nuevo elemento en el marco de trabajo para aquellas empresas que afrontan procesos de Transformación Digital donde, además de encontrar la forma de sacarle el máximo provecho a la tecnología, dar al talento la relevancia que se merece dentro de la organización, poner al cliente en el centro de todo lo que haga la empresa, utilizar las metodologías ágiles a nivel de gestión, aprovechar la innovación abierta y el intraemprendimiento, se tenga muy en cuenta el concepto de sostenibilidad para diseñar las estrategias futuras de la empresa.

¿Pero qué es eso de la Economía Circular y por qué tiene que interesarme?

La Economía Circular es un concepto económico relacionado con la sostenibilidad y tiene como objetivo lograr que el valor de los productos y los recursos naturales como el agua, la energía y los materiales se mantengan en la economía durante el mayor tiempo posible y que, además, se produzca la mínima generación de residuos. Para ello hay que poner en marcha una nueva economía no lineal, como ha sido hasta ahora el sistema más común, que esté basada en el principio de cerrar el ciclo de vida de los productos, los servicios, los residuos, los materiales, el agua y la energía. Es por ello que la Economía Circular se encuentra en la intersección de los aspectos ambientales y económicos.

El sistema lineal que ha utilizado hasta ahora nuestra economía, basado en la extracción, fabricación, utilización y eliminación, ha llegado a un límite en el que es imprescindible un cambio si queremos asegurar el futuro de la especie humana y del planeta, ya que empezamos a vislumbrar el agotamiento de una serie de recursos naturales como, por ejemplo, está ocurriendo con los combustibles fósiles. Lo que propone la Economía Circular es un nuevo modelo de sociedad que utiliza y optimiza los stocks y los flujos de materiales, la energía y los residuos, teniendo como objetivo la eficiencia del uso de los recursos.

La Economía Circular consigue convertir nuestros residuos en materias primas válidas para la creación de nuevos productos.

Gracias a este planteamiento la Economía Circular se convierte en una fuente de riqueza, ya que los residuos que unos habían descartado se convierten en recursos de los cuales pueden sacar provecho otros. De forma que el propio sistema consigue convertir nuestros residuos en materias primas que serán utilizadas para crear nuevos productos, llegando al paradigma de un sistema de futuro, que genera empleo local y no es deslocalizable, ya que en un contexto de escasez y fluctuación de los costes de las materias primas, este nuevo modelo contribuye a la seguridad del suministro y a la reindustrialización del territorio nacional.

La economía circular se asienta en los siguientes pilares:

  • Eco-concepción: es necesario considerar el impacto ambiental que se produce a lo largo del ciclo de vida de un producto y considerarlo desde su concepción.
  • Ecología industrial y territorial: se establece un modelo de organización industrial en el mismo territorio a través de la gestión optimizada de los stocks, los flujos de materiales, energía y servicios.
  • Economía de la funcionalidad: se busca potenciar el uso frente a la posesión y la venta de un servicio frente a un bien.
  • Segundo uso: para ello se reintroduce en el circuito económico aquellos productos que ya no se corresponden a las necesidades iniciales de los consumidores.
  • Reutilización: se busca reutilizar ciertos residuos o ciertas partes de los mismos, que todavía pueden ser de utilidad para la elaboración de otros nuevos productos.
  • Reparación: con el objetivo de encontrar una segunda vida a los productos estropeados.
  • Reciclaje: se pueden aprovechar los materiales que se encuentran en los residuos.
  • Valorización: consiste en aprovechar energéticamente los residuos que no se pueden reciclar.

En el siguiente vídeo se percibe muy bien el gran potencial que tiene el cambio de mentalidad cuando enfocamos el valor de los productos y los materiales una vez que han sido descartados tras un primer uso.

Para que este nuevo modelo de la Economía Circular funcione es necesario que se involucren los principales actores a nivel social y económico, desde las instituciones públicas encargadas del desarrollo sostenible y del territorio, hasta las empresas que buscan resultados económicos, sociales y ambientales y la sociedad, que debe ser consciente de sus necesidades reales. Gracias a esto será posible disminuir el uso de los recursos, reducir la producción de residuos y limitar el consumo de energía, pero para ello es necesaria una reorientación productiva de los países. En efecto, además de los beneficios ambientales, esta actividad emergente es creadora de riqueza y empleo (incluyendo las del ámbito de la economía social) en todo el conjunto del territorio y su desarrollo debe permitir obtener una ventaja competitiva en el contexto de la globalización.

