El coche del futuro

La transformación digital va llegando de forma inexorable a todos los sectores y por consiguiente está afectando a todo tipo de organizaciones. Si pensamos en cómo han cambiado en los últimos años sectores como el audiovisual, el comercio, los medios de comunicación o la banca, seremos conscientes de cómo esta revolución digital va a ir calando en todos los sectores de la economía. Además esta disrupción va a tener un especial impacto en aquellos sectores en los que aún existan muchas ineficiencias y donde exsitan problemas que puedan resolverse satisfactoriamente aplicando diferentes tecnologías. Con este planteamiento es fácil pensar que el sector del automóvil es uno de los que más se va a ver afectado por la aplicación de las tecnologías exponenciales en los próximos años.

El coche del futuro se encuentra en la confluencia de muchas tecnologías, dentro de lo que se ha llamado como Smart Mobility, que podríamos asemejar a otra gran tendencia a nivel de aplicación de la tecnología como es el concepto de Smart Cities.

A continuación vamos a conocer cuáles son estas tecnologías que están influyendo a la hora de configurar cómo será el coche del futuro y también descubrir algunos ejemplos de cómo se están desarrollando por parte de las empresas.

1. Coche Conectado

Internet, Mobile, Cloud, IoT, Blockchain y otras tantas tecnologías se están utilizando para lo que puede ser una primera evolución de los coches, previa a la llegada definitiva del coche autónomo. Gracias a estas tecnologías el coche conectado se configura como un ordenador con ruedas, donde el conductor tiene cada vez más opciones a su alcance, ya sea a nivel de conducción o en otros aspectos relacionados con la seguridad o el ocio.

Un ejemplo del trabajo que realizan las empresas del sector del automóvil lo encontramos en el prototipo Goodyear Eagle 360 Urban, una propuesta de neumáticos inteligentes y conectados como transición hacia los coches sin conductor y las soluciones de movilidad compartida, en busca de revolucionar la interacción entre los neumáticos, el vehículo y su entorno. Se trata de una esfera impresa en 3D impulsada por Inteligencia Artificial, capaz de sentir, decidir, transformarse e interactuar. La empresa piensa que la tecnología de neumáticos será aún mucho más importante de lo que es hoy en día. Ya que para circular en un entorno seguro, los vehículos autónomos del futuro tendrán que ser capaces de hacer frente a los millones de posibles circunstancias desconocidas que se plantean a diario en la conducción, para ello, necesitarán acceder a datos, y desarrollar la capacidad de aprender y adaptarse.

Este prototipo de neumático está impulsado por un cerebro de Inteligencia Artificial, cuenta con con una piel biónica y una huella que cambia su forma. El objetivo es que el neumático entre a formar parte del sistema nervioso del vehículo y el mundo conectado del Internet de las Cosas, para adaptarse rápidamente a las circunstancias cambiantes, así como a la evolución de las necesidades de MaaS (Mobility as a Service) tanto para flotas como para usuarios particulares. La piel biónica cuenta con una red de sensores que permite que el prototipo de neumático compruebe su propio estado y recopile información sobre su entorno, incluyendo la superficie de la carretera. A través de la conectividad con otros vehículos, así como con el entorno, el tráfico y los sistemas de gestión de movilidad, el neumático también es capaz de procesar información de su propio contexto en tiempo real. Combinando estas fuentes de información y procesándolas instantáneamente mediante redes neuronales programadas con algoritmos de aprendizaje, el neumático decide la acción más apropiada.

La piel biónica del neumático está fabricada con polímero súper elástico que le aporta una flexibilidad similar a la de la piel humana, permitiéndole expandirse y contraerse. Esta capa externa cubre un material similar a la espuma que es lo suficientemente resistente como para permanecer flexible a pesar del peso del vehículo. Gracias a esta flexibilidad, los elementos que actúan bajo la superficie del neumático, que funcionan como músculos humanos, pueden rediseñar las secciones individuales que componen el diseño de la banda de rodadura del neumático, añadiendo hoyuelos para condiciones de mojado o aplanando su huella para superficies secas. De este modo, se despliega una nueva huella con un área de contacto más segura, lo que permite que el neumático se transforme y adapte a las variables ambientales y del terreno. Además el prototipo de neumático puede interactuar para compartir la información recabada, la acción correspondiente y su correcta interacción con otros vehículos y todos los elementos que componen el Internet de las Cosas.

