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Descubre el sector Legaltech

Publicado el 01 octubre, 2020

Hoy os traemos un artículo especial, en primer lugar por ser de un tema del que aún no habíamos hablado por aquí y en seguro porque no lo hemos escrito desde el equipo de Futurizable sino por  Juan Carlos Fernández, que es un gran conocedor sobre cómo la tecnología está cambiando el sector legal. Juan Carlos es fundador de la empresa Tecnogados y realiza una importante labor de divulgación sobre la importancia de aplicar la tecnología en el sector legal, como vais a poder comprobar a continuación.

Descubre el sector legaltech

La irrupción de la tecnología está siendo imparable en todos los sectores y como no podría ser de otra manera, también en la prestación de servicios legales. Aun siendo los abogados un sector tradicional, acomodado y apalancado en lo que se refiere a la prestación de servicios y al uso de las nuevas tecnologías, sobre todo en pequeños y medianos despacho, cosa que no ocurre en las grandes firmas legales, donde sí que hay una fuerte adaptación e inversión en tecnología.

Pero sin embargo hemos visto un antes y un después debido al confinamiento provocado por el COVID-19, donde los profesionales del derecho no han tenido más remedio que digitalizarse para poder seguir ofreciendo sus servicios a sus clientes. Esta necesidad también ha llegado al grueso de trabajadores, los cuales se han visto obligados a teletrabajar y, en consecuencia, a incorporar a sus rutinas laborales nuevas herramientas digitales.

Aunque los profesionales del derecho no hayan sabido adaptarse paulatinamente a la digitalización, no ha sucedido de igual manera en el sector empresarial legal, ya que éste lleva durante los últimos años desarrollando tecnologías conocidas como “legaltech”. Dicho anglicismo proviene de la unión de los términos “legal” y “technology”. Y cuya definición podría entenderse como, el uso de la tecnología para la prestación de servicio legales a través de canales y/o herramientas digitales.

Estos servicios legales tienen dos finalidades, la primera es contribuir a los profesionales a ser más eficientes y eficaces, y, la segunda, es la que permite a los usuarios/clientes poder acceder a servicios legales a través de las nuevas tecnologías. Las empresas legaltech suelen incorporar en sus equipos el uso de metodologías ágiles, lo cual se ve reflejado en una buena experiencia de usuario, haciendo que éste prefiera acudir a estas plataformas para la resolución de asuntos de escasa cuantía y/o complejidad, frente a servicios legales tradicionales.

Uno de los nuevos modelos de negocios que han surgido en el entorno web son los que se conocen como “plataforma”, donde el éxito de este modelo de negocio es, por un lado, captar un gran número de cualificados profesionales que presten sus servicios y, por otro, a miles de usuarios demandantes de resolución de asuntos legales. Siendo la función de la plataforma la de facilitar la intermediación entre profesionales y usuarios, y cuyas variedades veremos más adelante.

Es muy amplio abanico de empresas que se agrupan bajo el paraguas del término, por ejemplo las que están relacionadas con la resolución de dudas en asuntos legales, las reclamaciones de usuarios, la venta de modelos de contratos, la obtención de evidencias digitales y los marketplaces jurídicos. Donde la característica principal es que muchas veces detrás del servicio legal no hay un abogado, sino un algoritmo, que se limita a poner a disposición del cliente el resultado del código ejecutado.

El camino en el sector legatech

Como cantaba Joan Manuel Serrat “El camino se hace al andar”, y en este sentido, el sector legaltech lleva muchos pasos dados, y ha incorporado a su modelo de negocio los constantes avances tecnológicos, pero, sin embargo, el sector legal y más en concretamente los abogados no han sabido subirse aún a este tren de de la innovación.

El no dejarse arrastrar por la corriente digital, puede hacer que profesionales cualificados hasta ahora, pierdan competencias y, en consecuencia, reduzcan el número de clientes y la calidad de la prestación del servicio, arriesgándose a que les pase lo que se cuenta en la fábula de Spencer Johnson “¿Quién se ha llevado mi queso?”, cuya conclusión, no es otra, que la necesidad de adaptación a los tiempos que toca vivir. Haciendo un símil entre el queso y el mundo digital actual, claramente no queda otro camino al sector legal que digitalizarse, ya que una gran parte de la porción del queso se juega en la liga tecnológica, en lo que respecta, a la captación de potenciales clientes, como a la irrupción de nuevos profesionales con fuertes competencias digitales.

A falta de diferenciación y/o especialización, existe una feroz competencia en el océano rojo de la prestación de servicios jurídicos, por lo que las armas con las que pueden luchar los profesionales son ahora herramientas digitales y el uso de aplicaciones legaltech, con el fin de mejorar la calidad del servicio y llegar a esos valiosos leads del mundo digital. Donde los usuarios cada vez buscan más la reducción de costes y la especialización del profesional, en contraprestación de la ubicación física del profesional, ya que la tecnología les permite acortar distancias. Los despachos también tienen que incorporar metodologías y herramientas de marketing “MarTech” que les acerque a sus clientes digitales, apostando por una buena estrategia SEO, a medio plazo, y no quemar sus presupuestos de publicidad basados en la inmediatez del SEM y su posterior volatilidad.

El camino hacia la digitalización de empresas legales ha ido de la mano de lo que se conoce las “Big 4” (Deloitte, EY, KPMG y PWC), las cuales han cambiado el paradigma en el enfoque de la prestación de servicios legales, pivotando hacia un modelo orientado al mundo de los negocios. Y, ante el éxito de sus números, ha obligado a sus competidores a implementar propuestas y soluciones similares.

Afortunadamente, con la reducción de los costes de la digitalización de los sectores profesionales, se ha conseguido democratizar el sector legal, haciendo que medianos y pequeños despachos, puedan jugar en las grandes ligas sin reducir la calidad de sus servicios, ofreciendo a sus clientes agilidad e inmediatez frente a la lentitud de las grandes corporaciones, y la prestación de servicios online frente a reuniones presenciales en grandes despachos, que repercuten en elevados costes de mantenimiento de oficinas y, en consecuencia, altas minutas.

Echando la vista atrás y buscando lo que podría entenderse como el origen del mundo legaltech, habría que remontarse a finales de la década de los años setenta y a la compañía norteamericana LexisNexis, que fue la empresa pionera en ser proveedora de servicios legales, introduciendo el terminal telefónico conocido como “UBIQ”, el cual permitía conectar a los despachos con enormes bases de datos legales y de jurisprudencia de las bibliotecas de los Estados Unidos, ahora al acceso de cualquier profesional, pero en aquella época sólo al alcance de grandes firmas.

Pero no fue hasta la aparición de Internet cuando el volumen y el acceso a la información se hizo asequible para todo el sector legal, pasando del uso de las desactualizadas bases del conocimiento, almacenadas en disquetes o en CDs-ROM, a un mundo de contenidos actualizados gracias a la tecnología de la red.

¿De cuánta inversión hablamos en el sector legaltech?, según la valoración de Law Society de Reino Unido, el capital invertido en el año 2019 ascendió a casi 16 billones de dólares.

¿Cuáles son las iniciativas legaltech actuales?

En cuanto a variedad de proyectos legaltech, el año pasado se contabilizaron más de 140, sólo en territorio español y repartidos en diferentes categorías.

Marketplaces, pero en este caso, especializados en la venta de servicios legales, como por ejemplo ElAbogado, TuAppAbogado,…; siendo las características de estas plataformas similares a las de cualquier otra, donde, por un lado, la plataforma tiene que contar con un gran número de profesionales, normalmente abogados y/o pequeños despachos, indexados por ubicación y/o especialidad y, por otra parte, la plataforma debe de llegar a un gran volumen de usuarios/clientes demandantes de algún servicio legal.

En este vertical, vemos que el modelo de negocio puede variar de una plataforma a otra, unas ingresan por que el abogado aparezca en las primeras posiciones de sus listados de profesionales destacando su perfil, otras, sin embargo, lo que hacen es que ponen en contacto al cliente con varios profesionales (no más de tres normalmente) y es éste, el cliente, el que finalmente elige al profesional. El mero hecho de poder llegar a contactar con el cliente tiene un pequeño coste para el abogado y en ningún momento la plataforma asegura la contratación.

En este modelo de negocio ha venido existiendo un cierto debate debido a que el chocaba directamente con lo regulado en el Código Deontológico de la Abogacía Española, que estuvo vigente hasta el año 2019, y en el cual no se permitía lo que se conoce como pago por captación de clientela. Afortunadamente, el actual Código zanjó esta polémica, permitiendo adaptarse a una realidad social, por lo que su actual regulación admite el pago por captación de clientela, siempre que se informe al usuario.

Como en todos los modelos de negocio de plataformas de internet la escalabilidad y tracción del negocio va a depender de dos factores, el primero, que exista un gran volumen de usuarios/clientes demandantes de servicios legales y, segundo, que exista un gran número y variedad de especialidades de profesionales repartidos por todo el territorio nacional. El cliente acude a este tipo de plataformas buscando servicios a precios más accesibles, especialización y agilidad en la contratación. Y, para el abogado es otro canal de captación de clientela, asunto a tener muy presente, ya que es un hecho notorio las altas barreras de entrada que existen en el ejercicio de la abogacía, y donde la plataforma da la confianza necesaria al cliente para que éste pueda decidirse por la contratación.

