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Pon un robot en tu vida

22 julio, 2016

El hombre ha soñado durante siglos con la posibilidad de disponer de robots que le ayudasen a hacer su vida más sencilla, gracias a realizar todo tipo de tareas que habitualmente tienen que hacer las personas. Son muchas las iniciativas desarrolladas por inventores e ingenieros para crear dispositivos robóticos con todo tipo de utilidades, como el autómata ideado y fabricado en Toledo en el siglo XVI por Giovanni Torriani, más conocido como Juanelo Turriano, inventor, arquitecto y Relojero Real de Carlos I, que consistía en un aparato antropomórfico de madera, construido con el fin de recolectar limosnas, y con capacidad para mover piernas y brazos.

Ahora los robots están en plena actualidad y por desgracia no por razones positivas, sino por su utilización en el mundo militar y policial. Pero sin embargo las posibilidades de utilizar los robots con fines sociales son enormes. Es el caso del trabajo que realiza la investigadora Robin Murphy que se dedica a diseñar y construir robots que tienen la capacidad de volar, abrirse paso, nadar y arrastrarse por la escena de un desastre natural, ayudando a los bomberos, y a los trabajadores de rescate, a salvar más vidas de forma segura, y también a las comunidades a volver a la normalidad hasta tres años más rápido de lo habitual. Su trabajo en este ámbito tiene un importante impacto en una sociedad en la que más de un millón de personas mueren cada año en todo tipo desastres como pueden ser los terremotos o inundaciones. Estas comunidades pueden tardar de 20 a 30 años en recuperarse tras el desastre producido. Actualmente Robin Murphy utiliza para los rescates dos tipos de vehículos aéreos no tripulados: una aeronave de alas giratorias o colibrí; una de ala fija, llamado halcón, que por ejemplo fue utilizada en el huracán Katrina, como soporte para que los ingenieros estructurales puedan observar el daño desde ángulos imposibles de ver desde el suelo o a través una imagen de satélite.

Sarah Bergbreiter es otra investigadora que trabaja en la invención de nuevos robots que tienen como principal característica su reducido tamaño y a los que llaman microrobots. Para ello se ha inspirado en los movimientos y los cuerpos de insectos como las hormigas, para construir versiones mecánicas de bichos increíblemente robustos y súper pequeños, para luego agregarles movimiento. La gran aportación realizada a nivel de investigación consiste en combinar materiales rígidos y blandos en mecanismos muy pequeños. Para ello utilizan el silicio y el caucho de silicona, y almacenan la energía en muelles que sirven para saltar, por lo cual no necesitan motores.

Vijay Kumar desde su laboratorio de la Universidad de Pensilvania se dedica a la creación de robots cuadricópteros. Son robots pequeños y ágiles que forman enjambres, se perciben unos a otros y forman equipos que pueden ser utilizados para la construcción, para la inspección de desastres y otras muchas utilidades. La gran ventaja de estos robots viene determinada por su pequeña escala lo que hace que el robot sea naturalmente más ágil. Una de las aplicaciones de estos robots es la agricultura de precisión, en la que los enjambres de robots mapean, reconstruyen y analizan cada planta y fruta en un huerto, proporcionando información vital para los agricultores, lo cual puede ayudar a mejorar el rendimiento de las cosechas y hacer más inteligente la gestión del agua.

Shingo Shimoda es un investigador japonés del instituto Riken que lidera el proyecto europeo bioMot en el que se están desarrollando exoesqueletos flexibles desde el punto de vista mecánico y que, a través de señales bioeléctricas, permiten rehabilitar la marcha humana tras una lesión. Este proyecto está coordinado en España Juan Camilo Moreno, jefe de Laboratorio de Locomoción Humana del Instituto Cajal del CSIC y en él colabora la startup Technaid que se dedica a transferir el conocimiento adquirido en los proyectos de I+D+i nacionales y europeos en los que participa, a productos de carácter comercial que se enmarquen en el campo de las ayudas técnicas para la discapacidad y la salud.

El pez raya mitad biológico mitad robótico creado por el científico Sung-Jin Park del laboratorio de Kevin Kit Parker de la Universidad de Harvard, es una muestra de la multitud de posibilidades que veremos en el futuro en lo que a robótica se refiere, sobre todo cuando se una con la biología en el desarrollo de sistemas híbridos. Esta raya robótica ha sido creada con células del músculo cardíaco de rata, un esqueleto de oro, aletas de plástico y proteínas de alga fotosensibles, lo cual permite el movimiento del pez biónico al activarse con luz azul. Las rayas robóticas son fabricadas en cuatro capas sobre un molde de titanio. Una flexible capa de polímeros es cortada con láser en forma de raya, seguida por un fino esqueleto de oro. A esto se le añade una segunda capa flexible antes de implantar las células de músculo cardíaco que permiten su movimiento. Cuando las células de músculo cardíaco se activan, la señal de contracción se propaga por las células sucesivamente. Park alineó las células obtenidas de corazones de rata en un patrón ondulante que recorre las aletas de la raya. Esto las obliga a producir ondulaciones a modo de ola al desplazarse mientras la contracción se va propagando desde delante hacia atrás.