Cuando la piel biónica del neumático está dañada, los sensores en la banda de rodadura pueden localizar el pinchazo. El neumático entonces gira para crear una nueva superficie de contacto. Esto reduce la presión sobre el pinchazo y permite que el proceso de auto-reparación dé comienzo, lo cual se consigue gracias a materiales específicamente diseñados para poder fluir hacia el pinchazo, que reaccionan física y químicamente entre ellos para crear nuevos enlaces moleculares que reparan el pinchazo.

2. Coche Eléctrico

A nivel de la mecánica de los propios vehículos también encontramos importantes avances con la llegada inexorable de los motores eléctricos, en una situación que ha tardado muchísimo más en producirse de lo que inicialmente se podría haber esperado y que por fin ahora está sucediendo gracias a los avances en la ciencia de los materiales principalmente para el desarrollo de las baterías. En todo caso aún necesitamos que se tomen decisiones a nivel político y empresarial que ayuden a impulsar con mayor determinación el crecimiento en la adopción de los motores eléctricos, frente a los actuales de combustión.

En la línea de potenciar que cada vez los coches autónomos vayan tomando más protagonismo, es necesario ir resolviendo poco a poco los problemas que supone la adopción de una nueva tecnología, como es en este caso los aspectos relativos a la carga de las baterías, para lo cual vale la pena conocer la iniciativa llamada IONITY que consiste en el desarrollo de una red europea de supercargadores o estaciones de carga de alta potencia, impulsada por las marcas BMW, Mini, Mercedes, Smart, Ford, Volkswagen, Audi y Porsche. Las primeras estaciones de carga planeadas para este año estarán a una distancia de 120 km entre ellas, y para su puesta en marcha se colaborará con las autopistas alemanas Tank & Rast, las estaciones de servicio Circle K y la petrolera OMV.

Tras la instalación de 20 estaciones durante 2017, el objetivo es alcanzar las 100 en 2018 y las 400 en 2020. Los cargadores tienen una capacidad de 350 kW y utilizará un estándar europeo de sistema de carga combinada para reducir los tiempos de carga con respecto a los que se usan actualmente, esperando poder ofrecer un servicio de recarga que proporcione en 15 minutos una autonomía de 400 km. Cada uno de los cargadores que se van a instalar costarán unos 200.000 euros, una inversión considerable que muestra la importante apuesta que se va a realizar con este proyecto. Se espera que este sistema pueda ser utilizado por todas las marcas de coches y se deja abierta la puerta a otros fabricantes de automóviles que deseen unirse a la red.

3. Coche Autónomo:

Gracias a la evolución de técnicas como la Visión Artificial, el Big Data y el Machine Learning, se está avanzando a buen ritmo para la llegada del día en el que veamos cómo los coches autónomos comparten las carreteras con los pilotados por personas, hasta el momento en el que la excepción sean los coches con volante, caja de cambios y pedales. Para que esto esté sucediendo a una velocidad tan alta, está resultando determinante la enorme inversión que están realizando tanto las empresas tecnológicas como los fabricantes de coches, además de la respuesta positiva que están dando las administraciones públicas a las solicitudes de pruebas que realizan todas las empresas que andan involucradas en ello.

El tema más candente del sector tecnológico es el futuro del coche autónomo. Jim Hackett, CEO de Ford

A este respecto para entender cómo va a desarrollarse esta actividad en los próximos años vale la pena conocer cuáles son los niveles que actualmente se han establecido a la hora de clasificar los coches autónomos, lo cual nos permitirá hacernos una idea de cómo esta tecnología se va a ir desarrollando en los próximos años.