Otras de las modalidades de servicios legaltech son los relativos a reclamaciones, siendo la plataforma Reclamador la más conocida, donde usuarios buscan empresas nicho especialistas, como, por ejemplo, en reclamaciones a aerolíneas, bancos, cobro de impagos, … Permitiendo al usuario reducir la cuantía de costes en la prestación de servicios, así como una facilitar una mayor rapidez y agilidad respecto a los trámites necesarios. Uno de los elementos diferenciadores es que los usuarios no tienen que abonar el pago completo del servicio y únicamente pagan éste si el resultado de la reclamación haya sido satisfactorio.

Otra modalidad de legaltech son las que se conocen como terceros de confianza, empresas que se dedican a certificar hechos que se producen en el entorno digital, aquí podemos apuntar a varias empresas Coloriuris, eGarante, …; solucionando uno de los problemas de la red como es la volatilidad de contenidos y/o mensajes. Aquí distinguimos dos sectores, los que, por un lado, se dedican a la obtención de evidencias digitales y donde el fin de la prestación del servicio es la acreditación de un hecho que se ha producido en el mundo digital, haciendo el software de la aplicación de tercero imparcial, objetivo y sin interés en el proceso. Y, por otra parte, aquellas empresas que se encargan de certificar comunicaciones digitales.

Las características de ambos modelos son el uso de firmas electrónicas y sellos de tiempo, permitiendo garantizar la integridad y autenticidad de la obtención del contenido, así como datar en el tiempo la fecha en la que se realizó. Esta modalidad permite poder certificar los contenidos de páginas web, de redes sociales, foros y conversaciones de mensajería en aplicaciones bidireccionales. Normalmente la prestación se realiza bajo dos modalidades, la primera, es mediante la captación del código fuente y las capturas de las pantallas que se están certificando, y la segunda, con la grabación de un vídeo de lo que se está visionando en la pantalla del dispositivo, donde el usuario puede acceder a las imágenes, vídeos o conversaciones que quiere certificar. Posteriormente, se emite un Informe donde se certifica el contenido con el cálculo de la firma HASH, a la vez que se inserta un sello de tiempo.

En este sentido, podemos destacar la entrada de nuevos players, como, por ejemplo, la startup Visualeo, la cual permite al usuario obtener fotografías/vídeos a través de su APP, geolocalizando las coordenadas GPS de la toma de los fotogramas e insertándoles la fecha/hora en la que se tomaron. Con esta información se genera un Informe cuyo código HASH es insertado en la red blockchain, permitiendo hacer la inmutabilidad de la red la función de registro público sobre la integridad y autenticidad del contenido. Pero, sin embargo, el valor diferencial de la plataforma es que puedes solicitar que un visualizador de su red nacional pueda obtener por ti imágenes/vídeos del estado o la situación de lugares y/o objetos.

El segundo modelo de negocio viene a solucionar otro de los riesgos en el mundo digital, como es la acreditación de comunicaciones digitales como puede ser la certificación de recepción de correos electrónicos o la firma de documentos digitales. En este sentido aparecen legaltech, las cuales se encargan de verificar la identidad digital de quien es la persona/s que firma/n un documento/contrato digital o la envía una comunicación electrónica.

La metodología suele ser igual en todas variando la modalidad de firma utilizada. El destinatario recibe un mensaje con un enlace al documento y una vez abierto y pasado por todas las páginas se le ofrece la posibilidad de firmarlo, bien simulando la firma caligráfica con el dedo sobre la pantalla del dispositivo o con la grabación de un audio de voz o vídeo, donde quede constancia del acuerdo. La empresa se encarga de certificar estos procesos, generando un Informe con toda su trazabilidad y con plena validez legal, poniéndolo a disposición del cliente que contrató el servicio, por si fuese pertinente presentarlo como prueba en un proceso judicial.

Otra solución interesante es la certificación, en lo que respecta al envío y apertura de correos electrónicos, evitando que el destinatario pueda alegar que no recibió el comunicado o que el mismo fue directamente al buzón de SPAM. Estas soluciones permiten detectar la fecha en la que el usuario lee el mensaje e incluso si el destinatario hizo clic sobre el enlace del correo o la descarga del fichero adjunto, destacando empresas como Signaturit o LegalPay. En este mismo sentido, también existe un nicho de negocio, como la empresa Notificados que viene a modernizar y agilizar servicios tradicionales como son las comunicaciones certificadas tipo burofax.

Todas estas soluciones vienen a ayudar a probar hechos que se producen en el entorno digital, por cierto, cada día más usuales debido a la digitalización de la sociedad y donde las legaltech tienen mucho que aportar en lo que respecta a la obtención de evidencias y su posterior incorporación como fuentes de prueba a procesos judiciales en cualquier orden, penal, civil, laboral o administrativo. Como no podría ser de otra manera, la actual regulación permite la aportación de esta modalidad probática a los procesos y para ello podemos basarnos en lo regulado en la Ley de Enjuiciamiento Civil, la cual nos permite incorporar al proceso evidencias digitales, con el único requisito de que la información sea pertinente para el proceso, por lo que podríamos llegar a ver en los juzgados pruebas donde la información dimanara de un dispositivo conectado al Internet of Things o datos de centralitas de vehículos autónomos con información de fecha y hora, localización del vehículo, imágenes de las cámaras, velocidad, …; en definitiva un apasionante nicho para el ejercicio de la abogacía y para abogados con perfiles tecnológicos.

Por último, también podríamos considerar una variedad de servicios legaltech, la aparición de nuevos modelos de despachos distribuidos, como LawYou, donde gracias a la tecnología permite incorporar a sus filas abogados independientes y conectarlos a su red, permitiendo ofrecer servicios que por ellos mismos de forma independiente no estarían a su alcance. El modelo de ingreso de estas plataformas está en el pago por suscripción de sus profesionales, ofreciendo a estos accesos a sus bases datos, servicios de captación de clientela, resolución de consultas con el equipo de profesionales e incluso el uso de sus propias herramientas de gestión.

Movimiento legaltech

El auge del movimiento legaltech ha ido de la mano del aumento de la celebración de congresos y cumbres, enfocados a un vertical como son la innovación y el fomento del uso de la tecnología aplicada al ámbito legal.

Como novedad, podríamos destacar que cada vez es más usual ver en este tipo de eventos, como discurre paralelamente al maratón de conferencias otra liga del nuevo movimiento legaltech como son los “Hackathones”. Competiciones entre equipos multidisciplinares abogados, programadores, diseñadores, …; que durante el tiempo que dura el Congreso tienen la función de desarrollar un producto o solución digital que mejore o resuelva un problema relacionado con el ámbito legal, y cuyo premio suele ser una ayuda económica para que se pueda seguir desarrollando el prototipo.

En esta misma dirección también han irrumpido las grandes firmas, sumándose al carro de desarrollo de sus propias soluciones legaltech, donde, por un lado, han incorporado a su plantilla perfiles técnicos que desarrollen sus herramientas y, por otra parte, la creación de programas de aceleración, en el que se pone al servicio de las startups seleccionadas asesoramiento legal y un equipo de expertos, con el fin de que la empresa/proyecto se consolide.

Por último, hay que destacar la aparición de asociaciones en este vertical, en España tenemos Legal Hackers, donde sus asociados son abogados y técnicos, y cuyo valor diferencial es la combinación de perfiles tan dispares.

Dónde estamos y hacia dónde vamos

El confinamiento ha sido la mecha que ha prendido la llama de la digitalización de muchos sectores, también el legal. Los abogados han pasado de reuniones presenciales con sus clientes al uso de plataformas de videoconferencia como Teams, Skype, Zoom y otras muchas. Y, han pasado de firmar hojas de encargos y contratos en soporte papel a exigirles a sus clientes la incorporación de la firma electrónica.

Pero la digitalización también acarrea nuevas complicaciones en lo que respecta a la seguridad de la información, ya que hasta ahora la información y datos se encontraban en sus discos locales y ahora han pasado a estar en prestadores de servicios en la nube. Y, debido a la categoría de datos que estos profesionales almacenan, cualquier brecha de privacidad y/o seguridad, puede dar lugar a sanciones y graves daños de imagen del despacho, por lo que también han incorporado metodologías de cifrado de información.

Además, en los despachos de tamaño medio se ha ido un paso más lejos, empezando a utilizar herramientas y/o SAAS para la automatización de procesos y gestión de clientes, software de control del tiempo por cliente o incluso utilidades para diseñar campañas de marketing, mailing o de gestión de calendario editorial para las publicaciones de sus propios artículos del blog.

Veremos como la evolución de las legaltech en los próximos años nos permitirá incorporar avances como son el big data y el machine learning, con relación a la explotación del gran volumen de bases de datos jurídicas, donde todavía a día de hoy, los resultados de las bases legales se basan en criterio de búsquedas por palabras, y donde esperemos que en breve llegue soluciones como Watson de IBM, cuyo resultado se basará en algoritmos predictivos y el uso de lenguaje natural.

Conclusiones

La constante irrupción de los imparables avances tecnológicos, así como la democratización del uso de la tecnología, hará que surjan nuevos proyectos legaltech, y la de adaptación de los profesionales del sector jurídico, evitando que la deriva tecnológica les haga naufragar como le sucedió a Kodak y Nokia, por ejemplo.