Investigadores del Laboratorio de Sistemas Inteligentes de la Ecole Polytechnique Fédérale en Lausanne han desarrollado un actuador robótico ingerible hecho de gelatina que podría servir para crear robots que puedan ser ingeridos para desplazarse a lo largo del aparato digestivo con el objetivo de realizar algunas actividades como el suministro de medicamentos. Para su desarrollo se utilizan los actuadores junto con componentes electrónicos ingeribles que ya están en el mercado, como son ser sensores y cámaras. Estos actuadores serían los responsables de los movimientos de los robots que, en lugar de ser accionados por motores como en los robots convencionales, permitirían disponer de movimientos mediante el llenado de aire o al reaccionar con productos químicos.

Acabamos de ver varios ejemplos de investigaciones que se están realizando en el ámbito de la robótica y que en unos años comenzarán a llegar al mercado, ofreciendo todo tipo de aplicaciones, ya sea dirigidas a los particulares como a las empresas. Hasta que este tipo de robots se encuentren en momento de comercialización, son otras muchas las tecnologías que ya están en el mercado y que ofrecen todo tipo de utilidades que vamos a conocer a continuación.

Utilización de robots en la industria

El sector industrial ha sido pionero en la utilización de robots para sustituir o complementar la mano de obra humana. En muchas industrias es habitual disponer de robots para realizar tareas que requieren de una potencia o precisión especial. Una situación que se enmarca dentro del proceso de digitalización de la industria, a través de la automatización y que está evolucionando hacia la denominada industria 4.0, en la que ya entra en juego la Inteligencia Artificial como una forma de amplificar la utilidad de los robots que se utilizan en las fábricas. Veamos algunos casos en los que la robótica está tomando un papel relevante en el mundo industrial.

Robotrack es un proyecto impulsado por un consorcio en el que participan instituciones como la Universidad Politécnica de Valencia y el centro tecnológico Eurecat con el objetivo de impulsar la implantación de la robotización de los sistemas de puesta en obra ferroviaria, mediante un nuevo concepto de vía de tren en placa aligerada, que resulta más sostenible desde el punto de vista económico y medioambiental. El robot desarrollado por Robotrack se instala en una plataforma móvil, de forma que se va desplazando para la colocación de las placas, en un proceso que introduce un sistema de construcción ferroviaria mucho más económico, vinculado a la utilización de materiales más ligeros y para el cual se requiere menos mantenimiento. La utilización del sistema de vía en placa está altamente recomendada en la construcción de líneas de metro y tranvía, líneas de altas prestaciones para tráfico pesado de mercancías y líneas de Alta Velocidad para trenes que circulan por encima de 350 km/h. A su vez, el sistema de vía en placa es extensamente utilizado en túneles de gran longitud, estaciones terminales y en las de parada obligada, así como en tramos con muchas obras de fábrica, puentes y viaductos.

Tesla no sólo se está posicionando como el referente de la fabricación de coches eléctricos sino que además también está consiguiendo marcar tendencia en lo que se refiere a utilización de robots en la industria. Para ello ha equipado su fábrica con cientos de robots que realizan la labor de ensamblaje de sus coches.

Los robots de vanguardia ahora nos ayudan a levantar, girar, soldar y ensamblar la celda de aluminio del ocupante y carrocería hasta tolerancias extremadamente altas.

tesla

Además la empresa trabaja en crear un cargador robótico para los coches eléctricos capaz de conectar de forma automática al enchufe de los vehículos. En palabras de Elon Musk este nuevo cargador saldrá automáticamente de la pared y se conectará al coche como una serpiente metálica.

Rethink Robotics es una de las empresas pioneras en la robótica industrial colaborativa y cuenta con un robot llamado Sawyer, que consiste en un brazo robótico equipado con el software Intera que gracias a un «motor del comportamiento» le permite diseñar rutinas para ejecutar tareas complejas, encaminadas a que la empresa logre que los robots de fábrica sean capaces, seguros y resulte fácil trabajar con ellos. El software Intera, que utiliza el robot cuenta con una interfaz gráfica que permite a los operarios que lo manejan conocer por qué Sawyer se comporta como se comporta, paso por paso. También les permite implementar todos los cambios que sean necesarios, como programar nuevas acciones y utilizar una prestación que permite enseñar al robot con ejemplos para guiar su brazo y herramientas en la secuencia correcta.