  • Nivel 1: ayuda al conductor. Aquí encontramos aquellos coches que pueden asistir al conductor en algunas tareas básicas como es mantener una velocidad fija y mantener el coche en el carril correspondiente.
  • Nivel 2: coche semiautónomo. Se trata de aquellos coches que en entornos controlados pueden funcionar de forma autónoma siempre y cuando no surja ningún percance. Por lo tanto tiene la capacidad de mantener el carril, regular la velocidad y frenar para no acercarse demasiado a otro coche, pero es fundamental que el conductor esté siempre pendiente ya que si hay cualquier problema el sistema cede automáticamente el control.
  • Nivel 3: capacidad de decisión. Es en el que el sistema tiene la capacidad para elegir cambiar de carril, adelantar, dejarse adelantar y otro tipo de operaciones, siempre que se lleve a cabo en entornos simples como puede ser una autopista eso sí. En este nivel sigue siendo necesario que el conductor esté pendiente en todo momento ante cualquier incidente que pueda suceder.
  • Nivel 4: autonomía completa en entornos controlados. En este nivel los coches pueden funcionar de manera completamente autónoma siempre y cuando el resto de vehículos respeten las normas de circulación.
  • Nivel 5: nivel definitivo de la conducción autónoma. En el que la persona dirá al vehículo dónde quiere ir sin tener que preocuparse de nada más. Incluso en este nivel el coche podrá desplazarse sin que haya pasajeros, por lo tanto es aquí donde se empieza a pensar en el modelo de Mobility as a Service frente del actual de coches en propiedad.

En menos de 20 años los coches serán totalmente autónomos. No tendrán volante. Tener un coche no autónomo será como tener un caballo. La gente tiene caballos, lo cual es genial. Habrá personas que tengan coches no autónomos, como hay personas que tienen caballos. Resultará inusual usar un coche no autónomo como un modo de transporte. Elon Musk, CEO de Tesla

4. Coche compartido y nuevos modelos de movilidad

Quizás uno de los aspectos más interesantes de todo lo que está sucediendo en lo que se refiere a la aplicación de la tecnología en el mundo del automóvil, sea la confluencia que se está produciendo entre muchas tendencias, no solo a nivel de aplicación de técnicas concretas que afectarán a cómo son los coches, sino también al desarrollo de nuevos modelos de negocio para esta industria, lo cual está haciendo que la industria tradicional del automóvil tenga que innovar a marchas forzadas, para no sucumbir ante el empuje de empresas tecnológicas de la talla de Google, Apple o Uber, que están muy interesadas por aportar nuevas ideas a esta actividad, que realmente había evolucionado muy poco en los últimos años.

Un ejemplo de esta situación es la estrategia que está siguiendo la empresa Ford a través de su división Smart Mobility en la que por ejemplo ha llevado a cabo acciones como la compra de la startup de carsharing Chariot, a través de la cual ha comenzado a ofrecer en New York un servicio que tiene el objetivo de comunicar zonas con poca densidad de transporte público y donde exista una ruta común para varios pasajeros, por medio de vehículos que funcionan como pequeños autobuses. Se trata de un servicio que tiene una tarifa plana de 4 dólares y en el que los propios usuarios pueden decidir los trayectos más populares.

Estoy abierto a la posibilidad de que vendamos menos coches, pero no creo que la amenaza vaya a ser una posible bajada de ingresos por la caída de venta de vehículos, pero si se da el caso la compañía debe invertir en nuevos modelos de ingresos, tenemos un total de 100 millones de personas que usan nuestros productos y no estamos generando ingresos sustanciales de ellos, tendremos que buscar alguna forma de monetizar a estos usuarios. El vehículo puede hacer de mediación entre los ocupantes y los comercios, sugiriendo tomar un descanso para tomar un café, aquí Ford puede sacar beneficio ayudando a los comercios atrayéndoles clientes, es una gran ventaja para los comercios minoristas. Todo el mundo puede beneficiarse de ello, teniendo en cuenta que tenemos más de 100 millones de usuarios con algún tipo de vehículo Ford. Jim Hackett, CEO de Ford

En esta misma línea encontramos la colaboración entre General Motors con la empresa Lyft en la que ha invertido 500 millones de dólares para el desarrollo de un sistema de coches autónomos y compartidos. Además la empresa ha recibido más recientemente 1.000 millones de dólares por parte de Google, lo cual ayudará a impulsar al principal competidor de Uber, que ha superado ya la cifra de los 500 millones de viajes realizados a través de su servicio.