La globalización unida a la digitalización está haciendo que lleguen nuevos players internacionales con nuevas soluciones legales a nuestro país, esto no sólo afecta a las grandes firmas, ya que el modelo de negocio de algunos de estos está orientado a la escalabilidad y a la recurrencia de servicios orientados a pequeños clientes. Motivo éste por lo que el sector legal tiene que adaptarse e implementar similares soluciones digitales que sus competidores, permitiéndoles ser más eficaces y eficientes, y en consecuencia dar un mejor servicio a sus clientes.

El sector legal no tiene que olvidar a los potenciales clientes Millennials, consumidores digitales que no van a los bancos pero que tienen cuenta bancaria y que suelen contratar servicios profesionales a través de internet. Donde sus prioridades son la reducción de costes, la especialización del profesional y la agilidad a la hora de la contratación de la prestación.

Tal ha sido la irrupción de la digitalización, por la pandemia, que incluso la Administración de Justicia ha celebrado sus primeros juicios telemáticos, ¿quién nos lo hubiera dicho hace un año?, y tal ha sido el grado de satisfacción del sector jurídico, que quien sabe si no han venido para quedarse en asuntos leves.

Y, por último, no podemos terminar la publicación sin hacer alusión a una frase clásica de Darwin, pero que se ajusta al contenido del artículo como es: que no es la especie más fuerte la que sobrevive, sino la que mejor se adapta al cambio; y en el siglo XXI el cambio es hacia el mundo digital.

Entrevista a Laura Fauqueur

Laura Fauqueur es otra gran experta en legaltech y a través de esta entrevista nos aporta una visión complementaria a la introducción al tema que acabamos de conocer.

¿Por qué estamos hablando ahora de Legaltech? ¿Qué ha cambiado en el sector legal para que ahora la digitalización y la tecnología sea un factor diferencial?

Yo desde luego hace mucho que estoy hablando de legaltech… ¡la diferencia es que ahora la gente me escuchan, jajaja… Ahora en serio: el sector legal está cambiando mucho, y si bien esta transformación se había iniciado tiempo antes de la pandemia, la situación de los últimos meses lo ha precipitado todo.

Pero no estoy del todo de acuerdo con que la digitalización y la tecnología sean un factor diferencial hoy en día. Puede que antes sí, lo haya sido, pero ahora ya no es más que un factor de supervivencia, un factor casi higiénico.

El sector jurídico tardó mucho en evolucionar tecnológicamente por un número de razones sobre las que no nos vamos a detener ahora (por ejemplo, el escaso apoyo institucional, cierta sensación de “inmunidad” frente a la revolución digital por ser trabajadores del conocimiento, una visión conservadora de la justicia, etc.) y urgía una intensa transformación.

Sin embargo, lamento que se esté ahora queriendo utilizar la tecnología como mero parche para problemas urgentes (que no siempre los más importantes) y que no se plantee como una vía de cambio más profundo, y más necesario ahora que nunca.

Si no desarrollamos la creatividad para utilizar y crear legaltech, no servirá de nada. No se trata de buscar cómo hacer lo de siempre, pero en digital. Se trata de buscar mejorar la justicia de verdad y desde la raíz.

¿Cómo definirías Legaltech?

La legaltech es toda tecnología específicamente creada para el ámbito jurídico. Engloba tanto la tecnología que apoya la labor de los juristas, como la que les sustituye. Algunos anglosajones hacen la distinción llamando a la primera “legaltech” (tech de apoyo) y a la segunda, “law tech” (tech de sustitución).

Yo creo que ambas acepciones caben en una misma definición de legaltech, pues la separación entre herramienta para jurista y para usuario final (justiciable) no siempre existe.

Pensemos por ejemplo en una herramienta de automatización de contratos, que permite generar contratos, almacenarlos, recordar vencimiento, hacer plantillas, trabajar colaborativamente, enlazar con procesos de firma digital, etc.: servirá tanto a un abogado para gestionar sus contratos para sus clientes, como al cliente del mismo, que podrá contratar la plataforma para utilizarla de forma interna, e incluso descargarse un modelo de contrato para no necesitar la ayuda de un abogado externo.

Existen muchas categorías de legaltech y ojalá aparezcan más en los próximos años. Por citar algunas, aparte de lo anterior – las herramientas de gestión de contratos – también están las de gestión de asuntos procesales, de management de despachos, de ayuda para M&A, de procesamiento de documentación, de análisis y a veces incluso ya de predicción de jurisprudencia de los tribunales, los directorios, con o sin rating, para que los clientes encuentren abogados y viceversa, las de evidencias certificadas, las de secretariado mercantil (celebración de juntas de accionistas, etc.), de reclamaciones online, de mediación, etc.

En tu opinión ¿Qué debe tener una iniciativa en el ámbito legal para considerarse Legaltech?

Debe ser, obviamente, tecnológica, y a la vez vinculada al mundo jurídico, bien porque su cliente es de este mundo, bien porque su producto es jurídico. Para mí, para ser considerada como legaltech, una solución debe resolver un problema de los usuarios de la justicia o de los profesionales de esta.

A la inversa, está claro que Office, siendo la tecnología más utilizada por los juristas, no es una solución legaltech. Es, por oposición a la legaltech, una tech “generalista” que tiene cabida en cualquier actividad.

Por ello no deben confundirse los términos “transformación digital” y “legaltech”. Existen despachos y juristas muy digitalizados que apenas utilizan legaltech, pero sí mucha tech.

¿En qué consiste tu trabajo en el sector Legaltech?

Por una parte, soy consultora y facilitadora. Ayudo a personas, despachos de abogados, instituciones, departamentos jurídicos de empresas y redes internacionales profesionales de despachos y de expertos a crear y llevar a cabo su transformación, que no es solo digital. Trabajo con design thinking para llevar a cabo estos encargos y está dando muy buenos resultados. Entre otras utilidades, esta metodología es muy útil a la hora de detectar puntos de mejora, desarrollar soluciones creativas, e inventar una legaltech centrada en su usuario y de forma ágil.

Por otra parte, dirijo el Máster en Legaltech del CEU IAM que lanza en Octubre su 2ª edición. Se trata del primer máster executive presencial sobre la materia en español, donde ya se ha formado una primera promoción de brillantes juristas que ahora mismo están entre los profesionales mejor preparados para enfrentar esta nueva etapa del derecho.

Finalmente, aparte de estas 2 actividades principales, llevo tiempo realizando cierta labor de divulgación de la legaltech y de la cultura del cambio que implica, a través de diversas iniciativas, charlas, conferencias, hackathones, talleres, etc. También pertenezco al movimiento Legal Hackers que tiene su comunidad y sus capítulos repartidos en el mundo entero, y por ello cofunde con amigos el “chapter” de Legal Hackers en Madrid en 2015.

¿Cómo pueden las startups Legaltech transformar el sector legal?

¡De muchas maneras! Las carencias del mundo jurídico son muchas y muy conocidas (lentitud, lenguaje jurídico poco claro, burocracia, atomización de los despachos de abogados, falta de eficiencia en los procesos, etc.), por lo que lanzar una solución legaltech que resuelva cualquiera de estos retos es buena idea…

Pero ojo: si bien existen todavía necesidades sin cubrir para las que sería preciso crear herramientas, algunas categorías de legaltech están ya muy saturadas de proveedores. A este mercado aún le falta madurez y consolidación. Por ello, el reto actual para la buena evolución (y explosión) del sector legaltech es lograr atraer inversiones reales. Es muy importante que se beneficie de tantas inversiones como otros sectores, pues el mercado es amplio y la necesidad es muy real.

Si aquí me leen algunos inversores, os pido que por favor os intereséis por este sector, pues tiene un gran potencial… 😜

¿Puedes hablarnos de algunas iniciativas destacadas del Legaltech?

Podría hablarte de muchas, pero no quiero hacer publicidad por unos u otros y olvidarme de otros muchos… así que animo a los lectores de Futurizable que quieran ahondar más en este campo a visitar webs como la guía legaltech de mis grandes amigos de Derecho Práctico o el mapa legaltech de los también amigos de Legaltechies. Encontrarán ahí un montón de empresas y soluciones operativas que están cambiando la prestación de servicios jurídicos.

Una iniciativa que no quiero dejar de mencionar antes de irme, aunque no sea exactamente legaltech, es la de los juicios virtuales o telemáticos. En efecto, debido al estado de alarma y posteriores restricciones para la celebración “física” de juicios, así como a la avalancha de asuntos que está llegando a los tribunales y viene a amontonarse encima de la pila ya muy alta de asuntos pendientes de la era pre-pandémica, unas de las únicas vías para aligerar y agilizar la justicia es continuar y ampliar la celebración de juicios online.

Gracias al esfuerzo que están realizando muchos jueces, fiscales, letrados de la administración de justicia, abogados, etc., se están celebrando muchísimos juicios en línea, con buenos resultados, aunque muy mejorables por supuesto.

Estoy convencida de que la normalización de este tipo de actuaciones (que hace tan solo un año parecía ciencia ficción en España), va a tener un fortísimo impacto en la legaltech y su alcance, y en la transformación digital de los profesionales del sector, que auguro veremos en los próximos meses.