Laser Snake es el primer brazo robótico que ha sido creado para cortar equipos con un láser en remoto dentro de una instalación de energía nuclear. Se trata de un desarrollo de la empresa inglesa OC Robotics, que utiliza una serie de cables metálicos que recorren el largo de su brazo para formar sus articulaciones. El cuidadoso ajuste de cada cable permite que el brazo se retuerza para pasar por espacios estrechos y lidie con geometrías complicadas. En el extremo del brazo robótico se pueden instalar varias herramientas, como por ejemplo un láser de cinco kilovatios capaz de cortar gruesas placas de acero tanto dentro como fuera del agua. Este sistema se ha utilizado en el trabajo de desmantelamiento de la central nuclear Sellafield, en Inglaterra. En concreto ha sido utilizado para cortar un recipiente de disolución, que anteriormente era una pieza clave de la estructura del reactor nuclear.

Utilización de robots en el comercio

El mercado laboral en Estados Unidos anda revuelto debido a las protestas de los trabajadores de los restaurantes de comida rápida con el objetivo de lograr equiparar su salario al mínimo de 15 dólares por hora que ya se aplica en algunas ciudades del país. Los expertos del sector auguran un problema muy importante para el futuro de estos trabajadores cuando la robótica esté en condiciones de sustituirlos y lo pueda hacer de una forma mucho más económica.

Es más barato comprar un brazo robótico de 35.000 dólares que contratar a un empleado que cobra 15 dólares por meter patatas fritas en bolsas de manera ineficiente. Edward H. Rensi, ex-CEO de McDonalds

Mastercard y Pizza Hut han llegado a un reciente acuerdo para instalar robots camareros en algunos restaurantes de Asia. Se trata de un tipo de robot basado en el Pepper de Softbank Robotics, con capacidad para tomar comandas, hacer recomendaciones y hasta aceptar pagos con tarjeta.

Henn-na es un hotel situado en las cercanías de Nagasaki en Japón que presume de ser el único hotel en el mundo atendido únicamente por robots con el objetivo de crear el establecimiento más eficiente y productivo del mundo. En el hotel los robots se ocupan de transportar las maletas, controlar el acceso a las habitaciones en las que además se encargan de regular las luces y ofrecer información a los huéspedes.

En el lujoso Centro Comercial Stanford en Palo Alto cuenta con un guardia de seguridad robótico llamado K5. Un androide de unos 135 kilos de peso, repleto de sensores, desarrollado por la startup Knightscope que sirve para patrullar por el centro comercial y detectar comportamientos sospechosos entre los usuarios del mismo. K5 forma parte de una tendencia para la utilización de robots entornos industriales como las fábricas, además de espacios comerciales, tiendas, hoteles y las aceras públicas, en su misión por proporcionar servicios junto a empleados humanos por una fracción del precio de emplear a personas para que hagan tareas generalmente aburridas. Estos robots incluyen capacidades de navegación y prestaciones de seguridad que les permiten ejecutar tareas sencillas de forma autónoma sin presentar riesgos para los humanos. Aunque esto aún no está completamente logrado como demuestra el incidente reciente que se ha producido en dicho centro comercial cuando el robot ha chocado con un niño.

Los robots Relay desarrollados por la empresa Savioke son utilizados actualmente en ocho hoteles en Estados Unidos, donde realizan entre 25 y 30 servicios diarios en las habitaciones de los huéspedes, portando los objetos solicitados, como puede ser comida o artículos de limpieza. Algunas de las funciones que pueden realizar estos robots son activar el botón del ascensor vía remota y llamar al teléfono de la habitación cuando llega a su destino. La tapa posterior del robot se abre inmediatamente cuando el cliente abre la puerta para que retire los objetos. Relay pregunta al cliente si está contento con su servicio mediante un mensaje en la pantalla posterior y abre y cierra los ojos y realiza un pequeño baile con sonidos electrónicos cuando el huésped presiona el botón de cinco estrellas para expresar su satisfacción. Los robots, que debutaron en la hostelería recientemente han realizado ya 5.000 entregas y recorrido más de 1.000 kilómetros.

La empresa Starship Technologies ha desarrollado un robot repartidor de comida a domicilio que podrá ser utilizado pronto por empresas de este sector como son Just Eat y Pronto, con las que se ha llegado a un acuerdo a nivel de distribución. Estos robots están pensados para desplazarse a una velocidad de 6,4 kilómetros por hora, únicamente a varios kilómetros a la redonda y a través de zonas que hayan sido mapeadas previamente. Uno de los problemas más importantes a los que se ha enfrentado la empresa ha sido diseñar los robots para que respondan ante transeúntes curiosos o confusos. Por ese motivo, la empresa decidió inicialmente que hubiera humanos siguiendo a los robots para intervenir si fuese necesario. Hasta el momento la empresa asegura que sus robots se han encontrado con más de 400.000 personas sin ningún tipo de incidentes, por lo que pronto podrán ser utilizados con normalidad para la realización de la misión para la que han sido diseñados.