«Es necesario transformar Europa en una economía eficiente en los recursos, aunque solo la eficiencia no es suficiente. También hay que asegurarse de que una vez que hemos utilizado nuestros productos, nuestros alimentos y nuestros inmuebles, seleccionamos los materiales de estos y los usamos una y otra vez. Cada año, en Europa, se utilizan un promedio de 16 toneladas de materiales por persona para mover nuestra economía. Y además, alrededor de 6 toneladas por persona se convierten en residuos. Por otra parte, casi la mitad de los residuos generados terminan en vertederos. La parte integral del enfoque de la UE para la eficiencia de los recursos debe desmarcarse de la economía lineal, donde se extraen los materiales de la tierra para fabricar los productos, usarlos y luego eliminarlos, hacia una economía circular, donde los residuos y los subproductos, del final de vida de los productos usados, entran de nuevo en el ciclo de producción como materias primas secundarias. En definitiva, el uso de residuos como la principal fuente de materia prima fiable es esencial para la Unión Europea. Existe una fuerte motivación económica y empresarial a favor de la economía circular y la eficiencia de los recursos. De hecho, la Comisión Europea, como órgano colegiado, ha adoptado la eficiencia de los recursos como un pilar central de su estrategia económica estructural Europa 2020». Janez Potocnik, Comisario Europeo de Medio Ambiente.

VoUCHER, una oportunidad para las nuevas empresas que apuesten por la Economía Circular

C-VoUCHER es una iniciativa financiada por la Comisión Europea que tiene como objetivo adoptar la Economía Circular para transformar en modelos circulares sostenibles las cadenas de valor lineales de las empresas en las que habitualmente se acaban produciendo muchos desperdicios. Para ello está previsto financiar 66 empresas con un total de 4,2 millones de euros.

La primera convocatorias de VoUCHER está dirigida a empresas que participen en Programa Circular, un programa de aceleración basado en Economía Circular, que ofrece a las pymes seleccionadas hasta 60.000 euros para que creen y diseñen soluciones circulares utilizando metodologías de pensamiento de diseño e implementando nuevas tecnologías como Blockchain, IoT y BigData, aplicadas en sectores como salud, agroalimentación, manufactura, industria marítima o textil. Durante la primera convocatoria del programa  se seleccionarán 12 pymes que serán invitadas al evento Prototype-athon. Después del evento, las 6 pymes que más destaquen participarán en el Programa Circular durante nueve meses.

Tras esta primera cita con las pymes, el proyecto continúa con el programa Adopter SME, una segunda convocatoria orientada a adoptar a las empresas más innovadoras, que obtendrán hasta 15.000 euros para definir planes de viabilidad que les permitirán implementar las soluciones circulares desarrolladas durante el Programa Circular en sus procesos, y serán creadas con diseñadores asignados específicamente para cada proyecto durante tres meses, expertos mentores de negocios, financiación para implementar nuevas tecnologías y futuras oportunidades de financiación tanto pública como privada.

Además, se estimulará a las pymes a crear soluciones circulares innovadoras mediante el uso de tecnologías digitales, híbridas e ingenieriles en las siguientes industrias: agroalimentaria, en colaboración con Arla; manufacturera, en colaboración con MADE; marítima, en colaboración con Green Ship of the Future; textil, en colaboración con Lifestyle and Design Cluster, y sanitaria, en colaboración con Neuca.

La iniciativa C-Voucher financiará con 4,2 millones de euros a empresas que innoven en Economía Circular

Danone como ejemplo de estrategia basada en Economía Circular

Con el deseo de que no estemos únicamente ante una bonita nota de prensa, compartimos la noticia sobre la nueva estrategia de Danone en relación con sus envases y con la Economía Circular como base. Se trata de la puesta en marcha de una nueva política de envases sostenibles con la que la compañía asegura que sus envases se fabricarán con material 100% reciclado. Esta nueva política incluye iniciativas para mejorar el diseño de los productos y desarrollar modelos alternativos de distribución y reutilización; inversiones para desarrollar sistemas más eficaces, eficientes e inclusivos de recogida y de reciclaje; acciones para preservar los recursos naturales a través del uso de material reciclado en sus envases o del uso de materiales renovables. 2025 es el año elegido por la empresa para que todos sus envases sean 100% reciclables, reutilizables o compostables. Además se desarrollarán modelos de distribución y reutilización alternativos y tomará medidas para eliminar los envases plásticos problemáticos o innecesarios.

Eliminar los plásticos

Sin duda el tema de los plásticos es uno de los grandes caballos de batalla en la estrategia global de lucha contra la contaminación. Es por esto que cada vez son más las iniciativas que buscan mejorar la situación, como se ha podido comprobar en el evento realizado recientemente en Madrid bajo el título ‘Jornada sobre Plásticos y Economía Circular: sostenibilidad y reciclado’, organizada por Aimplas y Cicloplast. Un evento en el que se han podido conocer algunas iniciativas innovadoras en relación con la aplicación de la Economía Circular en el sector de la fabricación de plástico:

  • Total presentó su investigación para reciclar las cajas de pescado de EPS en nuevos envases para contacto alimentario bajo el proyecto europeo LIFE EPS– SURE.
  • Aimplas dio a conocer el proyecto Life Recypack, enfocado a promocionar la Economía Circular de los residuos de envases comerciales de plástico en zonas urbanas.
  • Plásticos Romero mostró su sistema de valorización de los residuos de films multicapa.
  • Sabic compartió su experiencia en reciclaje químico de alta calidad para obtener un polímero original a partir de residuos plásticos.
  • Coexpan presentó el desarrollo de nuevos productos de packaging más sostenibles que incluyen más plástico reciclado, como los envases de contacto alimentario de PET o las cápsulas de café hechas con plástico biodegradable.