El coche particular ya no tendrá sentido, pues nos desplazaremos en módulos de conducción autónoma que nos llevarán de un lado a otro a más de 200 km/h en las autopistas. Una vez en destino, los dejaremos marchar y que vayan a por el siguiente transporte. Seguirá existiendo una pequeña fracción de módulos autónomos en semipropiedad y personalizados. El caballo pasó de ser el medio de transporte por excelencia a ser un deporte elitista. Y lo mismo ocurrirá con el automóvil. Para dentro de 20 años, cuando las compañías con grandes flotas de vehículos, como FedEx o Uber adopten el coche autónomo y las estadísticas muestren que efectivamente, si retiramos el factor humano de la ecuación, no hay accidentes el legislador prohibirá que conduzcamos. Bob Lutz, vicepresidente de General Motors

5. El coche del futuro en el contexto de las Smart Cities

¿Cuál es la gran verdad incómoda que nos resistimos a aceptar en torno al tema de la movilidad? Sencillamente, que la situación es insostenible y los métodos tradicionales han dejado de funcionar. Así de simple: el modelo tradicional de movilidad está agotado, la era del automóvil ha muerto, y la insistencia en “un ciudadano, un automóvil” no es sostenible. Décadas de insistir en la ampliación constante de infraestructuras y en el desarrollo de transporte público tradicional han dejado claro que la situación ha llegado a un punto donde el colapso ya no es ocasional, sino habitual, y no depende de circunstancias controlables, sino de factores tan imponderables como la temperie, los accidentes o las obras. Enrique Dans, profesor del IE

Así de clara es la situación y es el momento de actuar en consecuencia. Lo bueno es que los astros están alineados, las empresas dispuestas a invertir, los ciudadanos interesados en que mejore la situación, así que las administraciones tan solo deben facilitar que todo este proceso suceda de la forma más rápida y ordenada posible.

Un país desarrollado no es uno en el que los pobres tienen coche, sino uno en el que los ricos utilizan el transporte público. Enrique Peñalosa, alcalde de Bogotá

6. El coche volador puede dejar de ser ciencia ficción

Cuando aún estamos intentando asimilar todas estas predicciones tecnológicas respecto a lo que puede ser un nuevo modelo de transporte en las ciudades y por carretera, nos topamos con algo aún mucho más futurista, incluso que puede ser considerado como ciencia ficción, pero que sin embargo está teniendo importantes avances en los últimos años. Hablamos del coche volador o también denominado como VTOL.

Más allá de las iniciativas actuales al respecto, entre las que destaca poderosamente el proyecto CityAirbus, algo que vale la pena mencionar es que en el caso de los coches voladores se va a producir una situación especial en el sentido de que no van a pasar por la fase de conducción por parte de personas sino que directamente van a empezar por el modo automático. Aunque si pensamos en el uso de las avionetas o los helicópteros a lo largo de la historia, han estado muy restringidos por su elevado coste y la complejidad de su modo de operación. Pero en este caso lo que se busca es simplificar el modelo de uso, ofreciendo una alternativa real a los vehículos rodados y contando desde el inicio con modelos de conducción autónoma, además de con sistemas de propulsión eléctricos.

El otro gran proyecto en cuanto a coches voladores es UberAIR del que tenemos novedades interesantes ya que acaba de anunciar un acuerdo con NASA para desarrollar un nuevo sistema de gestión de tráfico aéreo, lo que permitirá tener un control de todas las aeronaves mientras están en el aire y en los centros de despegue. En esta primera etapa, todas las aeronaves serán eléctricas y estarán disponibles para viajes cortos, por lo que deben garantizar la suficiente autonomía para transportar personas. Para conseguirlo la empresa cuenta con el apoyo de compañías como Embraer, Bell Helicopter, Pipistrel, Aurora Flight Sciences y Mooney Aviation, quienes serán las encargas de suministrar las aeronaves y los pilotos, mientras que Uber aportará el software y desarrollará un modelo de negocio basado en comisiones por la prestación del servicio.

Queríamos coches voladores, en cambio tenemos 140 caracteres. Peter Thiel, fundador de Paypal

Para ampliar la visión al respecto de cómo la tecnología está configurando cómo será el futuro de la industria del automóvil, contamos a continuación con el testimonio de Sergio Diez,  Co Fundador del Hub Movilidad Conectada, responsable contenido e innovación abierta, autor del blog Movilidad Conectada y manager en multinacional del automóvil.

¿Cómo estás trabajando en el ámbito de la movilidad inteligente?

El Hub de Movilidad Conectada tiene como misión acelerar toda la transformación del sector hacia una movilidad más centrada a las personas; una movilidad más sostenible, más segura, más barata, que requiera de menos tiempo, etc.