Los robots también interactúan con los clientes en varias tiendas de San Francisco como pueden ser las de la marca Target en la que un robot llamado Tally es utilizado en pruebas piloto para comprobar el inventario de la tienda, una tarea que puede resultar muy tediosa para los humanos. Tally detecta si los productos se han agotado o movido para que el personal humano pueda reemplazar o recolocarlos. Según el creador, la startup Simbe Robotics, Tally puede completar una auditoría de una tienda de tamaño medio en alrededor de media hora con una precisión del 96%. La misma tarea le llevaría a un humano 25 horas, y la empresa sostiene que las personas sólo tienen una precisión de alrededor del 65%.

Budgee es un robot desarrollado por la empresa Five Elements Robotics para ser capaz de seguir a una persona y ayudarla a realizar tareas como cargar una maleta o bolsas de la compra. El robot está equipado con sensores que le ayudan detectar obstáculos. Aunque no dispone de un sistema propio de visión, puede seguir a una persona gracias a un pequeño transmisor. El robot puede cargar el doble su peso y es capaz de moverse a una velocidad de 2.4 millas por hora. Las personas pueden hablar con Budgee a través de una app que permite establecer los parámetros básicos como la distancia de seguimiento y el color de los ojos del robot. Según Wendy Roberts, CEO de Five Elements Robotics, varias empresas en China y Europa han mostrado interés en Budgee, mientras que en Estados Unidos la cadena de supermercados Walmart está interesado en utilizar el robot en sus tiendas. Five Elements Robotics también está desarrollando una versión de Budgee que podría servir para aceptar los pagos de los consumidores en las tiendas físicas. El robot cargaría las compras de los consumidores hasta el parking y luego volvería a la tienda al finalizar sus tareas.

La clave para que todos estos robots lleguen a convertirse en un elemento habitual en los comercios consiste en evitar los posibles problemas que se puedan producir con las personas con las que interactúan y en esto es en lo que están trabajando en el Stanford Computational Vision and Geometry Lab, a través  del proyecto Jackrabbot. El objetivo es que un robot pueda llegar a entender las reglas y principios por los cuales se rigen los peatones cuando se desplazan por las aceras de las ciudades, en las plazas o en los centros comerciales. De esta forma Jackrabbot tiene la tarea de pasearse por el campus de la universidad de Stanford para conocer el entorno, conocer cómo se desplazan los estudiantes y profesores, y escribir esas reglas que hoy no están escritas sobre estos comportamientos. Al aprender las convenciones sociales, los robots podrán ser parte de un ecosistema en el que conviven humanos y robots.

Utilización de robots en el hogar

Hombot Square Turbo es un robot aspirador fabricado por la empresa LG que cuenta con funciones avanzadas más allá de la limpieza de la casa, como es la de videovigilancia del hogar, obtenidas gracias a la convergencia entre el mundo de la electrónica de consumo y el IoT. El robot forma parte de la iniciativa Smart ThinQ, la plataforma de LG para el hogar conectado a través de la cual se pueden gestionar los dispositivos conectados del hogar desde cualquier lugar usando una app en el smartphone.

La cocina va a ser otro de los espacios en los que los robots van a tomar protagonismo en los próximos años, más allá de la famosa Thermomix, nos encontramos con un importante crecimiento en el desarrollo de robots enfocados el mundo de la gastronomía, como es el caso de Miso diseñado para cocinar hamburguesas en restaurantes o Sally, el robot que hace ensaladas, creado por la empresa Chowbotics, que ha recaudado 5 millones de dólares de financiación por parte de los fondos de capital riesgo Techstars Ventures, Foundry Group, Galvanizador Ventures y Geekdom Fund.

Las labores relacionadas con la limpieza y gestión de la ropa son la especialidad de Foldimate, un robot ideado para planchar, doblar y perfumar la ropa en sólo unos segundos. El robot consta de una cinta transportadora y brazos robóticos que cogen la prenda de ropa y a través de vapor consiguen un planchado perfecto. Una vez planchada la ropa, la dobla correctamente y perfuma, para posteriormente expulsar las prendas listas para guardar en el cajón. La máquina permite introducir de 15 a 20 prendas de una vez, que irá planchando y plegando hasta tenerlos listos.

El jardín también puede contar con un aliado llamado Tertill que consiste en un robot desmalezador autónomo y solar desarrollado por la startup Franklin Robotics. Se trata de un proyecto impulsado por el experto en robótica Joe Jones, que tras trabajar en la empresa iRobot ha decidido lanzarse con su propia iniciativa en el negocio de la robótica para el hogar. El robot funciona de forma autónoma mediante energía solar, sensores para identificar obstáculos y una desmalezadora para cortar las malas hierbas. La empresa espera que las versiones más avanzadas del robot resulten atractivas para agricultores orgánicos que quieran desmalezar sus cultivos sin usar herbicidas.