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Celebramos la segunda edición del Think Tank del Observatorio Insurtech

Publicado el 30 mayo, 2019

Cuando una mente dedica tiempo a la reflexión suelen brotar nuevas ideas, enfoques diferentes, fórmulas alternativas para dar solución a un determinado problema individual o colectivo. Pero cuando en lugar de una mente, se juntan una veintena de ellas, los resultados son asombrosos. Esto es justamente lo que ocurre en los think tanks, un formato ya recurrente en Futurizable en el que reunimos en un mismo espacio a varias decenas de expertos de un determinado sector, para que, pensando unidos, lleguen allí donde una sola mente no puede llegar. De esta forma surge el debate, se aprende a través de la experiencia de otros y brotan las buenas ideas. El pasado 21 de mayo tuvo lugar en el sHub Madrid de Sngular una nueva edición de este tipo de encuentros, esta vez bajo el título ‘IA, IoT y Blockchain: retos concretos en el sector de los seguros’, organizado por Futurizable y Cálculo.

Pero no se trata de un episodio nuevo: este think tank tenía como base el Observatorio Insurtech, un esfuerzo conjunto entre Cálculo y Futurizable para estudiar el mundo de los seguros, que lanzamos hace ya un año. Hablar de tecnología implica estar constantemente pendiente de ella, ya que no para de crecer, de evolucionar, de dejarnos nuevos titulares. De transformar, en definitiva, todas las facetas de nuestra vida. La innovación se reinventa día a día y, para no quedarnos atrás en su estela imparable, hemos querido sentarnos a reflexionar con los que más saben sobre el sector de los seguros: una veintena de profesionales de ámbitos muy diversos, todos relacionados de una u otra forma con las Insurtech.

El evento arrancó con una presentación a cargo de Carlos Cejas, consultor de Negocio y Producto en Cálculo, donde además de exponer los objetivos del encuentro, se abordó una visión sobre la industria aseguradora, sus desafíos y nuevos modelos de negocio, así como el papel que cumplían la inteligencia artificial, el blockchain y el internet de las cosas (IoT) en la configuración de los seguros del futuro.

Además de compartir puntos de vista sobre el mundo del insurance y la aplicación de la innovación en el mismo, los asistentes del Think Tank tenían por delante el reto de concretar casos de uso, con la vista puesta en celebrar dentro de un mes un hackaton de un fin de semana, el del 22 y 23 de junio. De forma colaborativa y multidisciplinar, se desarrollará una solución concreta basada en el uso de las tecnologías protagonistas del encuentro, IA, IoT y blockchain.

La sesión, al igual que think tanks anteriores en el marco de los observatorios de Futurizable, siguió el formato unconference, una dinámica en la que los asistentes no son receptores de una reflexión o exposición, como suele ser lo habitual, sino que son ellos mismos los que aportan valor al evento aportando su expertise y su visión. En una primera propuesta de temáticas a través de post-its surgieron decenas de puntos relacionados con el mundo de los seguros: monitorización y detección de riesgo de enfermedades, medición de la calidad asistencial, gestión de documentación, bots que atiendan a los clientes, seguros que contemplen nuevas formas de modalidad, ciberataques y un largo etcétera de nuevas casuísticas en nuestra vida a las que los seguros no pueden dar la espalda. Esta gran cantidad de temas se concentraron en torno a tres grandes áreas: salud, automóvil y hogar y B2B.

Mesa 1: Los desafíos de Insurtech en materia de salud

Fueron muchas las ideas planteadas en materia de salud, varias de ellas enfocadas a combatir uno de los principales obstáculos del ámbito asegurador, el fraude. La inteligencia artificial tiene mucho que aportar en la lucha contra esta picaresca, que es, en muchas ocasiones, un lastre para la ejecución de nuevas propuestas y, en general, para el desarrollo de esta área. A través del machine learning es posible analizar la forma en la que el usuario responde, si tarda más o menos en hacerlo y, consecuencia, si podría estar mintiendo.

Ya están en funcionamiento interesantes iniciativas como pulseras que miden la actividad física del usuario y tienen traslación directa en el importe de la prima. En este sentido, uno de los aspectos que hay que tener en consideración (y que ya están trabajando en Estados Unidos) es que sea primordial la calidad en detrimento de la cantidad. Por ejemplo, quizás es más importante que se mantengan las pulsaciones bajas durante un tiempo determinado, más que la frecuencia con la que se asista al gimnasio.

Otras ideas relacionadas con la salud que surgieron en el Think Tank fueron las siguientes:

  • Las ideas innovadoras en materia aseguradora no deberían estar supeditadas a la temporalidad de una campaña de captación: es necesario que, detrás, exista un equipo que siga manteniendo viva una solución de protección con aspiración de continuidad.
  • Otra de las posibles propuestas es la evaluación de resultados una vez que el paciente ha terminado un determinado procedimiento. Hay sectores dentro de la Medicina que abogan por evaluar el tratamiento médico por resultado, más que por actuación. En este sentido, se empieza a hablar no tanto de técnicas correctas, sino de experiencia del paciente. A través de la inteligencia artificial es posible lanzar encuestas sobre el estado de salud de la persona, compensando al usuario por responderlas y tokenizando todo este sistema a través de blockchain.
  • Inteligencia artificial para suscripciones por chat de las que el usuario pueda beneficiarse mediante descuentos.
  • El Deep Learning y la IA ya no son tanto tecnologías exclusivas de las grandes empresas, ya que es posible alquilar máquinas y conseguir frameworks gratuitos.

Además de estos, surgieron otros temas vinculados a la salud, como la detección de enfermedades a través de IA e IoT, la creación de plataformas especializadas en enfermos crónicos, descuentos en los seguros de salud por la cesión de datos de los wearables, contratación de pólizas a través del móvil o compensaciones en el transporte de vacuna en los casos en los que se rompe la cadena de frío.

Mesa 2: B2B y los procesos dentro de la empresa aseguradora

Como hemos introducido antes, el fraude es una de las grandes problemáticas que afronta el ámbito de los seguros. La aplicación de la tecnología debe ser capaz de dar respuesta a este aspecto que supone millones de euros y que se traduce en casi una quinta parte del total de la siniestralidad. De entre todos los tipos de fraudes a los que las aseguradoras tienen que hacer frente en su rutina, el más frecuente es el conocido como «fraude oportunista», aquel en el que el usuario tiene algún problema con algún elemento del hogar o el automóvil y «aprovecha» para reclamar la reparación o sustitución de otro elemento que no se ha visto afectado por el accidente. Supone en muchos casos un condicionante, una barrera para asumir nuevos riesgos e implantar nuevas iniciativas que pueden mejorar la gestión de este ámbito. En este sentido, una de las ideas planteadas es la atención a través de un asistente de voz capaz de detectar lo que constituye y no un siniestro, clasificando los casos, derivando en tiempo real al usuario hacia el departamento que corresponda según el caso y calibrando el grado de fraude a través de cuestionarios elaborados por psicólogos.

El mundo de las aseguradoras debe, además, diseñar soluciones que contemplen nuevas realidades de nuestra vida, como las siguientes:

  • Nuevos riesgos como la reputación digital en el caso de influencers, así como caídas de redes sociales que, en el caso de estas nuevas profesiones, constituyen un lucro cesante al suponer pérdidas en su actividad comercial.
  • Otra idea es la de un seguro relacionado con la actividad digital: bitcoins o compañías digitales que pierden posicionamiento cuando cambian ciertos algoritmos.

En definitiva, la clave podría estar en la creación de un producto digital, más que en la digitalización de un producto analógico.

Otras propuestas vinculadas al B2B son la creación de una herramienta de contratación de pólizas sin esperar que la compañía dé su autorización, gestión de la información multimodal, smart contracts o seguros íntegramente diseñados por el usuario.

Mesa 3: Automóviles y hogares

Una de las necesidades detectadas en este campo es un seguro de coche configurado y gestionado en función del uso y del hábito del usuario, una personalización que, al igual que en la mayoría de las áreas, las personas demandan de forma creciente. Pasa en el turismo, en la medicina y, cómo no podía ser menos, también ocurre en el caso de las aseguradoras.

  • Una de las claves aportadas por los asistentes es la posibilidad de activar y desactivar coberturas en distintos momentos del año. Por ejemplo: hay personas que suelen utilizar el coche solas, pero que en vacaciones también llevan a su familia y quieren que su seguro se adapte fácilmente a esta realidad.
  • Peritos inteligentes para el control del fraude: posibilidad de envíos de fotografías de la ubicación del accidente o de la caja negra para facilitar la gestión del siniestro.

Una de las iniciativas planteadas en este ámbito es la inteligencia colectiva aplicada a los siniestros: ¿sería posible crear un sistema de incentivos en el que cualquier persona, independientemente de que estuviera involucrada o no en un accidente, pudiera enviar al seguro una foto del accidente, obteniendo algún tipo de incentivo por ello? Las ventajas son indiscutibles, pero ¿y las desventajas? ¿Es posible que llegáramos a una situación en la que los usuarios llegaran a provocar siniestros con el fin de conseguir incentivos?

Además, otro de los temas surgidos en la dinámica fueron: la aplicación de blockchain a la conducción autónoma, seguros para mascotas mediante IoT o seguros de coche colaborativos.

Estas fueron algunos de los temas que se trataron en esta interesante sesión sobre el futuro de los seguros, un área que representa el 5,45 % del PIB en España y que tiene por delante un horizonte de oportunidades y desafíos en los que la tecnología va a tener mucho que decir. ¡Muchas gracias a todos los que nos acompañasteis en el Think Tank del Observatorio Insurtech!