Para ello nos centramos en 4 vías de actuación. Por un lado buscamos generar ecosistema poniendo en contacto a los diferentes actores -corporates, startups, administración y ciudadanía- y trabajamos para que se entiendan, para que pasen cosas…

Por otro lado potenciamos fuertemente las sinergias entre startups, innovación y administración a modo de innovación abierta para multiplicar la capacidad de generar soluciones. Al mismo tiempo, actuamos como un Venture Builder llevando a la práctica nuestras propias ideas junto con equipos emprendedores en programas anuales. 

La cuarta y última vía de actuación consiste en la realización de un evento muy específico y dirigido a los inversores del sector y a las mejores startups para ser invertidas. Es el primero en Europa de este estilo y en 2018 lo hacemos en Sevilla, aprovechando que es la ciudad a visitar en el mundo según Lonley Planet!

En cuanto al ámbito en el que nos movemos, este es el de las tecnologías de la movilidad (coche autónomo (VI/AI), conectado, eléctrico, big data…), pero también en el de los nuevos servicios de movilidad (carsharing, scooter sharing, transporte multimodal, etc)

¿Cómo piensas que estará configurado este tema del transporte en coche dentro de por ejemplo 10 años?

A medio plazo, en torno a unos 5 años, creo que ya veremos coches parcialmente autónomos bajo ciertas condiciones y conviviendo aún con la conducción convencional. Además creo que seremos testigos de la aparición de servicios de movilidad totalmente autónomos en zonas específicas de las ciudades, así como un acentuado uso de los nuevos servicios de movilidad como el car-sharing y, sobretodo de ride-hailing (ie: Uber)

El coche eléctrico y los híbridos en 5 años tendrán un mix de venta interesantes en torno al 30% de las ventas que puede ser del 50% dependiendo de las exigencias regulatorias. Eso es la media pero variará mucho según zonas geográficas. Actualmente en Noruega por ejemplo ese mix es ya del 40% de eléctricos/híbridos.

A largo plazo, en unos 10 años, sí que veremos (especialmente en las ciudades) servicios de robotaxi, coches sin conductor ni volante que te recogerán en tu casa y te llevarán al trabajo con una tarifa plana según tus necesidades; algo similar a las tarifas que tenemos ahora con los móviles.

Los fines de semana podrás alquilar un coche para hacer una escapada fuera de la ciudad. Será un futuro muy enfocado a MAAS, mobility as a service.

Como consecuencia de todo esto veremos un decrecimiento de los vehículos en propiedad en favor de estos servicios y del renting, lo cual no significa que se van a fabricar menos coches, ya que los que se usen se usarán mucho más y, en consecuencia, habrá que reemplazarlos antes. Y por otro lado la automatización  de la movilidad hará que sectores de la población que hoy en día no pueden utilizar el coche y que en muchos casos eso les impide moverse como les gustaría, puedan acceder a ella de una forma sencilla y segura, estamos hablando de gente joven por debajo de la edad de conducir, o de gente mayor que no les dejan renovarse el carnet, esta inyección de libertad en parte de la sociedad me parece super interesante.

¿Qué te sugiere la imagen de un coche con cuatro ruedas y un volante? ¿Crees que los coches del futuro van a ser muy diferentes en cuanto a estructura a como son ahora?

Lo primero que me viene a la mente en mi caso y para la mayoría de mis desplazamientos, es la pérdida de tiempo por tener que estar pendiente de la conducción en vez de poder estar haciendo otras cosas. En el mundo gastamos 4.000 millones de hora al año conduciendo. ¡Millones de horas que podríamos aprovechar en otras cosas!

Lo segundo que me viene a la cabeza es la inseguridad. En el mundo fallecen al día 3.500 personas por accidentes de tráfico, donde un gran porcentaje de los accidentes tienen como causa factores humanos. Para mí, que sea una persona quien conduzca frente a un coche equipado con inteligencia artificial es un riesgo.

Lo tercero y también muy importante es la sensación de libertad. Pese a todo lo anterior, y tal como está concebido el mundo, es para la gente que conocemos los coches con volante, una sensación muy potente a la que la gente no quiere renunciar, y que sólo con el tiempo irá perdiendo fuerza a medida que se introduzca la conducción autónoma y con el paso de las generaciones.