Empresas internacionales líderes en robótica

iRobot con su famoso robot dedicado a la limpieza del hogar Roomba ha llegado introducirse en nuestras casas para hacer más sencilla labores que antes resultaban tan tediosas como barrer y pasar el aspirador. Y no sólo eso, tras el éxito cosechado con su robot aspirador, del que se han vendido más de 10 millones de unidades, la empresa se ha lanzado a desarrollar nuevos modelos llamados Scooba y Braava, pensados para fregar y lavar el suelo. La empresa cuenta con más de 200 patentes en las que se basan la tecnología de sus robots y ha logrado lo que para muchas otras empresas sería un sueño, convertir a sus clientes en fans, que se agrupan en comunidades de usuarios que buscan sacar el máximo partido a su Roomba. Además en estas comunidades algunos de esos usuarios se han lanzado a experimentar con estos robots para hacerlos más inteligentes de forma que se han desarrollado multitud de «hacks» con los que poder programar la Roomba a nuestro gusto, controlarla desde el móvil o incluso que llegue a funcionar una impresora 3D.

Boston Dynamics adquirida por Google en 2013 es una de las empresas que desarrolla robots más llamativos y con características más sorprendentes. Aunque Google está interesada en vender la empresa, porque no ve aplicaciones a corto plazo en los robots que se han desarrollado, la realidad es que resulta un ejemplo a seguir para muchas otras startups que ven en el futuro un importante negocio para la robótica. La empresa comenzó su andadura en el año 1992 como una spin-off del Massachusetts Institute of Technology y el científico Marc Raibert a la cabeza. Actualmente cuenta con 9 robots en distintos estados de desarrollo, entre los que destacan Atlas con su aspecto humanoide y la capacidad de levantarse si se le hace caer, lo cual resulta bastante impresionante. Al igual que BigDog con el que se han realizado pruebas para comprobar su capacidad de desplazamiento en terrenos complicados como puede ser un bosque nevado.

Pepper es la estrella de la robótica comercial en estos momentos, debido al gran éxito que está logrando a nivel de ventas. Cada mes la empresa que lo ha desarrollado pone 1.000 unidades a la venta y se agotan en minutos, lo cual demuestra el gran interés que tiene el mercado por empezar a adquirir robots diseñados y programados para realizar tareas concretas, que antes teníamos que realizar las personas. Este robot con forma humanoide ha sido desarrollado por la empresa francesa Aldebaran Robotics que fue adquirida por Softbank en 2013 por un valor de 100 millones de dólares, posteriormente en 2015 las empresas Alibaba y Foxconn han aportado 118 millones de dólares cada una para hacerse con el 40% de la compañía y darle un mayor impulso al proyecto. Pepper cuenta con una tecnología de motor emocional que le permite estudiar los gestos y el rostro de la persona que interactúa con él para tomar decisiones en la conversación que hagan sentir mejor a la persona. La empresa Aldebaran Robotics también había desarrollado anteriormente el robot NAO, de un tamaño mucho más reducido pero del que destaca su capacidad para moverse e interactuar con las personas, lo que ha hecho que despierte un importante interés en el ámbito educativo y de la investigación, por ejemplo de cara a ayudar a la recuperación de niños autistas. NAO es capaz de percibir el entorno a partir de múltiples sensores,  entre los cuáles se encuentran dos cámaras, cuatro micrófonos, nueve sensores táctiles, dos sensores de ultrasonidos, 8 sensores de presión, un acelerómetro y un giróscopo.  Además, incluye otros elementos de expresión que le dan un alto grado de interactividad, como sus 53 LEDs RGB, sintetizador de voz y sus dos altavoces. NAO incluye un software gráfico de programación llamado Choreographe, compatible con Windows Linux y Mac, que permite programarlo sin tener conocimientos de un lenguaje programación, y para usuarios avanzados incluye un conjunto completo para desarrollo de software, que permite usar distintos lenguajes como C++, Python, JAVA, .NET y MATLAB.

Sony sigue teniendo mucho que decir en el ámbito de la robótica personal. En primer lugar por el mérito de haber sido pionero en este sector con el perro robótico Aibo, creado en 1999 y comercializado hasta 2006. Ahora la empresa centra sus esfuerzos en crear un robot que sea capaz de crear un lazo emocional con las personas. Para ello es necesario desarrollar un nuevo motor de inteligencia artificial que se convierta en el alma de un futuro robot capaz de crecer para inspirar amor y afecto en sus propietarios.