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Un retrato del emprendimiento femenino en España

Publicado el 07 enero, 2019

Según el Informe GEM sobre emprendimiento femenino, más de 650.000 mujeres lideran una iniciativa empresarial en nuestro país. Su media de edad es de entre 25 y 34 años y más de la mitad de ellas han cursado estudios universitarios. Aunque la cifra de mujeres emprendedoras ascienda de forma progresiva y los datos inviten al optimismo, aún queda trecho por recorrer en el camino hacia la plena integración de la mujer en el contexto emprendedor. Todavía hay obstáculos que frenan la igualdad real y efectiva: falta de visibilidad, problemas culturales, escasos referentes… Cuando hablamos de emprendimiento femenino en el ámbito tecnológico, las cifras muestran una realidad poco favorable: tan solo un 17% de las startups tecnológicas han sido fundadas por mujeres y únicamente un 11% de las empresas que acceden a proyectos del programa europeo Horizonte 2020 están lideradas por ellas.

Si se ha demostrado de sobra que la diversidad y la creación de entornos inclusivos favorecen el rendimiento y el crecimiento empresarial y que incluso las empresas lideradas por mujeres presentan una menor tasa de fracaso, ¿por qué nos encontramos ante una desproporción numérica en los puestos más altos de los negocios? Hace unos meses presentábamos en Futurizable el trabajo de varias emprendedoras tecnológicas, pero en este artículo queremos ir un paso más allá: profundizaremos en cuáles pueden ser razones de este desequilibrio y conoceremos las iniciativas públicas y privadas que buscan fomentar el emprendimiento femenino. Confeccionaremos esta visión del emprendimiento femenino en España apoyándonos en la perspectiva de quienes más saben sobre él, cinco de las mujeres emprendedoras más relevantes de nuestro país.

El emprendimiento femenino contado por emprendedoras

Pertenecen a sectores muy diferentes y trabajan para ofrecer soluciones que innovan empleando tecnologías tan diversas como Blockchain o Realidad Virtual, pero todas tienen algo en común: han tenido el arrojo de creer en una idea y dejarse la piel por ella hasta ser hoy referentes de su sector. Hablamos con cinco de las emprendedoras más importantes tanto en España como fuera de ella: Isabel Llorens, CEO y fundadora de Rusticae y fundadora de PlenEat, Almudena de la Mata, confundadora de Blockchain España, Andrea Barber, cofundadora y CEO de RatedPower, Cristina Aranda, CMO de Inteygenz y fundadora de Mujeres Tech, y Gema Climent, fundadora y directora general de Nesplora.

Estas cinco emprendedoras lo saben bien: llevar las riendas de una empresa tecnológica implica vigilar el entorno con los ojos bien abiertos, entrenar los reflejos y tener una capacidad de reacción y de adaptación camaleónica. Ir por delante del cambio y estar preparado para virar ante los obstáculos y transformaciones son aspectos cruciales para ganarle el pulso a la innovación. Según Isabel Llorens, inmersa en el proceso de Transformación Digital de Rusticae, un selecto club de hoteles rurales, para emprender «es necesario ser humilde y autocrítico, rodearte de talento y saber escuchar. Se trata de percibir los cambios y tener la agilidad suficiente para reaccionar ante ellos». La tecnología en general y el Big Data en particular van a tener mucho que decir en la configuración del turismo del futuro: «La inteligencia del dato nos va a permitir conocer mejor a nuestros clientes y saber darles lo que necesitan». En Rusticae aplican la innovación en todas las facetas, también a nivel de organización: «Aquí no hay jefes, yo no soy más que nadie. Mi papel es, sobre todo, consultivo», explica Isabel.

«A veces la tecnología parece volar y arrasar, pero después tiene un periodo más pausado de asentamiento, de validación de mercado y de capacidad de aceptación por parte de los consumidores»

De la necesidad de estar siempre un paso por delante de la tecnología también sabe mucho Gema Climent. Lleva el timón de Nesplora, una empresa que aplica Realidad Virtual en la evaluación neuropsicológica, una técnica que permite una inmersividad inigualable y una medición altamente efectiva del comportamiento humano. Le sobran avales: aparece en la lista Forbes ‘Europe’s Top 50 Women in Tech’, en el Top 100 de Mujeres Líderes 2018 y ha recibido el Premio Toribio a la trayectoria empresarial, entre otros reconocimientos. Aunque está de acuerdo con esta necesidad de actualización y de transformación constante, hace un llamamiento a la calma: «A veces la tecnología parece volar y arrasar, pero después tiene un periodo más pausado de asentamiento, de validación de mercado y de capacidad de aceptación por parte de los consumidores. Es conveniente esperar al menos al 70% de la población y no precipitarse».

Almudena de la Mata,  seleccionada experta Blockchain de los 100 de Cotec y fundadora del primer centro jurídico de blockchain, también destaca el placer que proporciona aprender y disfrutar de los retos ante los que nos sitúa la innovación, no sin cierta «osadía para enfrentarse a materias que un primer momento pueden parecer inalcanzables o demasiado complejas, con espíritu crítico y siempre poniendo en el centro a las personas y el bienestar social». Para tener la capacidad de estar a la vanguardia y de saber adaptarse a los cambios es muy importante estar al día sobre nuevas tendencias tecnológicas, ya que estamos en lo que Cristina ArandaCMO de Intelygenz, una reconocida empresa de desarrollo de software denomina «la era del conocimiento mutidisciplinar perpetuo».

Como apunta Andrea Barber, ganadora del EDP Open Innovation y una de las tres españolas seleccionadas por Estados Unidos para asistir a la Cumbre Global del Emprendimiento de 2017, esta información sobre la evolución y la aparición de nuevas tecnologías no debe aplicarse únicamente a la optimización del producto o servicio al que se dedique la organización, sino también a nivel interno. Como CEO de RatedPower, una empresa de software de ingeniería para el diseño de instalaciones de plantas solares fotovoltaicas, esta emprendedora intenta siempre estar al día de las últimas novedades, no solo para aplicarlas en su campo, la energía solar, sino también en los procesos operativos internos. «Intentamos utilizar las mejores herramientas, optimizar todos los procedimientos y automatizar el máximo de tareas posibles», afirma.

Estas cinco entrevistadas conocen muy bien la importancia de la tecnología como auténtico motor de la innovación, como palanca del progreso. Gema Climent subraya su capacidad para abrir puertas, ampliar horizontes y permitir conseguir cosas que se consideraban imposibles antes de su aparición. «Para mí la innovación solo ocurre cuando se utiliza la tecnología para proporcionar un valor real», señala Barber. Pero la Transformación Digital es algo más que implementar las últimas herramientas del mercado. «Se tiende a confundir tener un smartphone con disponer de competencias digitales», alerta Cristina Aranda. La innovación tecnológica es un proceso mucho más profundo, anclado a nivel de estrategia de empresa.

La Transformación Digital es, en esencia, una transformación cultural, como señala Almudena de la Mata. Isabel Llorens apunta en la misma dirección: «La transformación de las empresas no es solo digital, sino que afecta a toda la empresa». Y va aún más lejos: «No se trata de un proceso que se gestione únicamente desde la cúpula. Es importante que todos los miembros de la empresa estén implicados y tengan voz». También Gema Climent, para quien la tecnología es una gran aventura pero tiene que venir de la mano de la «la innovación social, que va mucho más lenta».

Emprendimiento femenino: ¿un techo de cristal?

Como señalábamos al comienzo del artículo, menos de un 20% de mujeres lideran el sector digital. ¿Cuál es la razón de este desequilibrio? Andrea Barber lleva años en primera línea emprendedora y observa un entorno predominantemente masculino. «Creo que la falta de referentes y mentores y la dificultad de acceso a posiciones directivas históricamente ha hecho que, por un lado, haya menos mujeres motivadas a emprender, ya es difícil ser lo que no se ve, y, por otro, factores como la educación, las lacras culturales, la diferencia respecto a los hombres en prioridades, en ambición y búsqueda de reconocimiento social tienen bastante peso en estos ratios».

Para Gema Climent la clave del desequilibrio se encuentra en los sesgos sobre el rol de la mujer: «Se piensa que las mujeres tienen más responsabilidad en cuestiones no relacionadas con el desarrollo profesional». Isabel Llorens puntualiza: «No creo que se deba fomentar el emprendimiento femenino, sino el emprendimiento a secas, sin distinción de género». El origen de la desigualdad parece estar situado en un momento temprano, en la etapa educativa. Según datos del Ministerio de Educación, solo uno de cada cuatro matriculados en Ingeniería es una mujer. La presencia femenina en las materias STEM es, por su parte, del 31,4%. Con estos datos sobre la mesa, la explicación parece estar clara: hay pocas mujeres que emprendan en tecnología porque hay pocas mujeres que la estudien.

Otro de los factores clave en esta desigualdad es el acceso a la financiación, clave para el arranque de una iniciativa emprendedora. Según Cristina Aranda, «las mujeres lo tienen mucho más difícil para que los ventures capitales (VC) o inversores les apoyen». Según el último estudio de la Comisión Europea, ‘Women in Digital Age’, el 68% de los VC de Inglaterra invierten solo en hombres. «El pasado año dos emprendedoras de Silicon Valley, Penelope Gazin y Kate Dwyer, demostraron al mundo entero el machismo que hay en el ecosistema de las startups de Estados Unidos, al inventarse a un socio cofundador y conseguir a través de él algo que ellas no habían podido acceder con los mismos inversores y el mismo proyecto», relata la responsable de Marketing de Intelygenz y fundadora de Mujeres Tech.