Los coches del futuro seguirán siendo un cubículo con cuatro ruedas, esto previsiblemente no va a cambiar. La llegada de los vehículos electrificados permitirá interiores más voluminosos debido a menor tamaño de los motores eléctricos frente a los de combustión. Cuando desaparezca la necesidad de conducir podremos dedicar nuestro tiempo en los viajes a trabajar, dormir un poco si el trayecto es largo, hacer una videollamada, ver una película, comer, sesiones de wellness, etc.  Esto implicará que veremos coches modulares y adaptables a la situación o trayecto que correspondan. Esta flexibilidad para adaptarse a las necesidades de cada usuario y la personalización serán claves, pero para esto tendremos que esperar algunos años todavía.

¿A qué crees que se debe que en los próximos años se vayan a producir a la vez tres cambios tan importantes como el sistema de propulsión de los coches, el sistema de conducción y el sistema de propiedad? ¿No te resulta curioso que los tres estén sucediendo a la vez?

No es trivial que todo ocurra de manera casi orquestada, el cambio climático nos obliga a cambiar la manera en que nos movemos, buscando la eficiencia energética, eliminando el factor humano de la conducción y reduciendo el número de vehículos.

Por otro lado, el desarrollo de la tecnología actual que avanza a tanta velocidad ha permitido trabajar los tres aspectos aunque a velocidades diferentes. Recordemos que los primeros coches eléctricos datan de principios del siglo pasado, es decir hace más de 100 años, pero la tecnología no ha dotado a estos motores de autonomía para tenerlos en cuentas hasta estos últimos 10 años. Los primeros experimentos de coches sin volante los tenemos en EEUU con GM en los años cincuenta, eran vehículos filo guiados, seguían a un cable que estaba enterrado en la carretera aunque eran demasiado complejos. La gente siempre ha querido tener este tipo de movilidad, ahora la tecnología lo permite.

El concepto de carsharing nació a mitad del siglo pasado, pero una vez más ha sido la tecnología de los últimos años la que ha lanzado en uso de estos servicios. La llegada de los smartphones ha permitido el uso masivo de estos servicios y sus derivados; ridesharing, ridehailing, etc.

Y por último el cambio de propiedad ha sido mayormente motivado, en parte por el auge de estos servicios, y por otro lado por las circunstancias actuales en cuanto a congestión de las carreteras y los elevados precios de tener un vehículo en propiedad. Probablemente en las sociedades más desarrolladas el valor de posesión cada vez pierde más fuerza y la gente le da más importancia a las experiencias que a lo que posees. Hablamos de sociedades movidas por valores de eficiencia, del money4value, buscan que cada cosa les aporte un valor de verdad, y sabiendo que si compran un coche el 96% del tiempo va a estar parado depreciandose, … cada vez tiene menos sentido

¿Qué opinas de los nuevos modelos de negocio que pueden surgir para los fabricantes de coches, por ejemplo la suscripción a servicios relacionados con la movilidad, el ocio o el turismo?

Los fabricantes de automóviles se han percatado de este radical cambio en la movilidad que estamos experimentando. Una prueba de ello es que prácticamente todos los fabricantes de automóviles están formando alianzas o están lanzando nuevos servicios que hace años no eran propios de fabricantes de automóviles.

Los fabricantes de automóviles se han dado cuenta de que, siendo ellos los fabricantes de la materia prima de la movilidad; el automóvil, no pueden quedarse a la sombra de empresas como Uber, Lyft, Google, Apple, etc.

Se han visto obligados a actuar formando alianzas con empresas tecnológicas o abriendo nuevos departamentos de IT y comprando startups del sector para implementar estos nuevos servicios por su cuenta. El sector de la inversión en innovación y las startups de movilidad están en un momento óptimo y este escenario seguirá creciendo en los próximo años. 

Por otro lado, para los constructores representa una oportunidad magnífica de conocer y relacionarse con los clientes para fidelizarles, y no quieren perder el control de eso.
De esta forma es un triple impacto: protegerse de actuales y nuevos players que amenazan su status quo, entrar en un nuevo mercado debido a los nuevos servicios, conectividad, etc que está valorado en 7 billones de dólares en 2050, y por último estrechar la relación con el cliente durante todo el ciclo de vida. Como para quedarse atrás ….

¿Puedes darnos ejemplos de empresas que estén haciendo cosas que te parezcan relevantes en el proceso de transformación de la industria del automóvil?

Es difícil destacar alguna por encima de otra, todo esto es un gran ecosistema con muchos actores y que cada uno aportan su granito de arena. Podría poner algunos ejemplos de grandes contribuyentes a esta transformación.