BionicMotionRobot es un brazo robótico neumático desarrollado por la empresa Festo que se ha inspirado para su diseño en la forma en la que funciona la trompa del elefante y los tentáculos del pulpo. El movimiento del robot posee doce grados de libertad y tiene un peso de 3 kilogramos, siendo capaz de sostener aproximadamente su propio peso. Su estructura está formada por tres segmentos básicos flexibles movidos cada uno de ellos por cuatro fuelles neumáticos. Un Festo Motion Terminal asume el control y la regulación de las doce estructuras de fuelle flexibles. Un sensor de forma óptico a lo largo del eje longitudinal del sistema registra la posición, la forma y las interacciones de toda la cinemática. Mediante esta estructura modular, el brazo robótico es capaz de doblarse en tres diferentes direcciones y ejecutar con fluidez los movimientos naturales de sus modelos biológicos.

El omnipresente en el ámbito de la innovación tecnológica Elon Musk no podía quedarse fuera de la gran ola que supone el mundo de la robótica, de forma que además de utilizar los robots en sus fábricas de coches Tesla, está involucrado en proyecto de desarrollo de un robot multifuncional para el hogar desde el grupo OpenAI. Un proyecto que se dedica a impulsar la Inteligencia Artificial en código abierto y en el que también participan otros importantes personajes del mundo de la tecnología como son Ilya Sutskever, Greg Brockman y Sam Altman.  Para llegar a crear este robot deben centrarse primero en crear algoritmos de aprendizaje de uso general y dotar a la máquina de habilidades de conversación complejas, permitiendo recibir instrucciones verbales y preguntas sobre las actividades que realizan. Finalmente el objetivo es llegar a desarrollar un robot que pueda hacer las tareas de casa o jugar a diferentes juegos familiares, lo cual es un anticipo para que los robots puedan hacer más tareas en el futuro, como puede ser cocinar o arreglar cosas.

Startups Españolas dedicadas a la creación de robots

No son muchas aún las startups españolas que se dedican a diseñar y construir robots, pero seguramente esto cambiará pronto si tenemos en cuenta el gran crecimiento que está teniendo este sector a nivel mundial y lo habitual que resulta que las startups españolas se pongan a trabajar en aquellos sectores que más notoriedad van logrando en otros países. Veamos a continuación algunas de estas empresas que han empezado a trabajar en la creación de robots.

Aisoy es un proyecto impulsado por apasionados de la robótica y de la Inteligencia Artificial desde el Parque Científico y Empresarial  de la Universidad Miguel Hernández en Elche. Su afán es proporcionar a los niños una experiencia de aprendizaje creativo apasionante, a través de la cual estimular el pensamiento creativo en los niños, mejorar su capacidad para solucionar problemas y desafíos, dar vida a su imaginación y para inspirarlos en la creación de nuevas cosas y tecnologías. Aisoy1 V5 está concebido como un robot social programable, no como un juguete, sino como un dispositivo que estimula a las personas de cualquier edad a explorar la robótica y a aprender cómo programar robots sociales en lenguajes populares como Scratch, Blockly y Python. Entre otras cosas Aisoy es capaz de hablar, sentir si lo tocas o lo mueves y jugar.

Erle Robotics nació en 2014 en Bilbao, para la fabricación y venta drones, robots y otras soluciones en robótica para empresas. La empresa tienen convenios con la Universidad de Mondragón y la Universidad del País Vasco, y también parte de sus clientes son instituciones universitarias. El objetivo de la empresa es crear una plataforma abierta sobre la que construir drones y robots para evitar el problema habitual de tener que trabajar con software cerrado desarrollado por otras empresas. Para ello han creado una placa electrónica con la inteligencia, el software y el hardware, que permite que un robot vuele, camine, ruede o se mueva. La placa está basada en Linux, para que la gente pueda reprogramarla y desarrollar aplicaciones con los robots, al igual que lo hacen con los móviles. La empresa también ha empezado a entrar en el ámbito educativo porque la versatilidad de la plataforma que han desarrollado ayuda a enseñar a los alumnos. Además la empresa ha logrado el apoyo de DARPA, la Agencia de Proyectos de Investigación Avanzados del Departamento de Defensa de los Estados Unidos, para el desarrollo de H-ROS un sistema operativo para hardware de robots, como parte del programa de desarrollo de robots RFT (Robotics Fast Track), dedicado a los últimos avances sobre robótica. A finales de 2016 la multinacional suiza Acutronic, líder mundial en el desarrollo, diseño y fabricación de simuladores de precisión para la industria, compra Erle  Robotics con el objetivo de integrarla su nueva división de robótica.

Robotnik es una empresa española fundada en 2002 por Roberto Guzmán y Rafael López, dedicada al desarrollo y fabricación de plataformas robóticas móviles y la ingeniería e I+D en robótica de servicio móvil. Sus actividades principales son la fabricación de robots autónomos de transporte interior y aplicaciones de robótica de servicio; productos de robótica (robots móviles, brazos robot, manos robotizadas y humanoides); y proyectos de I+D en robótica y diseño de sistemas robotizados a medida. La facturación que la empresa ha logrado prestando estos servicios supera los 3 millones de euros, de los cuales el 70% provienen de negocio que se produce a nivel internacional.