Iniciativas que fomentan el emprendimiento femenino

La evolución, no obstante, es esperanzadora: 128 millones de mujeres lideran empresas en todo el mundo y desde 2012 la brecha de género se ha visto disminuida en un 6%. Pero aún queda mucho por andar. Para conseguir una igualdad real en el liderazgo empresarial de las mujeres una de las claves es fomentar la paridad en los equipos. «Es algo que hay que hacer desde el inicio, cuando la empresa está creciendo», explica Barber. «Las tasas más altas de emprendimiento femenino se dan en aquellos lugares donde las mujeres están en contacto con otros emprendedores. No es un tema de justicia, sino de calidad. Se ha probado que la diversidad en todos sus ámbitos trae mejor rendimiento a las empresas, e incluso se ha demostrado que las empresas lideradas por mujeres presentan mejores resultados». Aquellos entornos inclusivos y diversos permiten pensar más allá y posibilitan que los empleados desarrollen todo su potencial.

¿Qué queda, pues, por conseguir en este largo camino en el que ya hemos dado algunos pasos? «Queda por lograr lo más complejo: la voluntad nacida de la firme convicción. Falta que los stakeholders del ecosistema emprendedor crean y apuesten de verdad por las mujeres y por la diversidad en general», explica Cristina Aranda.

128 millones de mujeres lideran empresas en todo el mundo y desde 2012 la brecha de género se ha visto disminuida en un 6%

Desde las empresas e instituciones es importante que se lleve a cabo una apuesta por implantar políticas de igualdad y conciliación laboral, así como por dotar a las mujeres de herramientas para impulsar proyectos. En este sentido nacen iniciativas como Red Ventures Fund I, un fondo de Red Capital Partners que recaudará 50 millones para respaldar startups tecnológicas lanzadas y dirigidas por mujeres. O Conecta Empleo, el programa de formación digital de Telefónica que, a través de diversas herramientas como las Lanzaderas de Empleo y diversos recursos de formación han ayudado a 6.220 mujeres emprendedoras.

Existen, asimismo, varios puntos de encuentro de mujeres emprendedoras en España que trabajan día a día para paliar la falta de visibilidad que en ocasiones acucia a las iniciativas lideradas por mujeres. También destaca el Foro de liderazgo femenino y empresa Tiempo de Mujeres, un punto de encuentro que organiza en distintos puntos del país ponencias, entrevistas y mesas redondas para impulsar y poner de manifiesto el talento femenino. Entre el 30 de noviembre y 1 de diciembre tuvo lugar la cita nacional Talent Woman Málaga, un programa de actividades que se organizó con el objetivo de inspirar y visibilizar el emprendimiento impulsado por mujeres.

Otro ejemplo de ello es Mujeres Tech, una comunidad de fomento del talento femenino que actúa como punto de encuentro de iniciativas emprendedoras y que pretende aumentar el ratio de mujeres emprendedoras en el sector digital. «Queremos hackear los estereotipos para empoderar a niñas y mujeres y que se apasionen por la tecnología», nos cuenta Cristina Aranda, fundadora de esta iniciativa. Desde 2015 organizan, con el apoyo de la Embajada de Estados Unidos en España, múltiples talleres para niñas de 9 a 12 años, generando una comunidad de más de 400 niñas (#GirlsTech) apasionadas por la tecnología que son el germen del emprendimiento del futuro.

Tanto esfuerzo y tanto conocimiento del sector emprendedor femenino les ha valido un merecidísimo lugar como asesoras en la toma de decisiones gubernamentales. El equipo de Mujeres Tech es parte del Comité de Expertas de la Mesa de Género de la Secretaría de Estado de Avance Digital del Ministerio de Economía y Empresa. Están trabajando codo a codo con el Gobierno en la redacción del Libro Blanco de la presencia y la participación de la mujer en el sector digital. Además, cabe destacar su papel como asesoras de medios de comunicación y comités organizadores de eventos para fomentar que no solo figuren hombres en las mesas de los mismos.

Estas cinco mujeres, cada una inmersa en un sector tecnológico, han alcanzado una misma meta, la de superar ciertas convenciones y barreras sociales y llevar el timón de importantes iniciativas empresariales. ¿Su receta del éxito? «Sentir pasión por lo que haces y creer firmemente en tu visión, rodearte de gente que comparta esa visión y esas ganas, saber detectar y retener el talento. Tambíen no tener miedo a fracasar, verlo como un aprendizaje y pensar que la ejecución es más importante que la idea», afirma Andrea Barber. Isabel Llorens, Almudena de la Mata, Andrea Barber, Cristina Aranda y Gema Climent no solo son grandes emprendedoras, también son enormes referentes y el espejo en el que pueden mirarse las niñas del presente, emprendedoras del futuro.

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Pon una Inteligencia Artificial en tu empresa

Publicado el 06 septiembre, 2018

Una de las noticias más interesantes del verano, en lo que a innovación tecnológica se refiere, ha sido el anuncio por parte de Google del logro de haber reducido en un 40% el gasto de energía para la refrigeración de sus datacenters, gracias a la Inteligencia Artificial. Aunque la noticia es de agosto de 2018 tenemos que remontarnos a enero de 2014 para entender a qué se debe este fantástico resultado, que va a permitir a la empresa ahorrar millones de dólares y reportar también un considerable beneficio a nivel ambiental.

En enero de 2014 fue cuando Google compró la empresa dedicada a las redes neuronales y aprendizaje automático DeepMind, mundialmente conocida desde entonces por haber realizado demostraciones de fuerza al desarrollar inteligencias artificiales capaces de vencer a humanos al juego de Go y a otras máquinas en varios tipos de juegos de ordenador.

La compra de DeepMind podría considerarse una de esas jugadas maestras, que al haber sido capaz de repetir varias veces, prueba la extremada inteligencia de los fundadores de Google. En el año 2003 cuando Google ya era mundialmente conocido como buscador y había demostrado que era mejor que el resto de alternativas del mercado, compró la tecnología desarrollada por Applied Semantics, lo cual le permitió desarrollar su sistema de publicidad contextual Google Adwords, que hasta ahora se ha presentado como el mejor modelo de negocio posible para la empresa tecnológica. En este punto vale la pena comentar que, aunque muchas empresas intentaron replicar ese modelo de publicidad basada en el contexto, ninguna fue capaz de conseguirlo y de ahí lo de jugada maestra que comentábamos al principio.

Posteriormente, en 2006 concretamente, Google compró Youtube y con ello se aseguró un nuevo medio para la difusión de su publicidad, cuando ya dominaba el formato texto a través de su buscador de páginas web, fue capaz de repetir el modelo para el formato vídeo que años más tarde se convertiría en el contenido más consumido a través de Internet, permitiendo a Google rentabilizar enormemente la inversión realizada para comprar el portal de vídeos.

Y fue en 2014 cuando Google hizo su tercera gran compra, con la que inicialmente había más incertidumbre con respecto a las implicaciones que tendría para la empresa a nivel de negocio. Cuatro años después comenzamos a ver los primeros resultados, precisamente en el que probablemente era uno de los mayores dolores del gigante tecnológico, el gran gasto energético derivado de la refrigeración de sus servidores. La situación se podría asemejar a una escena de película en la que una gran bestia con un apetito voraz, acaba con todo lo que encuentra en su camino, en este caso la energía. Esto llevó a la empresa a consumir el 0,01% de la energía eléctrica a nivel mundial y a tener que hacer una apuesta importante por las energías renovables, si no quería convertirse en uno de los principales culpables del deterioro ambiental y la contaminación del planeta.

Pero la compra de DeepMind tendrá probablemente unas connotaciones aún más importantes para Google a nivel de negocio y esto ocurrirá cuando se tome la decisión de sustituir el modelo de buscador actual por el de asistente virtual, de forma que cambiará completamente la experiencia de los usuarios al hacer una búsqueda. Cada vez que necesitemos algo, en lugar de recibir millones de sugerencias por parte del buscador, recibiremos únicamente la respuesta que mejor se adapte a nuestras necesidades. Pero eso es otra historia.

Sin duda, el caso de Google utilizando la Inteligencia Artificial para mejorar en sus procesos internos resulta muy representativo y un ejemplo a seguir para muchas empresas que verán cómo gracias a estas tecnologías pueden resultar más eficientes, productivas y competitivas en el futuro. Lo que tenemos que hacer entonces es descubrir en cada empresa cuál es el punto de partida para comenzar a utilizar esta tecnología y a partir de ahí desarrollar una estrategia para apalancarnos lo máximo posible en el software y los algoritmos.

La falta de productividad le cuesta a las pymes españolas más de 20.400 millones de euros al año

Así se titula el estudio que ha llevado a cabo la empresa Sage a 3.000 empresas en 11 países entre los que se encuentran España, Reino Unido, Estados Unidos, Francia y Alemania; y donde se revela que la pérdida económica por la falta de productividad a nivel global ya ha alcanzado los 275.000 millones de dólares en lo que va de año. En el caso de España la pérdida económica asciende a los 20.400 millones de euros en 2018, lo que supone pérdidas 1.105 euros por segundo. Este dato es el reflejo del tiempo destinado por el personal de las pequeñas y medianas empresas dedicado a labores rutinarias y de administración que, de digitalizarse, podría destinarse a actividades enfocadas en desarrollo estratégico para el crecimiento económico de la empresa. El informe también indica que sólo un aumento del 5% en la productividad de las empresas españolas supondría un incremento del PIB nacional en 13.600 millones de euros.