El caso de las baterías de los vehículos eléctricos como aplicación de la Economía Circular

Cuando hablamos de vehículos eléctricos y la importancia que tendrán en el futuro para reducir la contaminación y la dependencia de los combustibles fósiles, no podemos olvidarnos de que, como toda actividad industrial, la fabricación de vehículos y baterías también tiene un impacto ambiental que es necesario conocer y controlar. Porque, aunque el sistema de propulsión resulte más sostenible, esto no quiere decir que su fabricación también lo sea. Además, también se tiene que tener muy en cuenta lo relativo a la producción y suministro de la energía eléctrica que necesitarán esos vehículos, sobre todo en las grandes ciudades, pero también cuando hagan desplazamientos más largos por el territorio.

Es por esto que frente a una nueva actividad industrial y económica, como es la fabricación, venta y utilización de vehículos eléctricos, debemos tener muy en cuenta todos los aspectos en relación con las baterías y los propios vehículos. En este sentido vale la pena conocer el estudio realizado por la organización Circular Impacts, que proporciona información y estimaciones sobre los impactos de la gestión de la gran cantidad de baterías de iones de litio para los vehículos eléctricos que ingresan al mercado y que llegarán al final de su vida útil en los próximos años.

Un análisis que compara dos escenarios hipotéticos diferentes que involucran diferentes niveles de ambición con respecto a las tasas de reciclaje de baterías en Europa y la tasa de eficiencia de reciclaje para diferentes materiales. Para ello se han seleccionado cuatro materiales clave en función de su importancia económica, social y ambiental, y se han recopilado datos a través de una revisión de la literatura e información de entrevistas y consultas con expertos. El estudio muestra que el aumento de las tasas de eficiencia de recolección y reciclaje de las baterías EV en la UE puede mitigar la dependencia de los materiales importados y ayudar a mantener el valor de los materiales recuperados dentro de la economía de la propia UE. Los beneficios adicionales del aumento de las tasas de eficiencia de recolección y reciclaje incluyen la creación de empleos en el sector del reciclaje y la mitigación de las emisiones de CO2. En base a estos resultados se recomienda que la UE continúe y refuerce su apoyo a la I + D de los procesos de reciclaje de baterías de iones de litio para mejorar su rentabilidad y eficiencia. Además, el documento sugiere que se necesita más investigación para proporcionar evidencia sobre los costos del reciclaje de baterías, el nivel de inversión necesario para establecer instalaciones de reciclaje en Europa y el impacto neto en el empleo.

Estudios como este refuerzan la apuesta de la Unión Europea por el sector de los vehículos eléctricos, por lo que será muy importante potenciar los aspectos relacionados con la investigación, desarrollo y fabricación de baterías. Es el objetivo del fondo de ayudas Horizon 2020 de la Unión Europea, que ha asignado una partida de 200 millones de euros en ayudas para proyectos relacionados con las baterías, además de 800 millones de euros para la financiación de instalaciones y ayudas para las regiones que deseen promocionar esta industria a través del fondo de ayuda regional, dotado con 22.000 millones de euros.

¿Se pondrá de moda la Economía Circular?

Al final será una suma de muchas pequeñas cosas lo que acabe generando nuevos modelos económicos que mejoren el negativo sistema actual, que nos llevaría a un futuro en un medio ambiente tan deteriorado que resultaría demasiado perjudicial hasta para aquellos que no están dispuestos a admitir que es el momento de actuar con determinación para revertir la situación. Por un lado, nos encontramos con las normativas y regulaciones, sobre todo en la Unión Europea, que van claramente encaminadas a potenciar este tema de la Economía Circular. Por otro lado, las grandes empresas comienzan a ver la oportunidad que supone a nivel de eficiencia y mejora en sus procesos productivos. Y también encontramos muchos iniciativas de startups y emprendedores que han visto una oportunidad en ofrecer nuevas soluciones en este sector que apenas acaba de empezar a desarrollarse. Pero, sin duda, lo que resultará determinante es la presión que pueda realizar la sociedad a la hora de fomentar que las empresas adopten esta nueva forma de funcionar, más respetuosa con el medio ambiente y comprometida con las personas que las sostienen como clientes.

Por lo tanto, ante la pregunta ¿tiene futuro la Economía Circular?, la respuesta es sí, pero solo si forma parte de una estrategia global que promueva una conciencia común sobre la importancia de cambiar nuestros hábitos para que dejen de resultar destructivos con el medio ambiente y comiencen a ser positivos hacia el planeta, que deberá poder seguir albergando a la humanidad del futuro.

Etiquetas: , , , ,

  • Libro Futurizable

    Libro Futurizable

    Si eres un profesional dedicado a la innovación o estás interesado en la tecnología que está por llegar, hazte con un ejemplar de Futurizable. En este libro, Javier Martín presenta las principales tecnologías exponenciales que van a tener gran impacto en la sociedad en los próximos años.

    Comprar