Sadako Technologies es una startup fundada en 2012 con el objetivo de crear una aplicación de tecnologías de visión por computador para sector nuclear. Posteriormente la empresa se ha enfocado al sector residuos, más concretamente a la recuperación de material valorizable de los residuos urbanos. Su primer producto se llama Wall-B y es el primer robot separador de residuos urbanos por visión artificial, capaz de distinguir y recuperar plásticos, latas y briks entre la basura, para que después se puedan reciclar en plantas de tratamiento de residuos. Este robot no sólo está diseñado para reconocer y recoger este tipo de materiales de entre el flujo de residuos urbanos para su posterior venta y reciclaje sino que, además, lo hace de una manera eficiente desde el punto de vista de los costes, lo que genera importantes beneficios económicos y medioambientales y contribuye al desarrollo de la economía circular, en la que los residuos se convierten en nuevos recursos. El robot Wall-B cuenta un sistema propio de agarre por succión, está capacitado para ver e interaccionar en un entorno complejo como el de una planta de residuos, muy distinto de los habituales entornos industriales controlados donde suelen operar los robots. Lo hace actuando como el ojo y el cerebro humanos, con algoritmos entrenados para distinguir, por ejemplo, una botella de PET de otros materiales sin valor. Con Wall-B, Sadako Technologies se sitúa en la intersección de dos grandes tendencias globales, la revolución de la robótica inteligente y la necesidad global de gestionar los residuos eficientemente.

Otros robots que te van a impresionar

Ghost Minitaur es un robot de pequeño tamaño que cuenta con la capacidad de desplazarse por prácticamente todo tipo de terreno, saltando obstáculos, agachándose, subiendo escalones y desplazándose por el hielo. El robot ha resultado muy llamativo para empresas e instituciones lo que ha permitido la empresa que lo ha creado lograr importantes clientes como son Google, Army Research Labs del departamento de defensa de Estados unidos, la Universidad Carnegie Mellon, la Universidad de Washington y la Universidad de Pensilvania. El robot ha sido diseñado para ser utilizado en múltiples circunstancias, como por ejemplo transportar equipos médicos en operaciones de rescate, análisis de tuberías y acceder a zonas peligrosas para las personas.

RISE es un robot diseñado por iRobot, mundialmente conocidos por ser los creadores del robot aspirador Roomba, que en esta ocasión se han propuesto el objetivo de luchar contra una peligrosa plaga de peces que amenaza varias zonas costeras del Atlántico, creando un importante problema ecológico. Se trata de un robot submarino diseñado para la pesca selectiva del pez escorpión. El robot está suspendido por un cable desde un barco y es controlado una persona a través de joystick, es capaz de identificar peces escorpión, y generar una descarga eléctrica que los deja aturdidos, para posteriormente succionarlos a un tanque en el que se van acumulando.

eMotionButterflies son robots ultraligeros, con forma de mariposa, que cuentan con diez cámaras infrarrojas conectadas mediante un sistema de red inteligente, con movimientos guiados y monitorizados para que se comporten como un equipo, no como un conjunto de seres independientes. Para ello cuentan un sistema mecánico conectado con ligeras unidades de potencia que permiten el vuelo de forma sencilla, ya que han reducido al máximo el peso del robot. El mismo método de trabajo ha sido utilizado por la empresa Festo para para crear hormigas robóticas altamente organizadas, las BionicANTs, así como el FlexShapeGripper, inspirado en la lengua del camaleón.

FarmBot es una muestra de las grandes utilidades que ofrece la tecnología en el ámbito de la agricultura. Se trata de un robot, cuyo diseño parece inspirado en el de una impresora 3D pero ideado para realizar de forma remota y casi automática casi todas las labores que requiere un huerto casero. Para su funcionamiento se nutre de un sistema de energía mediante paneles solares, por lo que es sostenible y respetuoso con el medio ambiente. Al tratarse de una iniciativa open source es posible descargar de forma gratuita los planos y especificaciones de funcionamiento para su posterior construcción, utilizando para ello una impresora 3D. Para manejar el robot se utiliza una app en la que se diseña el proceso de cultivo desde la siembra, el riego, la fertilización y la eliminación de malas hierbas.

RD2D o Dispositivo de Disección Retinal Robótico, es un robot diseñado para ayudar a los cirujanos a realizar incisiones muy pequeñas y otros movimientos dentro del ojo humano. El robot está siendo utilizado en quirófano del Hospital John Radcliffe de la Universidad de Oxford y es manejado, mediante un joystick y una cámara, por oftalmólogo clínico y profesor de la Universidad de Oxford Robert MacLaren. R2D2 ha sido desarrollado por Preceyes BV, una empresa holandesa de robótica médica creada en la Universidad de Eindhoven.