El estudio sugiere a las empresas que para mejorar su eficiencia redirijan las horas invertidas en tareas básicas a labores de innovación, atracción de clientes y aumento de ingresos. Sólo así las pymes podrán avanzar de forma efectiva, cuando los informes de gastos, facturación, nómina y gestión de pagos no sean las actividades que más tiempo ocupen a los empresarios. Aquí hay que tener en cuenta que este estudio habla simplemente de digitalización, de forma que no llega a la verdadera transformación digital que ya han iniciado muchas grandes empresas, pero que las pymes aún se encuentran muy lejos de poder afrontar.

Pasar de la digitalización a la transformación digital es un nuevo reto que tendrán que emprender también las pymes en los próximos años, teniendo en cuenta que ya no basta con sacarle el máximo provecho al software, sino que es necesario rediseñar los modelos de negocio para poner al cliente en el centro de interés de toda la empresa, fomentar la iniciativa y colaboración del talento interno de la empresa, poner en práctica las metodologías ágiles y sacarle el máximo partido a las tecnologías exponenciales. En este último punto es donde volvemos a hablar de Inteligencia Artificial, porque como una de las principales tecnologías exponenciales, será la que probablemente ofrezca más utilidad para el mayor número de empresas en los próximos años.

Y aquí es donde volvemos a encontrarnos con otra noticia de la empresa Sage porque también ha publicado un documento dedicado resolver dudas sobre cómo aplicar la Inteligencia Artificial de forma efectiva en las empresas.

Un documento que es el resultado de un evento realizado por la empresa con líderes empresariales y gubernamentales a nivel internacional, que exponen que una vez que las compañías han realizado su primera toma de contacto con la Inteligencia Artificial, cobra mayor importancia la manera en la que aplicar esta tecnología al día a día de las empresas de forma efectiva y ética, debido al aumento de la preocupación de los consumidores y de los trabajadores de las empresas. En la actualidad, el desafío pasa por alejar la conversación acerca de la Inteligencia Artificial como una posible amenaza para los humanos y alentar a las compañías a abordar dicha tecnología como un complemento a las capacidades de sus trabajadores. Este proceso debe comenzar por los directivos de las empresas, que definen los principios éticos que guían el desarrollo de la Inteligencia Artificial en departamentos, industrias y sectores específicos, trabajando estrechamente con expertos en IA para poder hacer efectiva su implementación en las empresas.

De esta forma el documento «Building a competitive, ethical AI economy» propone cuatro pilares básicos de la aplicación de la Inteligencia Artificial como fuente de crecimiento empresarial:

  • Introducción de directrices corporativas relacionadas con la IA y un marco ético para su aplicación. Las empresas tendrán que desarrollar y revisar dichas directrices, mientras que los gobiernos observarán el papel de los reguladores para ayudar a sectores específicos en el planteamiento y la ejecución de mejores prácticas.
  • Desmitificar la tecnología y compartir la responsabilidad para una implementación exitosa de la misma. En este punto, se tendrá que contar con expertos externos en el marco de las organizaciones para explorar las opciones que la IA ofrece en función de las necesidades corporativas.
  • Fomentar la confianza de los trabajadores y empresarios en la IA. Mientras que las empresas deben mantener a sus stakeholders al tanto de sus avances y propósitos en el uso de la IA, los gobiernos han de llevar a cabo campañas de concienciación para reducir la inhibición de la tecnología en la vida cotidiana.
  • Integrar la IA en el desempeño de la fuerza de trabajo. Los departamentos de Recursos Humanos deben integrar el uso de datos en sus procesos para monitorizar las demandas del mercado de trabajo y las habilidades de los posibles futuros empleados. Por parte de las administraciones, se debe asegurar que los jóvenes abandonan su periodo educativo con la formación y habilidades suficientes en materia de IA para incorporarse de forma competitiva al mercado de trabajo.

Todo esto está muy bien, pero también tenemos que saber cómo pueden las empresas sacar partido a la Inteligencia Artificial en sus actividades productivas, de manera que realmente aprovechen estas innovaciones para mejorar en sus negocios.

Actividades empresariales donde la Inteligencia Artificial puede hacer una mayor aportación

Cuando una empresa se plantea comenzar a utilizar tecnologías como el Machine Learning y el Deep Learning tiene dos opciones: realizar desarrollos propios de software aprovechando las APIs de plataformas de Inteligencia Artificial como puede ser Watson de IBM, Tensor Flow de Google, entre otros, o recurrir a software desarrollado por otras empresas, principalmente startups, que buscan soluciones a problemáticas concretas con las que se suelen encontrar las empresas.

A continuación, lo que vamos a conocer son ejemplos de algunos de estos desarrollos que ya están accesibles para aquellas organizaciones que quieran comenzar a aplicar la Inteligencia Artificial en su actividad y lo vamos a hacer a través de las actividades en las que consideramos que esta tecnología puede aportar un mayor valor en el corto plazo.

1. Ciberseguridad

La seguridad informática va a ser uno de los principales caballos de batalla para las empresas en los próximos años. Tengamos en cuenta que nos movemos en un contexto en el que las empresas deben transformarse digitalmente para ser competitivas en el futuro, por lo tanto cada vez estarán más basadas en el software y es precisamente esto lo que va a hacer que se vean expuestas a todo tipo de ataques informáticos. A este respecto la Inteligencia Artificial ya está jugando un papel importante, por ejemplo, por tener un dato que ofrece la consultora de ciberseguridad e inteligencia Webroot, la IA es utilizada por aproximadamente el 87% de los profesionales en ciberseguridad de los Estados Unidos. Aunque siempre que hablamos de ciberseguridad tenemos que fijarnos también en el lado de los atacantes que, como os podéis imaginar, también están aprovechando los últimos avances en Inteligencia Artificial para mejorar sus herramientas y estrategias de ataque.

Un ejemplo de la utilización de la Inteligencia Artificial en el ámbito de la ciberseguridad es el software AI2 desarrollado por la startup nacida en el MIT Patternex que tiene la capacidad de predecir el 85% de los ciberataques a través de la revisión de más de 3.600 millones de ficheros de registro cada día, informando cuando detecta cualquier situación sospechosa. Una tecnología que no solo se basa en la Inteligencia Artificial, sino también en entradas realizadas por humanos, a lo cual los investigadores han decidido llamar Intuición del Analista. AI2 escanea contenidos con técnicas de aprendizaje automático sin supervisión, para luego presentar sus descubrimientos a los analistas humanos al final del día. Entonces los analistas identifican qué eventos son ciberataques y cuáles no lo son. Después las conclusiones obtenidas son incorporadas al sistema de aprendizaje automático de AI2 para analizar nuevos registros el siguiente día. Esto permite a AI2 ser más preciso cada día. Desde su fundación en 2013 la empresa Patternex ha recibido financiación por valor de 7,8 millones de dólares.

Este ejemplo de colaboración entre las máquinas y los humanos resulta muy representativo del modelo de trabajo futuro de aprovechamiento de la Inteligencia Artificial por parte de las empresas. En la mayoría de casos, en los próximos años no vamos a ver cómo las máquinas le quitan el trabajo a las personas sino cómo las personas utilizamos nuevos tipos de máquinas para hacer nuestro trabajo de una manera mucho más efectiva y con ello aumentar el impacto de nuestra actividad.

«Los humanos deben fusionarse con las máquinas, o volverse irrelevantes en la Era de la Inteligencia Artificial». Elon Musk

Otra de las startups que se ha especializado en el uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito de la ciberseguridad es Darktrace, que aplica los principios biológicos del sistema inmunológico humano para resolver el desafío de proteger a la empresa de ciberamenazas evolucionadas. Para ello utiliza tecnologías como el Machine Learning con el objetivo de ayudar a las organizaciones a detectar comportamientos anormales dentro de sus redes en tiempo real, antes de que se conviertan en ciberataques dañinos. Para su desarrollo la empresa ha llevado a cabo varias rondas de financiación con una recaudación total de unos 180 millones de dólares.

2. Marketing

Adext es una startup fundada en México y basada en Estados Unidos, que ha recaudado 5 millones de dólares de financiación con el objetivo de aplicar Inteligencia Artificial y Machine Learning en el desarrollo de aplicaciones que ayuden a las empresas a encontrar la audiencia que le proporcione el mejor rendimiento para sus campañas publicitarias. Esta solución tecnológica de publicidad digital busca obtener el menor costo por conversión y el mayor ROI, a través de una herramienta de Audience Management as a Service que utiliza Machine Learning para automatizar el manejo y la optimización de los anuncios publicados en plataformas de publicidad como Google, Facebook, Instagram y YouTube.