Tesla, por ejemplo, que siendo una empresa muy joven siempre ha ido “tirando un poco del carro” en cuanto a electrificación del vehículo se refiere, también con la conducción autónoma con su sistema autopilot. Renault ha conseguido democratizar el acceso a los coches eléctricos haciéndolos asequibles para todo el mundo.

También podríamos destacar a Uber, que es la empresa de servicios de movilidad más grande del mundo. Fue fundada hace 8 años y que en solo 6 años de vida tuvo unos ingresos netos de $ 6.5 mil millones. Estas cifras han convertido a Uber en la cabeza más visible en cuanto a servicios de movilidad se refiere, además de estar invirtiendo muchos recursos en el desarrollo de vehículos autónomos.

Tampoco me gustaría olvidar a Alphabet (Google) que está apostando muy fuerte por el desarrollo tecnológico de  vehículos autónomos y tiene una posición muy privilegiada debido al fuerte potencial económico y técnico que puede aportar al sector.

¿Qué problemas encuentras a las tecnologías de conducción autónoma en estos momentos?

Por una parte creo que no disponemos de una infraestructura adecuada para el despliegue tecnológico de la conducción autónoma. Pienso que es estrictamente necesario que la telecomunicación 5G esté completamente implementada. Las comunicaciones 5G serán clave para el volcado de datos a la nube y la comunicación entre vehículos o infraestructura.

También creo que es importante estandarizar toda esta tecnología. Cada fabricante desarrolla su propia tecnología, sus propios ecosistemas alrededor de coches autónomos, sus propios protocolos, etc. No me resultaría raro que en futuro veamos “incompatibilidades” entre ellos. Al final terminará imponiéndose una tecnología en particular, ¿VHS o Beta?.

También es habitual leer por algunos medios que un gran problema para el despliegue del coche autónomo es el alto coste de los sensores, como el del sensor LIDAR, pero esto es algo que me preocupa menos, como en todas las nuevas tecnologías sus primeras fases de vida y desarrollo  son  caras de producir, pero tienen una tendencia a la baja a medida que maduran su desarrollo con nuevos procesos de fabricación, desarrollo en masa, etc.

No sabemos tampoco cómo van a ser las curvas de adopción por parte de la gente. Y tampoco está clara la legislación. ¿Cómo programamos los algoritmos para tomar la buena decisión? ¿Qué es una buena decisión? ¿Es igual para todas las legislaciones? Hay muchas cosas que aclarar aquí.

Aunque quizás es el ansia del sector por ser los primeros. La tecnología podrá estar, pero el coche necesita aprender, necesita ser verdaderamente inteligente, y eso conlleva muchas horas de conducción en todo tipo de situaciones, y eso requiere de paciencia, tiempo, hay que asegurarse de que es un sistema fiable al 100%.

¿Cuándo piensas que comenzarán a venderse los primeros coches completamente autónomos?

Es la “gran pregunta”, algunos sectores prevén que los primeros coches totalmente autónomos estarán por nuestras calles en la primera mitad de la próxima década, como Audi que tiene previsto lanzar su primer vehículo autónomo a principios de 2020.

La tecnología para llevarla a cabo existe y está completamente operativa, pero si estamos pensando en vehículos que nos llevan desde un punto A hasta un punto B sin necesidad de tomar el control en todo el trayecto creo que tendremos que esperar bastante más tiempo. Es decir, creo que en los próximos años los vehículos autónomos sólo serán completamente autónomos en ciertas condiciones, como en autovías o en tramos muy concretos, y que aún tendremos la necesidad de tomar el volante en muchas ocasiones.

¿Puedes hablarnos de algún modelo de coche compartido que te resulte especialmente interesante o exitoso? ¿Piensas que estos modelos se van imponer en todo el mundo o van a estar restringidos a un tipo concreto de ciudad o de personas?

Personalmente el modelo que más me gusta es el ride-hailing (Uber, Lyft), han crecido a más de 250 millones de usuarios en todo el mundo en sus primeros cinco años de existencia y se está imponiendo claramente a los servicios de car-sharing.

Además no creo que cambie esta tendencia hasta la implementación por completo del coche autónomo, cuando pasen a llamarse robotaxi, donde tampoco creo que haya un cambio radical en el modelo de movilidad, simplemente será un Uber pero sin conductor.  Entonces los usuarios estarán suscritos a proveedores de coches autónomos con servicios de pago por uso o por tarifa plana. Similar a las tarifas móviles, puede pagar por minutos o tarifa ilimitada, simplemente te suscribes a la que más te convenga. No necesitarán aparcamientos, no necesitarán vivir justo al lado del trabajo porque la distancia no será un problema, incluso la distribución de las ciudades se podrá reconfigurar, será el gran cambio.