Robots en el espacio

La exploración espacial está logrando un salto exponencial gracias a la utilización de robots, que están permitiendo que muchas de las labores que antes tenían que realizar los astronautas, ahora las puedan realizar máquinas, por lo que se asumen menores riesgos y se aumenta la productividad. A continuación vamos a conocer algunos de estos robots y el importante papel que están jugando para el desarrollo de proyectos encaminados a la colonización de la Luna y Marte.

Robonaut es uno de estos robots que se muestra como un astronauta mecánico y ha sido diseñado principalmente por los laboratorios de investigación de la NASA. Se trata de un robot que tiene como función principal la de ayudar a realizar tareas en el espacio que podrían ser peligrosas para el ser humano. El objetivo principal del proyecto Robonaut es disponer de una máquina controlada a distancia como los brazos robóticos de los transbordadores espaciales o el de la Estación Espacial Internacional (ISS). Sin embargo este robot destaca por su diseño humanoide y su gran agilidad. El diseño cuenta con cabeza, torso y dos brazos, pesa unos 150 kg, y puede usar las mismas herramientas y trabajar en los mismos entornos peligrosos que los astronautas. En las primeras series de robots del proyecto (R1A y R1B) colaboraron entre otras la agencia DARPA. La segunda serie de Robonaut (R2A y R2B) ha sido un trabajo conjunto entre la NASA y General Motors. No estaba previsto que esta última evolución, denominada formalmente como R2, se pusiese en órbita. Sin embargo, el satisfactorio desempeño del modelo ha provocado su traslado a la Estación Espacial Internacional, hecho que sucedió en la misión STS-133. la última misión de los transbordadores espaciales de la NASA, en febrero de 2011.

Curiosity es un astromóvil de exploración marciana creado por la NASA que aterrizó en Marte exitosamente en el cráter Gale el 6 de agosto de 2012 y desde entonces lleva enviando imágenes a la Tierra de la actividad que realiza. Curiosity es tres veces más pesado y dos veces más grande que los Mars Exploration Rover, SpiritOpportunity, que llevan realizando su misión en marte desde 2004. Además cuenta con instrumentos científicos más avanzados que los de las otras misiones anteriores dirigidas a Marte, algunos de ellos proporcionados por la comunidad internacional. El vehículo se lanzó mediante un cohete Atlas V 541. Una vez en el planeta, el rover tomó fotos para mostrar que aterrizó con éxito y en el transcurso de su misión toma muestras de suelo y polvo rocoso marciano para su análisis.  Desde 2014 la NASA ha dedicado los rovers Curiosity y Opportunity a la búsqueda de evidencias de vida antigua, incluyendo una biosfera basada en microorganismos autótrofos, quimiótrofos, y quimiolitoautotrófico, así como indicios de la existencia de agua. Actualmente, el objetivo principal de la NASA, es la búsqueda de evidencia de habitabilidad, tafonomía (relativo a los fósiles) y carbono orgánico en el planeta Marte. Todo ello con el claro objetivo de comenzar con la construcción de una base en Marte que sirva para albergar a astronautas que realicen la primera colonización del planeta. Y en esta misión los robots tendrán una función fundamental, no sólo a nivel de exploración como están haciendo ahora, sino también de cara a la construcción de las instalaciones necesarias para establecer esa base espacial que sustituya con el tiempo a la estación espacial internacional.

Pop-Up Flat Folding Explorer Robot o PUFFER es un pequeño robot diseñado por el Jet Propulsion Laboratory de la NASA pensado para poder manejarse en un buen número de situaciones, en las que los Rovers no pueden actuar debido a su gran tamaño. Este nuevo robot ha superado con éxito absoluto pruebas de funcionamiento en el desierto de Mojave y en un volcán activo en la región Antártica. Su función será servir de asistente de los rover que ya operan en Marte. Para el diseño de sus ruedas se han inspirado en el origami, algo que por ejemplo se aprecia en la forma en la que puede plegar parcialmente. Además estas ruedas están fabricadas con una impresora 3D. Gracias a ellas el robot pude pasar por zonas estrechas y también le permite subir por pendientes de hasta 45° de inclinación.

Los robots están tardando en llegar a nuestras vidas mucho más tiempo de lo que algunos visionarios y autores de ciencia ficción se atrevieron a vaticinar. Pero todo apunta a que esto está a punto de cambiar. El cambio que se viene produciendo durante hace un tiempo en el ámbito industrial y que también está empezando a suceder con el uso de robots en la educación, va a ir trascendiendo poco a poco a otros sectores como el comercio, de forma que en poco tiempo los robots serán parte de nuestras vidas, ocupando un espacio importante en nuestros hogares, como desde hace tiempo lo han hecho los electrodomésticos y los ordenadores.

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