Otras aplicaciones de la Inteligencia Artificial en el área del marketing en las que ya trabajan otras startups y empresas para desarrollar software y servicios específicos pueden ser:

  • Creación, optimización y curación de contenidos para campañas de inbound marketing o incluso en medios de comunicación cuando se trata de contenido que puede ser extraído de datos, informes o estudios. Aquí vale la pena conocer el trabajo que realiza la empresa MeaningCloud con tecnologías propias de publicación semántica y análisis de contenidos.
  • Diseño de campañas de email marketing basadas en la segmentación de clientes que puede realizar la Inteligencia Artificial, con aplicaciones concretas como la redacción de títulos para emails que tengan una mejora tasa de apertura, a lo que por ejemplo se dedica la startup Phrasee, la recomendación de productos relacionados o la realización de Test A/B de manera automatizada.
  • Posicionamiento en buscadores que funcionan a través de la voz, que cada vez van a ser más habituales gracias a la proliferación de los altavoces inteligentes como Amazon Echo y Google Home, para lo cual será necesario contar con herramientas tecnológicas que adapten el contenido a esta nueva interfaz de interacción entre las personas y las máquinas.
  • Diseño para sitios web donde se pueden utilizar algoritmos enfocados a mejorar la tasa de conversión o mejorar la experiencia de usuario en su navegación e interacción con la web. Aquí hay que añadir también las nuevas formas de interacción con la web que conocemos como chatbots.
  • Análisis predictivo en el que a través del uso del Bigdata, algoritmos estadísticos y técnicas de Machine Learning es posible identificar la probabilidad de situaciones futuras basadas en un historial de datos, por ejemplo en ámbitos como la conversión de leads y la fidelización de clientes.

3. Toma de decisiones basada en los datos

Al igual que ocurre en el área de marketing, la disponibilidad de una gran cantidad de datos y la posibilidad de poder utilizar técnicas de Inteligencia Artificial para sacar provecho de ellos, por medio de la automatización de determinados procesos, va a resultar una ventaja competitiva para muchas empresas en el futuro. Lo veremos en multitud de áreas de la empresa como es estrategia, operaciones, producción, finanzas, administración… y aunque durante mucho tiempo la toma de decisiones seguirá siendo responsabilidad de las personas, cada vez será más habitual que este proceso sea el resultado de un trabajo colaborativo entre un humano y una máquina, que participa como asistente del directivo responsable de la toma de decisiones en cada caso.

Un ejemplo de cómo las empresas pueden introducir la Inteligencia Artificial en los procesos de toma de decisiones es la utilización de la aplicación Einstein, integrada en la plataforma de CRM Salesforce, que aporta una capa de inteligencia artificial para ofrecer predicciones y recomendaciones según sus procesos empresariales únicos y los datos del cliente, lo cual permite utilizar la información para automatizar respuestas y acciones, a fin de lograr, por ejemplo, que los empleados sean más productivos y los clientes estén más satisfechos con el servicio recibido por la empresa.

4. Atracción y fidelización del talento

¿Alguna vez has pensado que una máquina podría jugar un papel de relevancia en un proceso de reclutamiento? Ese es el objetivo que se ha propuesto la startup rusa Stafory al crear, gracias a una financiación de 1,1 millones de dólares, un robot virtual que han llamado Vera. Una tecnología que ya utilizan empresas como IKEA y Pepsi, para realizar las primeras entrevistas a los candidatos a un puesto de trabajo y clasificar a estos candidatos en función de los requisitos publicados en la oferta de trabajo. El robot selecciona los curriculums que considera apropiados para el puesto que se oferta y llama a los candidatos para entrevistarles por teléfono o por videochat. Mediante esta tecnología se puede reducir el coste de los reclutamiento en un tercio, ya que el robot puede entrevistar a cientos de solicitantes al mismo tiempo. Para el desarrollo de Vera se han utilizado tecnología de reconocimiento de voz que le permite completar tareas complejas y mantener conversaciones, gracias al entrenamiento realizado con 13.000 millones de ejemplos de lenguaje de televisión, Wikipedia y listados de trabajo.

Otro ejemplo interesante de uso de la Inteligencia Artificial en el ámbito de la gestión del talento es Alfred, el compañero virtual con el que cuentan todos los miembros del equipo de Sngular, para ayudarles a hacer su vida laboral más sencilla, ayudando a resolver tareas rutinarias que pueden distraerlos de su actividad laboral principal y comunicándose con los trabajadores para conocer su estado de ánimo, de cara poder mejorar la estrategia de la empresa en la búsqueda de la felicidad de todas las personas que la componen.

5. Atención al cliente

El reconocimiento y procesamiento del lenguaje natural, también resulta fundamental cuando se trata de una de las principales aplicaciones que le están dando actualmente las empresas a la Inteligencia Artificial. Hablamos de los chatbots que utilizan muchas empresas en sus diferentes canales de atención al cliente, principalmente la web y el teléfono, aunque cada vez más también las redes sociales y apps de mensajería.

En esta actividad nos encontramos con una startup española llamada Inbenta, que ha logrando un importante apoyo financiero por parte de empresas como NTT Docomo, que recientemente ha participado en una ronda de financiación por valor de 6 millones de dólares, lo que lleva a la compañía a haber recibido en total más de 23 millones de dólares. Dinero que está facilitando a la empresa construir un software basado en la Teoría Sentido-Texto, que utilizan actualmente más de 250 clientes para realizar múltiples tareas, que les permite ahorrar costes en sus actividades de ventas y atención al cliente. Esta tecnología de chatbots se basa en una combinación de inteligencia artificial, programación neurolingüística, búsqueda semántica y teoría del sentido-texto, gracias a la cual InbentaBot interactúa con los clientes y facilita sus búsquedas, las transacciones y los restablecimientos de contraseñas, entre otras acciones, mediante bases de conocimiento, preguntas frecuentes y otros sistemas de ayuda.

Conclusión

Acabamos de conocer 5 actividades empresariales en las que la Inteligencia Artificial va a jugar un papel importante en los próximos años. Poco a poco iremos descubriendo muchas más de estas actividades, ya que la mayoría de las grandes empresas tecnológicas han tomado la decisión de introducir esta tecnología en sus aplicaciones principales, como por ejemplo está haciendo Google con sus servicios de comunicaciones y gestión de documentos, o en en lo relativo también a la gestión del spam y las traducciones automatizadas.

De esta forma se presenta ante nosotros una oportunidad para dar un primer paso en lo que se refiere al uso de la Inteligencia Artificial en nuestras empresas y una buena forma de hacerlo es comenzando a utilizar las aplicaciones que están desarrollando algunas de las startups que han decidido apostar por estas tecnologías, como por ejemplo es el caso de x.ai, que ha logrado captar 44 millones de dólares para mejorar la forma en la que agendamos nuestras reuniones de trabajo.

Si a nivel particular comenzamos a utilizar aplicaciones basadas en Inteligencia Artificial que han desarrollado otras empresas o startups, poco a poco iremos captando la esencia de la utilidad que nos puede ofrecer esta tecnología y seremos capaces de saber cómo llevar estas novedades también al software en el que se basa nuestra empresa o desarrollar nuevo software basado en Inteligencia Artificial que ayude a nuestra empresa a transformarse digitalmente y evolucionar a un nuevo nivel en el que prime la eficiencia y donde cada vez los clientes estén más satisfechos con el servicio que les ofrecemos.

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La transformación digital comienza por las personas

Publicado el 07 junio, 2018

Si tenemos que extraer una conclusión principal de la realización del Observatorio de Talento Autónomo Descentralizado es el papel predominante que están jugando las personas a la hora de que tengan éxito los procesos de Transformación Digital de la empresas. Esto significa que en estos momentos resultan mucho más importantes las cualidades humanas que las propias tecnologías, ya que la mayoría de empresas pueden contar con el acceso a las tecnologías más punteras, pero sin embargo lo que resulta más escaso es el talento de personas que sean capaces de sacar el máximo provecho a esas tecnologías o construir nuevos modelos de negocio sobre ellas, utilizando metodologías de innovación.

Sobre este tema hemos estado trabajando en los últimos meses en Futurizable a través de la realización de una serie de encuestas, entrevistas y eventos, que nos han permitido realizar el Observatorio de Talento Autónomo Descentralizado. Un documento que te recomendamos descargar y leer si quieres saber cómo las tecnologías están generando grandes cambios en la economía y cómo esto supone una oportunidad para las empresas que sepan aprovechar el talento para transformarse digitalmente.

Aprovechamos para agradecer a todos los que habéis participado en la realización de este Observatorio de Talento, a través de las encuestas, entrevistas y eventos. Muchas gracias por hacer posible que Futurizable sea un proyecto colaborativo que poco a poco se va convirtiendo en referente en temas de innovación tecnológica.

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Ya puedes comprar el libro Futurizable

Publicado el 30 julio, 2017

Si pudiésemos adoptar la posición de un agente externo con sentido crítico que se dedica a observar a la humanidad, enseguida nos daríamos cuenta de que se están produciendo una serie de cambios que cambiarán significativamente nuestra forma de vida. Unos cambios que auguran un nuevo estado en la evolución de la raza humana, más allá de las que rige la genética y las mutaciones, que estará determinada por la propia inteligencia de las personas y la capacidad para imaginar cómo quieren que sea su futuro. Sigue leyendo -> Ya puedes comprar el libro Futurizable

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    Si eres un profesional dedicado a la innovación o estás interesado en la tecnología que está por llegar, hazte con un ejemplar de Futurizable. En este libro, Javier Martín presenta las principales tecnologías exponenciales que van a tener gran impacto en la sociedad en los próximos años.

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