¿Por qué piensas que las empresas tecnológicas están poniendo tanto interés en el mundo del automóvil? ¿No te parece curioso que la primera propuesta de coche autónomo haya surgido de una empresa de Internet en lugar de un fabricante de coches?

La llegada del coche autónomo y conectado ha abierto un nuevo y jugoso mercado a nuevos players, el coche autónomo involucra a sectores tecnológicos de todo tipo; Inteligencia artificial, telecomunicaciones, programadores, big data.

Según Intel, estamos hablando de que se creará una gran oportunidad económica que escalará de $ 800 mil millones en 2035 a $ 7 billones en 2050. Con estas cifras es normal que nadie quiera perder este tren.

En cuanto a la propuesta del coche autónomo por una empresa de internet, los fabricantes de automóviles siempre ha estado en una burbuja, en una zona de confort. Siempre han sido los principales beneficiarios de esta situación estancada en el coche convencional, tenían todo el pastel para ellos y no han tenido el más mínimo interés de revolucionar este sector. Ha tenido que llegar una empresa cuya visión es utilizar la tecnología para cambiar disruptivamente el panorama de la movilidad dirigida a cubrir todas las necesidades de las personas.  

¿Qué piensas que deberían hacer los fabricantes de coches para no quedarse fuera de esta gran revolución que está por venir con la movilidad inteligente?

Creo que ahora más que nunca tienen que abrir sus poros para intentar no perder el tren de la innovación. Todo va muy rápido, los fabricantes son monstruos que se mueven y cambian lentamente. Necesitan adoptar otras formas de trabajar, otras formas de organizarse para poder probar/errar/pivotar de una forma eficaz y a la vez abrirse hacia afuera para contagiarse de los dinamizadores de la innovación como las startup. Se tienen que ver no solo como fabricantes de coches sino como proveedores de servicios de movilidad que es algo muy diferente. En este sentido introducir nuevo talento en sus organizaciones y permitir que este talento ayude a la transformación será clave.

¿Cómo ves la tecnología y la innovación en España en este sector? ¿Crees que están surgiendo propuestas interesantes? Podrías darnos algún ejemplo

Creo que en España tenemos una innovación en el sector de la movilidad nada despreciable. Barcelona se posiciona como una ciudad que esta apostando por la movilidad en la smart city trabajando en conjunto ayuntamiento, Seat, universidades, grandes foros de tecnología y startups. Málaga está apostando fuerte en este sentido. Madrid se está eligiendo a nivel europeo como ciudad de la movilidad compartida. En cuanto a startup, fuera de las grandes propuestas como Cabify, Emov, Zity, Muving, … tenemos a proyectos super interesantes que han ido evolucionando muy positivamente en muchos ámbitos, algunos ejemplos: Xesol Innovations, en el campo de la visión artificial para ADAS y el futuro vehículo autónomo. Local Terminal y Shotl para transporte colectivo bajo demanda. Missino Box y Happy Box como soluciones de Last Mile. Ciclogreen como soluciones para el tránsito hacia una movilidad sostenible. y un largo etc. Podéis encontrar información al respecto en Hub Movilidad Conectada.

Muchas gracias a Sergio Diez por compartir su visión al respecto del futuro de la industrial del automóvil.

Como hemos podido comprobar a lo largo de este artículo el mundo de la automoción se encuentra en plena revolución, lo cual sin duda supone un tremendo reto para las empresas establecidas y por otro lado una gran oportunidad para nuevas empresas tecnológicas. De todo este proceso veremos como algunas marcas de coches salen fortalecidas, pero por otro lado otras no serán capaces de afrontar cambios tan radicales en sus modelos de negocio. Del mismo modo para las startups y para las empresas tecnológicas se abren nuevos horizontes, se amplían los ámbitos de actividad en los que habían estado trabajando hasta ahora, lo cual servirá como experiencia para posteriormente poder participar también en otros grandes cambios que vendrán también en otros sectores en los que la transformación digital aún no actúa con tanta fuerza.

 

Un comentario sobre “El coche del futuro

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